Primera_parte

                                                                      

                                                                                                     

 

 

INDICADORES para llegar rápidamente a partes principales

 

PP1+ Actualización capital

 

PP2+ El cheque constata deuda de dinero

 

PP3+ Banco conocía, consentía posibilitaba que aparentara fachada de solvencia moral y material

 

PP4+ operaba públicamente sin estar autorizado por el BCRA

 

PP5+ El domicilio falso no estaba siquiera dentro del radio de la Sucursal Congreso

 

PP5+A Participaron varios dependientes

 

PP5+B Se domiciliaba en Alejandro Korn a la fecha de la apertura de la cuenta según informa la Secretaría Electoral

 

PP5+C A la fecha de la apertura de la cuenta se domiciliaba en Ambrosetti 454 Barrio Caballito

 

PP5+D Carpeta de apertura de la cuenta no la tiene

 

PP9+ No presenta la carpeta porque sabe que no reunía los requisitos mínimos, generando la responsabilidad de la demandada portados los daños producidos por Quellemen con sus cheques

 

PP10+ El incumplimiento de tres órdenes de cierre de cuenta corriente por el BCRA es un hecho típicamente dolosos. A través de los boletines el Banco sabía que Bancos estaban accionando judicialmente contra Quellemen. Asimismo sabia o debía saber que en causa judicial su conducta desde años atrás fue calificada fraudulenta y culpable

 

PP11+ Debió presumir el ánimo de Quellemen de estafar y se convirtió en cómplice de sus estafas.

 

PP12+ A partir de la primer orden de cierre y para siempre la cuenta funcionó irregularmente

 

PP13+ Cuando la demanda le entregó cheques estaba impedida de hacerlo

 

PP14+ Quellemen no hubiera podido obtener otra cuenta corriente y de no ser por el incumplimiento del Banco Nación, no hubiera podido cometer sus estafas

 

PP15+ En caso no existir fondos o autorización para girar en descubierto, los Bancos están obligados a rechazarlos..

 

PP16+ No presento denuncias por extravío ni denuncias policiales.

 

PP17+ Falsedad de las denuncias por extravío..

 

PP18+ Si la demandada hubiera cumplidos u obligación de cioerre al ser rechazado el cheque 231.430del 10-12-84 las estafas de Quellemen hubieran sido imposibles.

 

PP19+ Quellemen era reincidente en el libramiento de cheques sin fondos la inhabilitación podría haberse extendido a cuarenta y ocho meses

 

PP20+ …Ningún Banco podría haberle abierto cuenta corriente hasta 1988

 

PP21+ artilugio contable, primero acredita el cheque y al devolverlo lo debita…

            Viola normas del art. 43 y 44 del Código de Comercio y la prohibición expresa establecida por el art. 54 inc. 19 del mismo

 

PP21+A orden no pagar del librador. Es inadmisible

 

PP22+   . resumen fecha día sábado

 

PP23+  maniobra típicamente dolosa. Doble contabilidad. La demandada violó arts 43 y 44 del Código de Comercio

 

PP23+A Faltan numerosos resúmenes de los años  1980/82 – 1983/4 – 1985/86 Intimada no los presentó. No se labraron actuaciones sumariales.

 

PP25+ Cheques rechazados No asentados en el libro de cheques rechazados ni en el legajo de la cuenta. Una vez más se negó a cerrar la cuenta.

 

PP26+ Libros de cheques rechazados presenta numerosas infracciones a todas las prohibiciones señaladas en los incisos del art. 54 del Código de Comercio..Extenso detalle

 

PP26+A …Informe producido por División Defraudaciones y estafas de la P.E, según denuncia en la causa Perel balín s/estafa reiterada tramitada en el Juz 24 Secretaría 131-  Fondos que captaba de terceros,  incluyendo crédito  de la demandada.

 

PP27+ -    Para poder desarrollar estas actividades, previstas expresamente por los arts.  1º y 2º inc. d) de la Ley de E.F., Quellemen  debía estar previamente autorizado por el B.C.R.A., según exige el art. 7º de dicha ley;  y  como nunca lo estuvo,  la demandada nunca pudo haberle abierto ni mantenido la cuenta corriente y el servicio de cheque que nos damnificó, por falta de tal requisito.

 

 PP28+ -     Es obvio que ni el factoring ni los préstamos pudieron efectuarse con fondos propios,  simplemente porque el titular no contaba con capital propio conocido alguno:

 

PP29+ -  a) Al abrir su cuenta en 1977, Quellemen - en complicidad con la demandada que lo consintió deliberadamente - no acreditó solvencia moral ni material según exigía la reglamentación del B.C.R.A..  Ni siquiera acreditó estar inscripto como comerciante.  Es decir que desde el comienzo, a la misma demandada le constó la  insolvencia de su cliente: no pudo obtener su declaración de bienes, ni balances, ni referencias; e intimada bajo apercibimiento de ley a fs. 461 a presentar  la  carpeta  de  apertura  y  el  legajo de la cuenta -que hubieran debido contener constancias de la solvencia de Quellemen si tal solvencia hubiera existido no los presentó, lo que  implica confesión  ficta  (contestación  de  fs.  466 puntos a)  y b). La irregularidad es palmaria.

       b) En 1980, los bancos Río, de Galicia, y del  Oeste, le cerraron sus respectivas cuentas corrientes por libramiento de cheques sin fondos, hecho que acredita por si mismo la insolvencia de Quellenen;

 

 PP29+A  c) Desde 1980 y hasta el cierre de la cuenta, Quellemen estuvo contínuamente inhibido y ejecutado por más de cuarenta acreedores - entre ellos los bancos citados- en la causa “Jercide S.A. s/quiebra”, aun hoy en trámite ante el Juzgado N. Com. Nº 13, Sec. 25; y no hubiera estado inhibido de no mediar su insolvencia.

      c) El Juzgado en lo Criminal de Instrucción NP 24, Sec. Nº 131,

 que lo procesó en la causa Perel Balin s/ querella por estafa reiterada”, tampoco le halló bien alguno (fs. 293 vta. causa penal Nº 46.747, fs. 233 de los presentes).

     Entendemos que todo esto acredita plenamente que Quellemen no se dedicó ni pudo dedicarse a la actividad “ Préstamos” con sus propios fondos. Debió recurrir a los fondos de terceros: fue intermediario financiero-

 

PP30+      Además,  señalamos  que  para  otorgar préstamos,  es innecesario ser  titular  de  cuenta  corriente.  Los  préstamos  se  concretan habitualmente en efectivo, de modo que es claro que Quellemen no precisaba la cuenta para sus operaciones activas; en cambio,  los cheques - en cuanto concierne a la actividad “prestamos”- eran …. el medio del que se valía para sus operaciones pasivas; es decir, para instrumentar su contraprestación, los pagos correspondientes a los préstamos o mutuos que él tomaba en calidad de mutuario con vistas a financiar sus operaciones activas.

      La actividad financiera de Quellemen era evidente para el banco por el movimiento de su cuenta.  Estimamos ilustrativo citar lo que la jefa de cuentas corrientes de la demandada, Mónica Luzardi de R. Fernández, contesta a la 7ª. pregunta a fs. 538 de la cause “Pini Hunter Jorge c/ Banco Nación s/ daños y perjuicios”: “Fué la mejor cuenta del banco, la proporción era más o menos lo que la movía una sucursal chica de un banco privado”. (La mejor solo por su cuantía). La misma jefa preguntada a fs. 323 de la causa penal Nº 46·747 (fs· 236  de  los  presentes:  “...  para  que  diga  todo  lo relativo el movimiento de la cta. cte.

PEDRO QUELLEMEN Y/O CASA ROSARIO, dijo: que dicha cuenta era una de las mejores que poseía el banco, ya que nunca había tenido problemas de cheques rechazados por falta de fondos u otras  circunstancias.-

 

 PP32+   a) Se llega a registrar en un mismo resumen de la cuenta el uso simultáneo de hasta diez chequeras diferentes

 

PP32+A    Y recordamos que la cuenta de Quellemen era precisamente la más importante de la sucursal Congreso; seguramente la más lucrativa; en consecuencia, la que exigía mayor control (art. 902 Cód. Civil).

      Al mantener operando la cuenta de Quellemen, existiendo grandes diferencias  entre  los  cheques  entregados  y  los  ingresados,  la demandada se apartó de su propia doctrina. PP32+B

 

PP33+ - que la obligaban a disponer su cierre. Obligación que la demandada eludió  sistemáticamente  mediante  ardides  típicamente dolosos, con el fin de proteger a su cliente y mantenerlo en su actividad, pese  a  las   consecuencias  para  los  terceros previstas en su propia revista.

 

PP33+ A  fs.  803  y  vencido  el  plazo,  la  demandada  contesta:  “la actividad que figura por el cual se le otorgó cuenta corriente 94.739/34 a - Casa  Rosario  orden P.  Quellemen- es  comerciante... informamos que nunca ha podido ser localizada la solicitud de apertura de la cuenta corriente y el legajo de dicha cuenta, por lo que no podemos informar con exactitud si fue esa la actividad que tuvo desde sus inicios, o si en cambio registró otra”.

 

PP33+A  ENTREGA A QUELLEMEN  DE CHEQUERAS MULTIPLICANDO SU CAPACIDAD OPERATIVA COMO INTERMEDIARIO FINANCIERO, PESE A CONOCER su INSOLVENCIA Y QUE SU CUENTA FUNCIONABA IRREGULARMENTE

 

PP34+ Y con el agravante de que las entregas en exceso se efectuaron a un insolvente, titular de una cuenta que funcionaba irregularmente  De este modo, la cantidad de damnificados y el daño resultaron muy grandes, como  así también el beneficio del estafador y el del banco mientras le prestó su rara asistencia,

 

PP34+A  Y según fs. 4 de dicho sumario, computando todo octubre del 85, los cheques ingresados efectivamente al débito de la cuenta hasta el 23 de octubre del 86 (cierre de la cuenta, según el Banco Nación), fueron 9.010.

  El exceso seria así de veinte y seis mil trescientos noventa (26.390) cheques en  el año.

  Seguidamente,  hacemos  una  reseña  de numerosas chequeras  que prácticamente no se utílizaron, entregadas durante el último año de operaciones de la cuenta; acreditan la palmaria violación  de la demandada a la norma legal:

 

PP35+  también debe destacarse que durante el mes de octubre no se registran chequeras entregadas; pero a partir del 13/10 se debitan cheques de diez y seis chequeras que no figuran entre las entregadas.

       Lo expuesto acredita que hubo exceso en las entregas aún desde el punto de vista de la demandada; que se trató de una excepción más en favor de Quellemen; y que el exceso no se 

 

P36+ …no es negligencia,  sino  dolo de los responsables de las entregas

 

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MODIFICAN DEMANDA  Fs. 878/952   

                                              

   Señor Juez:

Néstor Antonio Fuhr, por mi derecho y en representación; y,........ con domicilio constituido en .......... y patrocinio del Dr. Jorge A. Pini Hunter, en autos “......... y otros c/BANCO DE LA NACIÓN ARGENTINA s/daños y perjuicios, a V.S. decimos:

Venimos a modificar nuestra demanda, reformulándola totalmente según el conocimiento de los hechos que sólo la prueba preliminar ordenada por CV.,S. y producida ha posibilitado. Las presentaciones anteriores mantienen su validez en tanto  no resulten contradictorias con la presente.

 

............                                                              I.

                   ACTUALIZACIÓN DEL CAPITAL DEMANDADO Según Ley 23.398 y Decreto  529/91 

 

1P-1  A fs. 339 ……

  Actualizamos tal importe desde …. mes del rechazo de los cheques de autos, al 1º de abril de 1991 :

 

        I.P.M:N.G. marzo 91 : 2.012.077.454,7 =  12.174,97

                   Octubre 86 : 165.263,5

 

         A. 189.264 x coef. 12.174,97 =  A. 2.304.283.522,08

                                                         =   $     230.428,35    ( doscientos treinta mil cuatrocientos veintiocho pesos  con 35 cts.).                 PP1+

 

                              II. OBJETO. MODIFICACIÓN.

La demanda se dirige a la demandada en su carácter de responsable solidaria ( Arts. 1072, 1081, 1109 y 1113 Cód. Civil) por lo daños y perjuicios producidos por estafas cometidas por su cuentacorrentista Pedro Quellemen, con los seis cheques detallados a fs. 355 provenientes de chequeras que -sostenemos- dicha demandada le entregó ilícitamente. ( A fs. 339 habíamos atribuido a la demandada sólo carácter de responsable subsidiaria).

..........

 III. CONSIDERACIONES SOBRE NUESTRO NEGOCIO CON QUELLEMEN

Y LA LEGITIMIDAD DE LOS CHEQUES DE AUTOS.-

1)  Los cheques de autos merecen la misma tutela jurídica que los cheques en general. Según ya referimos, a fines del año 1986, los actores fuimos damnificados por Pedro Quellemen por el impago de los cheques de su cuenta Nº 94.739/34 de la sucursal Congreso de la demandada que al ser presentados al cobro fueron rechazados por estar cerrada la cuenta por libramiento de cheques sin fondos.

Los cheques eran posdatados y constituyen principio de prueba por escrito del contrato de mutuo. Nos fueron entregados por el librador para perfeccionar sendos mutuos que celebramos con él (conf: Malagarriga, “ Contratos y papeles de comercio”, T.II, pág. 692, Ed. Tipográfica Argentina 1958), y para aplicar al pago de la obligación del mutuario. Pero lo esencial es que los cheques  cumplen todos los requisitos externos para su validez; que estamos legitimados por haber recibido y poseer los cheques según su ley de circulación; y que estos cheques fueron presentados oportunamente al banco, y por ello contienen un derecho abstracto y literal que habilita plenamente nuestra acción.

 

Hacemos constar los siguientes puntos:

a)  al momento de entregarnos los cheques, Quellemen poseía autorización de la demandada para girar en descubierto ( aunque el banco lo niega reiteradamente ( fs. 464 punto 2); 465 punto 2; 466 punto d); 659 punto c), en razón de que dicha autorización era irregular); esto surge de la simple observación de los resúmenes de la cuenta obrantes en autos. De modo que aún en el supuesto de que en dicho momento el librador no  hubiere tenido fondos depositados a su orden para atenderlos, estos cheques se ajustan estrictamente a la definición de cheque establecida por el art. 1) 1er. párrafo de la Ley del Cheque. Y cabe señalar aún que la falta de dicha autorización no hubiera invalidado nuestros cheques ( Conf.: Revista “Asesoría legal - Biblioteca jurídica - Banco de la N. Argentina “ Nº 27, año 1974, página 18 4º párrafo. Se acompaña copia en anexo “A”);

b)  dichos cheques cumplen también puntualmente con el contenido de las enunciaciones esenciales exigidas para los cheques por el art. 2 de la citada ley, y esto es lo conducente ( “ La regularidad del cheque resulta del debido cumplimiento, al momento de su emisión o creación, de los requisitos formales prescriptos por el art. 2 del dec. ley 4776/63”, Jorge Williams, “ Contratos bancarios”, Ed. Abaco, 1986, pág. 309);

c)  los cheques posdatados, que funcionan como un título de crédito, en reemplazo de un pagaré o una letra de cambio, son lícitos.

Cuando menos a partir de la sanción de la Ley del Cheque, y en virtud de lo expresamente establecido por su artículo 23:

“No puede desconocerse que, con sujeción a lo reglado por el segundo párrafo del art. 23 L.Ch., no solamente se ha tolerado la circulación del cheque postdatado, sino que se ha admitido y regularizado su existencia ... (C.N.Com., Sala “C!, 8-3-84, LL, 1984C-205 “ )..

         “El cheque es título de crédito”:  Cám. N. Civ. y Com. Federal Sala I, 21-4-78 J.A. 1978-IV-72; C.N. Civ. y Com. Fed.

29-2-68, L.L. 131-10; Cám. N. Com. Sala “A”, 27-12-74, L.L. 1975-C-514, etc., citados por 0. Gomez Leo, “Instituciones de derecho cambiario”, T,III “El cheque”, págs. 75. y 76.   Id.: J.A. Garrone,  “Diccionario Manual Juridico Abeledo Perrot”, Ed. 1989, pág. 250; Revista “Asesoría legal - Biblioteca jurídica - Banco de la N. Argentina” Nº 27, año 1974, página 18 4º párrafo (copia en anexo “A”).

Carlos G. Villegas en “La cta. cte. bancaria y el cheque, Ed. Depalma 86, pág. 191, punlo 5.11.. expresa:

“... Es un titulo de crédito abstracto y a la orden, que por ser pagadero a la vista, es utilizado como instrumento de pago”. Y en la pág. 235: “Hoy en día es una circunstancia común que sean los mismos bancos y entidades financieras que en sus mesas de  dinero  actúan  otorgando  préstamos  y recibiendo cheques posdatados en seguridad del pago de sus créditos. Todo el llamado  “mercado inter empresario” opera también en esa forma”.

(Costumbre mercantil, Título Preliminar art. V. del Cód. Com.:  se  acompaña  aviso  de  Banco  Francés  publicado  en  “Ambito Financiero” ofreciendo,  entre otros servicios,  “compra de cheques

de terceros con fecha de realización futura, en anexo “B”).

De la misma obra, pág. 275: “Cheque en garantía: es el que se entrega con la finalidad de garantizar el cumplimiento de  una  obligación  (generalmente un préstamo de dinero en el mercado  extrabancario,  en  las  mesas  de  dinero  y  entre particulares)...  este cheque es válido;  lo que será nula es la  cláusula  “en  garantía”  o  similar  que se  haya  colocado  en él,  puesto que esto contradice la calidad de “incondicional” que tiene este título...”

Carlos Borinski, en “Derecho Penal del cheque”, Ed. Astrea 1986, pág. 271, afirma que el texto del art. 23 2ª. parte del dec. ley 4776/63 reconoce expresamente y más allá de toda duda, la validez ideal cheque posdatado. Y agrega en la pág. 272 que independientemente, no  cabe  involucrar  al  cheque  posdatado  en  la  invalidación  o descalificación del art. 954 del Cód. Civil, en virtud de que el art. 957 del mismo Código lo excluye tácitamente de ella, al estatuir “ que  “la  simulación  no  es  reprobada  por  la  ley,  cuando  a  nadie perjudica ni tiene un fin ilícito”

Destacamos  que  el  art.  23 de la Ley del Cheque establece expresamente en su  2º  párrafo que al cheque  posdatado le son aplicables todas las disposiciones legales relativas a la emisión de cheques sin provisión de fondos.  Y que aún la jurisprudencia penal considera pacíficamente que el delito de libramiento de cheques sin fondos se tipifica con los cheques posdatados o en garantía como con cualquier otro cheque: El cheque puede ser dado en pago, o entregado por cualquier otro concepto, por lo que bien puede incluir el supuesto de que se entregare en garantía de una deuda no vencida, ya que esta circunstancia no modifica su verdadera naturaleza como, orden de pago pura y simple, con especia1 protección tanto en la ley civil como penal, por la confianza que en las relaciones comerciales se debe tener” (Cám. N. Crim. y Correc. Sala V, LL. 1983 B, 754 (36.300 SO); y Cam. en lo Penal Económ. Sala III, E.D. 102-458

Y ponemos a consideración de V.S., por ser de aplicación especial al caso, lo que expresa Pedro M. Giraldi en “Cuenta corriente bancaria y cheque”, Ed. Astrea, ed. 79, pág. 160, bajo el titulo “El derecho externo del cheque: el cheque considerado como un título de crédito”:

“Parte de la doctrina tiende a ver en el cheque un acto de utilización de la provisión y hace del documento, por sobre todo,  un  medio  de pago sustitutivo de la moneda;  negándole, o poco menos, función crediticia. La jurisprudencia, aplicando estas ideas, en numerosas oportunidades ha desconocido al cheque aptitud suficiente para constituir a su tenedor en acreedor del librador. No es un instrumento de crédito, se afirma  en síntesis, sino de pago.

“Ciertamente que el cheque es una orden de pago. Como tal fue considerado siempre, y a medida que la doctrina profundizó su estudio y el tráfico difundió su uso, autores, legisladores y jueces acentuaron cada vez más sus rasgos de reemplazante del dinero.

La reglamentación del instituto busca ante todo proteger a quienes  lo reciben en pago.  Desde este punto de vista,  la disciplina del cheque presenta características particulares, pero la evidencia de su función económica no debe perturbar el examen de su estructura jurídica. 

“La jurisprudencia que niega que el cheque sea un documento probatorio de una obligación, se refiere a cheques perjudicados por falta de presentación o de protesto cuando esta última diligencia era necesaria conforme con el régimen del Cód. de Comercio. Es decir que se trata de cheques incurridos en causales de caducidad.  El  tenedor perjudicado de un cheque carece de acciones regresivas (art. 38 dec, ley 4776/63, por la misma razón de que tampoco las tendría si fuera portador de una letra de cambio no presentada o no protestada en tiempo útil (art. 57, dec. ley 5965/63).

“El  tenedor  perjudicado  de  un  cheque  no es considerado acreedor del librador no porque el cheque sea un instrumento de pago y no de crédito, como se afirma, sino porque el título ha perdido su carácter cambiario, porque ha dejado de contener un derecho abstracto y literal y sólo podrá valer, según sean las circunstancias del caso, como documento probatorio o como principio de prueba por escrito (Art. 208 Cód. Com. y art. 1192: Cód. Civil).  Pero exactamente lo mismo ocurriría -por lo menos en lo que respecta a librador y endosantes- si en vez de un cheque se tratara de una letra”.

d)  Doctrina de la demandada relativa a la causalidad en el cheque.  En  la  revista  “Asesoría legal - Biblioteca Jurídica” del Banco de la N. Argentina” Nº 27 año 1974, pág, 17( 2ª. columna, y bajo el título “V. ACCIÓN CAUSAL EN EL CHEQUE”, se expone:

“1.  Antes  de  ahora  hemos dado el concepto de cheque, afirmando su carácter  de titulo de crédito, papel de comercio, instrumento  de  pago,  su  carácter  causal.   Negábamos  que constituyera obligación sin causa de naturaleza cambiaria. Por ello,  con estas últimas salvedades, consideramos acertada la definición de Fernández al expresar que el cheque es “un título de crédito... que contiene una orden incondicional librada contra un  banquero,  en  poder  del  cual  el  librador  tiene  fondos disponibles y que ha autorizado la emisión para que se pague a la vista. al legítimo tenedor, una suma determinada de dinero” (fin de la cita de Fernández).  “Con estos conceptos queremos significar que el cheque no es una subespecie o variedad de la letra de cambio. El cheque es individual y autónomo respecto de la letra de cambio, y si en numerosos aspectos aparecen como semejantes, ello se debe a que constituyen títulos da crédito y papeles de comercio...

PP2+ “...Ser titulo de crédito significa participar de los caracteres de necesidad, literalidad, y autonomía.  Integrar el grupo de los papeles de comercio significa reconocer que e1 cheque constata una deuda de dinero, que la suma de valor es a corto plazo, que es negociable...

“También sostuvimos el carácter causal del cheque por entender con Vivante que “como titulo de un derecho enlazado al supuesto de una provisión equivalente a su importe, y si esta falta,  el  librador quede obligado por razón de aquel supuesto,  aún cuando haya desaparecido la eficacia formal o cambiaria del título”

“...  Los  conceptos  precedentes  mantienen  una  total  y absoluta correlación entre ellos frente a la teoría que ha afirmado que el cheque emitido sin provisión de fondos era nulo. Esta posición no puede aceptarse. Al respecto, cabe sostener que no se puede hacer depender la validez del cheque de la provisión -requisito interno- cuya existencia sólo debe estar condicionada  a  la  regularidad  de  sus  requisitos  externos, formales. El portador es ajeno a la relación entre el librador y el banco, no pudiendo hacerse depender la validez del cheque de la existencia de aquella cuando no corresponde que el portador conozca su monto y su disponibilidad.  Se trata de hacer depender el cheque de un derecho que el portador no tiene aptitud para controlar”.  (Fin del punto 1) del capítulo V “Acción causal en  el  cheque”  de  la  Revista  “Asesoría  Legal- Biblioteca Jurídica”).

En concordancia con lo expuesto,  entendemos  que además, no puede perderse de vista que en nuestro derecho la causa se presume (Art. 500 Cód. Civil).

En suma, los cheques de autos fueron presentados oportunamente y  lucen  sus  respectivas  constancias  de  rechazo:  constituyen  una obligación autónoma y vigente.  Recibidos directamente del librador y como contraprestación aplicable al pago o dación en pago- en una operación propia de la actividad a la que se dedicaba la cuenta, aún si se consideran de la especie “en garantía”, son esencialmente del género “cheques”; son cheques, y merecen la misma tutela jurídica que es propia de todos los cheques en general: la ley no hace distinción alguna.

Por las razones  expuestas, no  podría fundarse eventualmente la hipótesis  de la irresponsabilidad de la demandada en que el cheque es un instrumento de pago;  ni en que los cheques de autos fueron dados en garantía. Tampoco en la supuesta ignorancia  de la demandada respecto del uso que el librador hacía de los cheques que le entregaba irregularmente.  Como dice Carlos G. Villegas en “Control interno y auditoría de bancos”, Pág. 332:

“...  corresponde  tener  presente que el banco es una empresa profesional del crédito, que no puede alegar ignorancia sobre los peligros potenciales por mal uso de cheques...”

PP3+osteriormente  acreditaremos,  además,  que  la conocía, consentía, y, apoyaba plenamente, la actividad de Quellemen, posibilitando que  aparentara  ante  los  terceros  gue habría  da damnificar, una  fachada de solvencia moral y material tan atractiva como falsa.

2) PP4+- Pedro  Quellemen  operaba  públicamente;  aunque no estaba

autorizado, no era clandestino.  Se  dedicaba  habitualmente  a  la intermediación financiera sin estar autorizado para operar por el B.C.R.A., pero actuaba públicamente con una dotación de entre quince y veinte personas (superior a la de muchas sucursales de bancos), en su sede de Malabia 2149, planta baja y primer piso. Hacia intensa publicidad en los diarios; actividad expresamente prohibida por el art. 19 de la ley de E.F.  para  las personas o entidades no autorizadas, por lo que se lo presumía autorizado según manifestaba estar. El citado art. 19,  faculta al B.C.R.A. podrá disponer el cese inmediato y definitivo de la publicidad, y aplicar las sanciones previstas por los art. 38 y 41 de dicha 1P5- ley.  De modo que si bien Quellemen no estaba autorizado por el B.C.R.A., aparentaba estarlo (lo que resultaba factible de acuerdo con el art. 3ª de la Ley de E.F.), y no era clandestino, es decir, secreto u oculto. Actuó, en suma, públicamente durante  casi diez anos, y ante la indiferencia o pasividad del B.C.R.A.; organismo del Estado que debía ejercer la aplicación de  la  ley y fiscalizar las entidades por ella comprendidas (art. 4P Ley E.F.). Y que estaba facultado expresamente-no obligado- para intervenir y disponer el cese de la actividad del intermediario financiero no autorizado (art. 38 Ley E.F.).

3) Al negociar con Quellemen, ejercimos regularmente nuestro derecho a hacerlo. El simple hecho de que Quellemen operara como intermediario financiero  sin contar con la autorización del B.C.R.A. prevista por el art. 7º de la Ley de E.F. constituye eventualmente infracción a dicha ley, pero limitada estrictamente a la relación entre  Quellemen   y  el  B.C.R.A.  en  el  ámbito  del  derecho administrativo.

En cambio, el negocio que los actores realizamos con Quellemen es un acto de comercio (art. 8 inc. 4º y 558 del Cód. Com.), que no estaba  prohibido  por  ley  alguna;  y  en  particular,  no estaba sancionado de ningún modo por la Ley de E. F.

No puede entonces considerarse ilícito (art. 1066 Cód. Civil); sino producto del ejercicio regular de un derecho (art. 1071 Cód. Civil), tutelado expresamente por la C.N. (arts. 14, 17, 19, y 31).

Por ser así, fueron verificados en autos ‘Quellemen P. s/concurso preventivo” (posteriormente su quiebra), en trámite ante el Juzgado Comercial Nº 24 Sec· Nº 48, los créditos de quienes presentaron como título sus cheques rechazados.

 

IV. REPLANTEO DE LOS ILÍCITOS COMETIDOS POR LA DEMANDADA O SUS DEPENDIENTES.

 

            En síntesis, afirmamos que la demandada, en colusión fraudulenta o complicidad con  Pedro Quellemen,  incurrió en los siguientes ilícitos:

1)  Otorgó  irregularmente  a  Quellemen  cuenta  corriente  y

servicio de cheque en 1977, sabiendo que era insolvente moral y material;  y con el agravante de que lo hizo para que se dedicara a la intermediación financiera, sin estar autorizado. Extrañamente, lo hizo   en su sucursal Congreso con carácter de excepción,  pues el domicilio de aquel no estaba dentro del radio de operaciones de dicha sucursal. El contrato fue nulo. PP5+

2)  Desobedeció deliberadamente tres órdenes del B.C,R.A. de cierre de la  cuenta de Quellemen por libramiento de cheques sin fondos contra otros bancos en 1980;

3) Incumplió deliberada y reiteradamente su obligación de cierre de la cuenta por libramiento de cheques de la casa sin fondos entre 1980 y 1986; y para ocultarlo, incurrió en nuevos ilícitos:

3.1.) Asentó rechazos de chegues producidos por falta de fondos, atribuyéndolos a causales falsas (chegue extraviado y difiere firma) para eludir el obligatorio cierre de la cuenta;

3.2.) Dio tratamiento de excepción a Quellemen también al asentar en el libro de cheques rechazados,  sus cheques rechazados por la causal  “difiere  firma”  -que  concurrentemente  carecían  de  fondos en la sección “fallas técnicas”; mientras que los de otros clientes en igual situación, fueron asentados según correspondía en la sección “Sin fondos”:

3.3.)  Efectuó  variadas  manipulaciones  contables  en  resúmenes

o extractos  de  la cuenta -incluyendo supresiones, adulteraciones, y doble contabilidad- para eludir su obligación de rechazo de cheques por  falta  de  fondos  y  de  cierre  de  la  cuenta,  y  encubrir

simultáneamente su incumplimiento;

3.4.) Incumplió su obligación de asentar en el libro de cheques recchazados y en el legajo de la cuenta un mínimo de diez cheques  rechazados cuando en la cuenta no existían fondos suficientes;

3.5.) Atendió irregularmente -entre 1984 y 1986- más de 4.200 cheques  sin fondos propios -y según su propia afirmación- sin autorización para girar en descubierto. Estos cheques debieron ser rechazados por falta de fondos , y la cuenta debió cerrarse;

consecuente obligación de cierre de la cuenta;

3.6,) Suprimió en 1984 quince folios en la sección de cheques rechazados “sin fondos” del libro de cheques rechazados, para eliminar registros de libramientos y rechazos de cheques sin fondos relativos a  Quellemen  (libro  que  además  padece  tachaduras,  enmiendas, interlineaciones,  alteraciones  al  orden  cronológico,  y  blancos); y reasentó en este libro los registros  suprimidos relativas a los otros clientes;

Urdió una rara segunda numeración manual para el libro a fin de ocultar fraudulentamente el hecho de que existían folios faltantes,

pese a que cuando la practicó se hallaba bajo segunda intimación a presentar dicho libro en autos bajo apercibimiento de ley;

3.7) Omitió llevar o suprimió el obligatorio legajo de la cuenta, porque debía contener el registro de los cheques librados contra ella y  rechazados  por  carecer  de  fondos,  operaciones  de crédito  y evaluaciones de solvencia reglamentarias, etc.

3.8)  En  suma,  la demandada no llevó libros y registraciones en legal forma, carece de otros documentos obligatorios relativos a la cuenta; por lo que no puede valerse de ellos para producir cuenta documental ni pericial,  pero soporta las presunciones contrarias constituidas por las numerosas intimaciones practicadas;

4)  Mantuvo  por  su  sólo  arbitrio  a  Quellemen  como  operador financiero (factoring y préstamos) sabiendo que operaba exclusivamente con sus cheques; que si le cerraba la cuenta se extinguía su empresa; y conociendo su insolvencia;·

5)  Entregó a Quellemen chequeras en exceso y con carácter  de excepción en su favor (reconocido a fs. 54 del sumario “S” 4352/86 de  la  demandada  por  su  Subgerencia  Departamental  de  Sistemas), multiplicando  su  capacidad  operativa,  y  permitiendo  que  hiciera ostentación de ellas ante sus clientes o interesados en serlo como prueba de la confianza ilimitada de que gozaba con la demandada;

6)  Otorgó  a Quellemen habituales e importantes descubiertos o adelantos transitorios en cuenta corriente, y otros créditos, aunque le estaba vedado legalmente, multiplicando su capacidad operativa; y niega falsamente haberle otorgado tal apoyo financiero. Y destacamos que los saldos reales efectivos y disponibles en la cuenta son mucho menores que los que aparecen contabilizados en los resúmenes, pues en estos se acreditan permanentemente los depósitos de cheques de terceros aún no conformados por los bancos girados, y en consecuencia, la acreditación definitiva está sujeta a condición suspensiva. Los saldos deudores promedio legaron a superar a los saldos acreedores promedio en  noviembre  del  84,  y junio  y  agosto  del  85.  Esto, considerando que los saldos reales no son los contables, que surgen de la práctica de contabilizar en los resúmenes depósitos de cheques

a cargo de otros bancos que se conforman o rechazan el día siguiente

7)  Produjo  con  todo  lo  expuesto  una  apariencia  ficticia de Quellemen,  pues. facilitó  que  se  presentara   como un excepcional cuentacorrentista de la sucursal Congreso del Banco Nación, por la importancia  del  movimiento  de  su cuenta y su supuesta conducta intachable a lo largo de su trayectoria comercial de casi diez años; e incluso informó en tal sentido en su sucursal Congreso a los interesados.  Así  nos  indujo  a  incurrir  en  error  esencial  sobre su persona, y vició nuestras voluntades cuando celebramos nuestros mutuos con él y aceptamos sus cheques.

8)  Falseó las verdaderas circunstancias del cierre de la cuenta;

9)  Omitió  controles  para  prevenir  los  ilícitos referidos,

sumarios y denuncias policiales para investigarlos; con excepción del sumario “S” 4352/86 que sólo investigó la entrega de chequeras en exceso (llegando a la conclusión de que no hubo exceso en base a las declaraciones de los responsables de dichos excesos), y el incumplimiento de tres ordenes de cierre en el año 1980, para el que no halló responsable alguno.

10)  No  contestó  intimaciones  efectuadas  bajo  apercibimiento de ley; y contestó intimaciones con falsedad.

 

Estos ilícitos cometidos por la demandada integran toda una compleja maniobra dolosa de ejecución continuada durante casi diez años.   Sus  dependientes,   en  evidente  complicidad  o  muy  rara vinculación  con   Pedro  Quellemen,   hicieron  que  éste  -siempre irregularmente y gozando del tratamíento excepcional de la demandada pudiera llegar a operar como intermediario financiero con sus cheques, se mantuviera operando en vasta escala, y pudiera consumar sus estafas finalmente.

PP5+A -La maniobra, como expusimos, está constituida por numerosos ilícitos y ardides en los que participaron varios dependientes, y no pudo resultar inadvertida para las auditorias y funcionarios de la demandada, con cuya connivencia debieron contar necesariamente aquellos.

Dicha maniobra fue cometida en fraude de la fe pública y de la seguridad del servicio bancario; violando normas legales de orden público contenidas en el Código de Comercio, la Ley de Entidades Financieras, y sucesivas reglamentaciones del Banco Central relativas a la apertura, funcionamiento y cierre de las cuentas corrientes bancarias. Y en fraude, asimismo, de los derechos de los terceros - entre los que nos incluimos y agraviamos - tutelados por dichas normas.

El daño total producido por la maniobra a los terceros con cheques de la cuenta, a valor actualizado, asciende a más de once millones de pesos. Esto es según los importes de los cheques que figuran como rechazados por cuenta cerrada en el libro de cheques de la demandada. Pero hacemos la salvedad de que la demandada no asentó en dicho libro todos los cheques que rechazó, probablemente para restarle  importancia al daño producido

 

                             V.   DETALLE DE LOS ILICITOS

  1) MALA APERTURA DE LA CUENTA.   En 1977, abrió eludiendo toda formalidad cuenta corriente a Quellemen - insolvente moral y material incapacitado para obtenerla - para que se dedicara a la intermediación financiera ( préstamos  y factoring ), aunque no estaba autorizado para ello por el B.C.R.A.,

sabiendo, como profesional, que se no cumplía los requisitos de orden público exigidos para la apertura por el art.  1º de la Circular R.F. 9 del B.C.R.A. entonces vigente ( obra copia a fs. 697); y

omitiendo, obviamente, la debida verificación a su cargo del efectivo cumplimiento de dichos requisitos exigida por el art. 2º.

             La demandada también sabía -obviamente- que Quellemen tampoco  cumplía  los  requisitos  exigidos por ella misma para la apertura  según  su  propia  planilla  “Requisitos  apertura  cuenta corriente”, obrante a fs.

1P6- Por  añadidura,  esta  planilla  informa que no se     recibirán solicitudes cuyo domicilio se encuentra fuera del radio de esta Casa” (anteúltimo párrafo). Y la cuenta fue abierta cuando Quellemen se domiciliaba comercial y particularmente fuera del radio de operaciones de la sucursal Congreso. La demandada pretende a fs, 46 de su sumario administrativo “S” 4352/86, fs. 282 de los presentes (y sin respaldo documental alguno), que el domicilio de Quellemen era el de Rivadavia 1523 7P “M”, que por cercano a la sucursal Congreso hubiera justificado la apertura de la cuenta en dicha sucursal.

      Quellemen -informa la Secretaría Electoral a fs. 439 y 439 vta, tuvo ese domicilio entre el 27-8-75 y el 17-9-76. Pero al abrirse la cuenta, el 15-6-77 ( declaración  del gerente a fs. 51 de la causa penal NP 46.747, fs. 184 de los presentes ), había dejado de tenerlo. Para entonces se domiciliaba en la quinta “La Bocuvina”, en Alejandro Korn, P.B.A. PP5+B

      Por su parte, la secretaria de Quellemen, María Azucena de Quito Fissore, al prestar declaración informativa a fs. 281 de la causa Nº 46.747 (Juzgado de Instrucción Nº  24 Sec·  Nº 131), fs· 223 de los presentes, manifiesta que  comenzó a trabajar con Quellenen en su firma “Casa Rosario” en 1977 -año de la apertura de la cuenta, en Ambrosetti 454, Cap. Federal, trasladándose aproximadamente en 1982 a la calle Malabia 2149. PP5+C

   Ese domicilio de Ambrosetti es precisamente el que lucen los resúmenes de la demandada pertenecientes a  1980/82  agregados  a  fs.  473/585  de  los  presentes  (no  hay anteriores).

    Este  domicilio,  por cierto,  está fuera del radio de la sucursal Congreso;  por lo que no correspondía a ésta otorgar a Quellemen la apertura de la cuenta. Lo expuesto confirma al tratamiento  de excepción que la demandada le dio desde el principio, para facilitar sus maniobras.

   Por cédula de fs. 773 vta punto d), la demandada fue intimada

 bajo apercibimiento de ley para que informara cuáles son los límites del radio operativo de la sucursal Congreso, dentro de los cuales los solicitantes de ctas.  ctes.  deben estar domiciliados para que se consideren sus solicitudes. La demandada no contestó, por lo que le cabe la presuncíón en su contra. A fs. 776 punto 3) se solicitó se tuviera presente el incumplimiento, y así lo dispuesto V.S. por auto de fs. 777 in fine.

    Resultado de la intimación de fs. 461: A fs. 466, intimada bajo apercibimiento de ley a presentar la carpeta de apertura de la cuenta, la demandada reconoce que no la tiene.

    Señalamos  que al  efectuarse el allanamiento de la sucursal Congreso a fs. 50/51 de la causa Nº 46.747, el 24 de noviembre de 1986, el Sr. gerente Bortolotti se comprometió a remitir de inmediato dicha carpeta al Tribunal, carpeta que “...se halla archivada en un sector   del   banco   sujeto   a   actuales  modificaciones  de albañilería...”.  Y más de siete meses más tarde, el 8 de junio de 1987, a fs. 324 de dicha causa, fs. 238 de los presentes, le jefa de cuentas corrientes Sra. Mónica Luzardi preguntada “si existe una carpeta  de la cuenta Casa Rosario o/ P. Quellemen sobre apertura de la cuenta, dijo: que SI...”; y  fue intimada por el Tribunal para que la presentara en el término de 72 horas. La intimación nunca fue cumplida.

 

    Afirmamos que la demandada no presenta la carpeta porque sabiendo que Quellemen no podía cumplir los requisitos para la apertura de la cuenta, y estando decidida a otorgársela a pesar de ello, incumplió dolosamente  su obligación de hacer llenar  a  su  cliente  la correspondiente solicitud de apertura. 

 

Y en subsidio,  que si la carpeta  existió alguna vez,  contenía las constancias de que la demandada incumplió los requisitos esenciales para la apertura;  y que por ello, y por lucir la firma del funcionario autorizante comprometido en la irregularidad, la demandada recurrió  al ardid de suprimirla. En ambos supuestos, se trata de una confesión ficta de su  ilícito.  Y en cualquiera de  ellos, el contrato de cuenta corriente y servicio de cheque fue nulo; Y esto tiñó de ilegalidad a la cuenta para siempre, generando al mismo tiempo la responsabilidad de la demandada por todos los daños producidos por Quellemen con sus cheques, que son consecuencias previsibles de la mala apertura aún cuando se hayan producido varios años PP9+ - más tarde; pues  la ley no distingue, y las grandes estafas se preparan con gran antelación.

 

2) INCUMPLIMIENTO DE TRES ORDENES DE CIERRE DE LA CUENTA  DICTADAS POR EL B.C.R.A.  En 1980, incumplió sucesivamente tres órdenes de cierre de la cuenta emitidas por el B.C.R.A. por libramiento de cheques sin fondos (libramientos producidos contra sendas cuentas de las que Quellemen era titular o apoderado en los Bancos de Galicia, Río de la Plata, y del Oeste; que las cerraron  y dieron el aviso pertinente al B.C,R.A.).

    Dichas órdenes fueron comunicadas por el  B.C.R.A. por medio de sus Boletines de Cierre Nos. 198, 200, y 202 de mayo, julio y setiembre de 1980 (informe del B.C.R.A. de fs. 671 ler. párrafo~ fotocopias de los boletines de fs. 399 a 407);  y es obligación de cada banco obtener los sucesivos boletines desde el momento de su publicación,  a  fin  de  cumplir  las  órdenes  de  cierre en ellos contenidas, por lo que el banco incumplidor -profesional- no puede alegar como defensa seria no haber recibido los boletines.

    Así  lo expresa el mismo B.C.R.A.  al contestar a fs.  ó70 anteúltimo párrafo lo requerido en el oficio de fs. 657/8 puntos 9) y 10):  “... Huelga destacar el cumplimiento obligatorio de ésta norma, cuya observancia se haya expresada en el punto 1.1.3.19 ...

(de la Comunicación A-59 OPASI 1).

   Afirmamos que el incumplimiento sucesivo por la demandada de tres órdenes de cierre de la PP10+- cuenta dictadas por el B.C.R,A. es un hecho típicamente doloso, que exterioriza la voluntad deliberada de no cerrar la cuenta ni aún ordenándolo así el B.C.R.A.; hecho que no registra antecedentes en el país.

      Según la reglamentación, cuando un banco cierra una cuenta por libramiento de cheques sin fondos, da aviso al B.C.R.A. y éste publica el nombre del inhabilitado en sus “Boletines de cierre” dirigidos a a todos los bancos, para que éstos procedan a su vez al cierre de las cuentas que el inhabilitado tuviere con ellas; o a eliminarlo como apoderado para firmar cheques de cuentas de terceros. En los “Boletines  de  cierre”  se  registra,  junto al  nombre  de  cada inhabilitado,  el código  correspondiente al banco que produjo su sanción. De modo que la demandada no sólo supo de las tres órdenes de cierre, sino que pudo dirigirse pidiendo informes ampliatorios a los tres  bancos citados al comienzo,

  Estos,  además de cerrar las cuentas de Quellemen,  estaban accionando ejecutivamente contra el - como muchos otros acreedores- ante varios Juzgados por ser avalista de sus créditos impagos; todas las causas pasaron al Juzgado N. de P. I.  en lo Comercial Nº 13 Sec·Nº 25, atraídos por la causa “Jercide S.A.  s/  quiebra”  de  la  que  Quellemen  era  presidente  (declarado culpable  y   fraudulenta).   En   esta  causa  se  ordenaron  varias inhibiciones de Quellemen a partir de 1980, y nunca fueron levantadas.

En suma,  la  demandada conoció fehacientemente a partir del primero de los tres “Boletines de cierre por libramiento de cheques sin fondos” (en el supuesto de que no lo hubiere conocido al abrir su cuenta) el estado de insolvencia de su cliente.

Entendemos, por ello, que a partir de este momento, y por aplicación analógica del art. 969 del Cód. Civil, la demandada debió presumir el ánimo de Quellemen de defraudar a sus PP11+ acreedores, y se convirtió en cómplice de sus posteriores estafas.

Destacamos lo siguiente:

  a) La cuenta funcionó irregularmente aún después de caducar la inhabilitación, accesoria de las sanciones de cierre incumplidas.

 La  sanción  de  inhabilitación dispuesta por el último Boletín el Nº 202/80- caducó en septiembre de 1982;

 PP12+      Pero a partir de la primera orden de cierre del B.C.R.A. (mayo de 1980)  y para siempre,  la cuenta funcionó irregularmente por el incumplimiento de dicha orden, y sin perjuicio de otras causales concurrentes de irregularidad. El cierre de la cuenta de Quellemen Nº  94.739/34 - que  la  demandada  estuvo  obligada  a  disponer reiteradamente en 1980 pero no dispuso - jamás pudo ser dejado sin efecto por la demandada, ni aún vencido el plazo de inhabilitación:

 “En  ningún  caso  los  bancos  dejarán  sin  efecto  el  cierre...”

(Comunicación A-59 OPASI 1, punto 1.1.3.14.)

    b)  Informe  del  B.C.R.A.:  Esto  se  confirma  por  el  pedido de informe al B.C.R.A. de fs. 748: “,.. en qué situación legal... se halla la cuenta corriente que un banco debió cerrar por orden del B.C.R.A. sin cumplir dicha orden, a partir del momento en que vence el  plazo de inhabilitación del titular para obtener nuevas cuentas corrientes; y particularmente, si  a  partir  de dicho vencimiento, debe entenderse que el banco está en situación de entregar nuevamente chequeras al titular y seguir operando con la cuenta, como si la orden de  cierre  incumplida  nunca   hubiere  tenido  lugar...”;  el B.C.R.A., contesta a fs. 750 punto 2):  “.., se estaría frente a un ilícito, por cuanto un titular continuó operando cuando ya se encontraba  inhabilitado  para  hacerlo...  por  lo  que  no  podría considerárselo rehabilitado cuando en los hechos no se cumplieron las disposiciones dictadas por esta institución. Ello evidenciaría apartamientos a las normas vigentes, incurridos por el B.N.A. y por el suscriptor de los cheques...”

PP13+      En suma,  cuando la demandada entregó a Quellemen los cheques que  el  empleó  como  medio  para  damnificarnos,  estaba  impedida legalmente para hacerlo.

 PP14+    c)  Quellemen  no  hubiera podido obtener ninguna otra cuenta corriente, y de no ser por el incumplimiento del Banco Nación, no hubiera podido cometer sus estafas.

      Vencido el plazo de inhabilitación, Quellemen podía solicitar nueva cuenta corriente. Pero no hubiera podido obtenerla en ningún banco respetuoso de la reglamentación del B.C.R.A,; para lograrlo, hubiera debido cumplir los  requisitos comunes para la apertura de cuentas  corrientes  (OPASI  1,  punto  1.1.3.22),  y - entre  otros impedimentos . no podía acreditar solvencia moral ni material.

  Su manifiesta imposibilidad es precisamente la razón por la  que continuó en su actividad operando con la única cuenta a su alcance : la que la demanda - su cómplice - le mantuvo abierta dolosamente.

  3) INCUMPLIMIENTO REITERADO DE SU OBLIGACIÓN DE CIERRE DE LA CUENTA POR LIBRAMIENTO DE CHEQUES SIN FONDOS. ARDIDES EMPLEADOS

Entre 1980 y 1986 ( año del cierre), y confirmando su voluntad recalcitrante de mantener operando a Quellemen, la demandada incumplió reiteradamente su obligación de cerrar la cuenta por libramiento de cheques propios sin fondos, recurriendo para ello a diversos ardides.

  Uno de estos ardides fue asentar en los cheques rechazados por falta de fondos y correlativamente en el libro  de cheques rechazados. causales de rechazo falsas - no computables al efecto del cierre de la cuenta- en lugar de la verdadera, la falta de fondos

  La demandada no  desdeñó  invocar  también - entre  dichos  ardides-  una  causal  no autorizada de rechazo: “orden  del librador” (incausada).  Esta causal implica nada menos  que  una  revocación  del  cheque,  expresamente prohibida por el art. 29 de la L. Ch.

Dice Carlos G. Villegas en “La cta. cte. bancaria y el cheque” Depalma 86,  pág.  256 punto 6.3.:  “El banco es responsable de los perjuicios que origine si no cumple la obligación de dejar constancia del rechazo... o si invoca una causal no autorizada de rechazo...”

  3.1.) ASIENTO DE CAUSALES FALSAS PARA JUSTIFICAR RECHAZOS  VIOLACIÓN DE LA OBLIGACIÓN DE CONSIDERAR COMO RECHAZADOS SIN FONDOS LOS CHEQUES RECHAZADOS POR OTRAS CAUSALES, CONCURRENTES CON LA FALTA DE FONDOS.

    Detallamos diez y seis cheques librados durante el año 1984, que carecían de fondos al ser presentados y que por tal motivo fueron rechazados; la demandada debió cerrar la cuenta de Quellenen ya al ser presentado el tercero en virtud de lo dispuesto por el punto

1.1.3.7.1. de la Comunicación A-59 (OPASI 1), pero fraudulentamente registró los rechazos como si se hubieran producido por las causales “cheque extraviado” y “cheque extraviado-difiere firma”, y mantuvo

la cuenta operando. (Valores en pesos argentinos -$a-).  

 

Cheque N  Importe  Fecha  Res.Nº  Libro Fº        Causa asentada

 231.232

 231.427

 231.418

 231.413

  Los asientos “con fondos” (C/F) son falsos. Según los resúmenes, la cuenta carecía de fondos propios disponibles suficientes para atender estos cheques al momento de su presentación y rechazo. Y Quellemen  no  tenía  autorización  para  girar en descubierto:  la demandada, intimada bajo apercibimiento de ley a fs. 461 a presentar la autorización para girar en descubierto con firma del funcionario autorizante, contesta expresamente a fs. 466 punto d): “La cuenta no tenia autorización para girar en descubierto”

    Para dejar este hecho aclarado en forma indubitable, a fs. 663 punto d), la demandada fue nuevamente intimada bajo apercibimiento de ley para que presentara la autorización para el otorgamiento de adelantos  transitorios  (variante  de  descubierto)  -con  firma  del autorizante- que se hubiera otorgado al titular de la cuenta.

    Y la demandada contestó a fs.  659 punto c): “La cuenta cte. de la titular NP 94.739/34 nunca tuvo autorización para girar en descubierto”.

      Cabría agregar, a mayor abundamiento, que corresponde computar a  los  fines  del  cierre  de las cuentas corrientes,  los cheques rechazados por falta de fondos, “aún cuando se alegue posteriormente que había autorización verbal para efectuar giros en descubierto sobre la respectiva cuenta” (Circular B.471 del B.C.R.A. -obra a fs.695) y OPASI 1, punto 1.1.3.8.3.).

  En consecuencia, y en vista de que:

a) En seis de los casos (3º, 5º, 6º, 7º, 8º, y 15º cheques detallados), la demandada ni siquiera asentó en el libro de cheques que los cheques rechazados tuvieran fondos disponibles;

  b)  La  demandada  afirma  que  Quellemen  nunca  tuvo  autorización para girar en descubierto ni con adelantos transitorios;

      c) Quellemen no disponía de fondos y estaba obligado a no librar cheques sin la correspondiente autorización para girar en descubierto (OPASI 1, punto 1.1.2.2.1.);

  PP15+       d)  En  caso  de  que  no  haya  fondos  propios  en  la  cuenta  o autorización para girar en descubierto los bancos están expresamente obligados a negarse a pagar o recibir los cheques que se le presenten, y  están  igualmente  obligados  a  rechazarlos  (OPASI  1,  punto 1.1.2.4.1.): es  forzoso  concluir  que  los  cheques  señalados  debieron ser rechazados por falta de fondos; y que la cuenta debió ser cerrada reiteradamente por la demandada (OPASI 1, punto 1.1.3.6).    Pero  ésta  no  la  cerró;  y  peor  aun,  para  encubrir  su incumplimiento, recurrió al ardid de asentar los rechazos bajo las causales citadas, que en todos los cases implican a la causal “cheque extraviado”

     De haber existido realmente el pretendido extravío, la demandada tendría  en su poder la documentación de respaldo correspondiente: los “ avisos por escrito “ previstos para el caso de extravío por el art. 5 de la Ley del Cheque y el punto 1.1.2.2.4. de la OPASI 1, (que  el  librador  debió  darle  obligatoriamente  como condición indispensable para que fuera posible paralizar los pagos  La demandada debía conservar también obligatoriamente dichos avisos (art. 43 del Cód. de Comercio y punto 1.3.2. de la OPASI 1). Y naturalmente, no los  tiene  ni  los  tuvo  nunca:  pues  las  causales  asentadas  no existieron.  Son falsas, y fueron  urdidas  por  la  demandada  como consecuencia de su connivencia con Quellemen.  para protegerlo en su actividad y salvar a su cuenta del obligatorio cierre; y para cubrir - aunque dolosamente - los aspectos formales de su rara maniobra.

1P16- Para acreditar fehacientemente  la  inexistencia de los avisos y consecuentemente la falsedad de la causal invocada, la demandada fue intimada a fs. 471 bajo apercibimiento de ley para presentar dichos avisos de extravío o las denuncias policiales que por causa del supuesto extravío le hubiere entregado Quellemen, en relación con los doce cheques que se detallaron a fs. 469, y que son los que señalan en el primer grupo del listado practicado en este punto.

    La demandada contestó a fs. 586 sin acompañar avisos de extravío ni  denuncias,  ni  reconocer que no los acompañaba;  acompañando en lugar de lo requerido resúmenes debidos de una intimación anterior de fs. 461,  pero manifestando temerariamente que respondía a lo solicitado en la intimación de fs. 471.

 

Para  dejar  expuesta esta nueva maniobra, la intimación fue reiterada a fs. 773  punto b). Y por el punto a) de la misma cédula la  demandada  fue  intimada  por  primera  vez - y  también  bajo apercibimiento de ley - para presentar avisos y denuncias en relación con otros dos cheques, y “orden de no pagar” en relación con un tercero.

 Estos tres cheques se detallan en el segundo grupo. Respecto del último cheque, que aparece separado (Nº 231.430), no se practicó intimación. Pero a fjs. 251 punta g) de los autos “FUHR Gloria y otro c/ BANCO  NACIÓN  s/  cobro  de  australes,  la  demandada  reconoce  que “ no encontramos ningún aviso o constancia policial presentada por el cliente por haber extraviado cheques”

1P17- Vencido el plazo para contestar esta intimación, la demandada - guardó silencio por lo que de acuerdo con el apercibimiento, cabe tener por acreditado que nunca existieron los avisos del librador, ni los supuestos extravíos de sus cheques, pero si la falsedad de la causal invocada.

 

    Previendo  la  probabilidad  de  que  la  demandada  pretendiera excusarse  alegando  supuesta  desaparición  o  sustracción  de  loa documentos,  se la intimó bajo apercibimiento de ley a fs. 684 punto b)  7)  para  que  presentara  el  sumario  administrativo  que  hubiere instruido - así como la constancia de la denuncia policial que hubiere efectuado - con el objeto específico de investigar la desaparición o sustracción de los avisos por escrito que el librador le debió haber entregado si  en realidad le hubiera requerido paralizar el pago de los doce  primeros cheques que se detallaron en este punto.

 

    La demandada contestó a fs.  744 que no labró actuaciones sumariales con tal objeto. Esto confirma que los avisos  que hubieran podido justificar la causal de extravío, nunca existieron.

 

    Por otra parte, destacamos que aún en la hipótesis de que las causales  “cheque  extraviado”  y  “cheque  extraviado-difiere  firma” asentadas  en  el  libro  de  cheques rechazados hubieran existido realmente, subsiste el hecho de que la cuenta carecía de fondos para atender los cheques,  que se acredita mediante constancias de los resúmenes de la cuenta emitidos por la demandada; y de que la cuenta carecía de autorización para girar en descubierto, que se acredita con el reconocimiento expreso de la demandada (fs. 466 y 659). De modo que en tal hipótesis, los cheques hubieran padecido dos causales concurrentes de rechazo: la falta de fondos, y la de extravío.                              ·

    La reglamentación del B.C.R.A prevé expresamente el caso en el  punto  1.1.2.6.  in  fine,  que dispone que en caso de causales concurrentes con la de falta de fondos, sin perjuicio de mencionar dicha  causa,  los  rechazos  se  asentarán  “invariablemente”  como producidos por “sin fondos disponibles suficientes acreditados en cuenta”, siendo de aplicación las disposiciones relativas al cierre de cuentas corrientes.

 

    La  aplicabilidad  al  caso  del  texto  legal  es  confirmada expresamente por el informe del B.C.R.A. obrante a fs. 670, que contesta a lo requerido en el oficio de fs. 657 punto 1).

    Para  concluir con este punto, señalamos que la demandada no solo oculto en su libro de cheques rechazados que los diez y seis cheques carecían de fondos, sino que asentó diez de ellos con la mención expresa “C/F” (con fondos), que según expusimos, es falsa;

 

Y señalamos que de todos modos, estas menciones no nos son oponibles en razón de que el libro no está Ilevado en legal forma.

Respecto de los otros seis cheques, reiteramos que la demandada asentó sus rechazos en el libro omitiendo su obligación de registrar si  carecían  de  fondos  o  disponían  de  ellos;  de modo que en su  oportunidad, ni siquiera pretendió que tuvieran fondos. Tal silencio importa reconocimiento de que no los tenían.  Y señalamos, asimismo, que doce de los diez y seis asientos de rechazo no registran quién fue el funcionario interviniente responsable de estos asientos; los otros cuatro, exhiben sólo un raro inicialado sin aclaración alguna.

      1P18- Concluyendo,  señalamos  que si la demandada hubiera cumplido su obligación de cierre al ser rechazado sin fondos el último cheque de los detallados (Nº 231.430 del 10-12-84), las estafas que Quellemen cometió con sus cheques en 1986 hubieran resultado absolutamente imposibles:

     la sanción de cierre prevista por el punto 1.1.3.7.1. de la Comunicación A-59 (OPASI 1) por libramiento de cheques sin fondos, conllevaba la de inhabilitación para solicitar nueva cuenta por veinticuatro meses prevista por el punto 1.1.3.20.1. de la misma.

 1P19-  Y  aquí debemos puntualizar que esta inhabilitación hubiera debido extenderse en realidad a cuarenta y ocho meses, en virtud de que Quellemen era reincidente en el libramiento de cheques sin fondos dentro del plazo de treinta y seis meses de vencida la última inhabilitación dispuesta por el Banco Central (punto 1.1.3.10 de la citada Comunicación).

 PP20+ Dicho plazo caducó en septiembre de 1985, por haber vencido la inhabilitación por el cierre dispuesto por el Boletín Nº 202 de septiembre de 1980 en septiembre de 1982; de modo que Quellemen, de haber cerrado la demandada su cuenta en 1984 como debía, hubiera quedado inhabilitado para solicitar nuevas cuentas hasta  1988  (sin  que  ningún  banco  hubiera atendido favorablemente tal solicitud por sus antecedentes).

  3.2.) ASIENTO DE CAUSALES FALSAS PARA JUSTIFICAR RECHAZOS. TRATAMIENTO DE EXCEPCIÓN A QUELLEMEN.

    Este  caso es similar al anterior.  Detallamos  tres cheques rechazados  por  la  demandada en 1984 invocando la supuesta causal “difiere firma”,  pero en circunstancias en que la cuenta carecía de  fondos  disponibles  suficientes para atenderlos.  Aún de haber existido realmente la causal “difiere firma”, los cheques, por carecer de fondos, debían ser rechazados por falta de fondos (OPASI 1, punto 1.1.2.6.  3er.  párrafo),  según  confirma  el  B.C.R.A.  en  el primer párrafo de su informe de fs. 670 que contesta a lo requerido en el oficio  de  fs.  657.  Y  por  ser  tres  en  el  término  de  un  año, justificaban por sí mismos el cierre de la cuenta (OPASI I punto 1.1.3.7.1.) (Valores en pesos argentinos ($a).

 

Cheque Nº    Importe   Fecha Res.  Nº Libro Fº      Causal asentada

231.227          4.200.-     26-03   893      115       Difiere firma C/Fondos

241.411          6.100.-     24-04   912      118      Difiere firma C/Fondos

231.412          7.500.-     24-04   912      118      Repite la anterior mediante una raya.

    Señalamos que los asientos “con fondos” son falsos; y además, que no nos son oponibles, pues el libro de cheques rechazados no está Ilevado en legal forma (Art. 55 Cód. Comercio).

      Reiteramos que la demandada reconoció que la cuenta nunca tuvo autorización para girar en descubierto (fs. 466 y 659).

      Estimamos de importancia destacar que la demandada dio a estos cheques  de Quellemen tratamiento excepcional,  discriminatorio del normal que dio a cheques  pertenecientes a otras cuentas, que fueron rechazados en iguales circunstancias. 

  En efecto: los tres cheques ;señalados fueron registrados arbitrariamente en la sección de rechazos por “Fallas técnicas” del libro de cheques rechazados (libro del período 19-10-83 al 21-11-85) prescindiendo del hecho de que carecían de  fondos.

    Mientras  que  los cheques  de  otras cuentas,  en igual situación,  fueron asentados reglamentariamente en la sección Sin fondos”, con mención de la causal concurrente.

      Se detallan los casos de cheques de otras cuentas, cuyos rechazos por razones concurrentes con la de “sin fondos” se asentaron en la sección “sin fondos” del libro de cheques rechazados:

      a) asientos en el mismo libro del período 19-10-83 al 21-11-85 (valores en pesos argentinos $a):

Fº L.Ch.R. Fecha    Cuenta    Cheque Nº  Importe  Causa asentada

 

26    16-04-84      945021/72      780.916   6.500.- Desconocido (fmante.)

32    12-07-84      223680/41      418.981   37.810.- Desconocido

37   27-09-84       94502/72        780.918   3.000.- Desconocido

42   13-11-84       94502/72        786.983   9.000.- Desconocido

60    04-06-85     94.954/51        917.730  31.277.66 Falta firma                

 ~1    19-06-85      93375/29                        4686,72  Difiere firms

 

b) Asientos en el libro del período 26-08-86 al 18-8-88 (valores  en australes):

28 y 29    26-11-87           717.903

28 y 29   07-12-87            51.539

206.- Desconocido-no registramos firma’ librad.

180.- Dif. firma-sin fondos,

 

    Entendemos haber acreditado, con lo expuesto, que se trata de un ardid más de la demandada de otro hecho doloso y de excepción, cometido para eludir el cierre de la cuenta de Quellemen.

 

3.3.1.) MANIPULACIONES CONTABLES.  CONTABILIZACIÓN FRACCIONADA DE CHEQUES  INGRESADOS CONJUNTAMENTE AL DEBITO.  INVERSIÓN DEL ORDEN  PROGRESIVO DE LAS OPERACIONES. ASIENTO DE CAUSAL DE RECHAZO FALSA.

 

    a)  En el resumen Nº  896, consta que el 29-03-84 ingresaron simultáneamente al cobro contra la cuenta de Quellemen por clearing de 24 horas, el cheque NP 231·401 por $A. 10.860.-- (valor act. al 31-5-92 I.P.M.N.G.: $530.--) y otros, en circunstancias en que no existían fondos suficientes para atenderlos a todos.

 

    La demandada debió contabilizar la operación conjuntamente  y debitarlos a todos,  como es de práctica: pero la fraccionó para reducir el saldo deudor, y asentó arbitrariamente, en primer lugar, el ingreso del cheque citado junto con otro. Dos cheques.

      Aún así, la cuenta tampoco disponía de fondos para el pago de estos dos cheques. En este punto, la demandada debió debitar los dos cheques del saldo de la cuenta; rechazar por “sin fondos” el que carecía de ellos (el citado); y al rechazarlo, acreditar el importe de éste, que antes debió debitar. Asimismo, debió registrar obligatoriamente el rechazo en el libro de cheques rechazados y en el inexistente o suprimido legajo de la cuenta, asentando la causal “sin  fondos”,  y computándolo en dicho legajo al efecto del eventual cierre de la cuenta (OPASI 1, puntos 1.1.2.6. ler. párrafo y 1.1.3.9)

  En lugar de proceder así, y eludiendo voluntaria  y dolosamente el cumplimiento de las normas del B.C.R.A. que le imponían el rechazo del  cheque por falta de fondos,  el Banco PP21+-Nación recurrió a un artilugio contable sumamente  extraño:  al ingresar el cheque,  lo  acreditó primero en lugar de debitarlo; y a continuación lo debitó  en lugar de acreditarlo para devolverlo y anular la operación. En otras palabras, devolvió el cheque antes de darle ingreso, con lo  cual redujo artificiosamente el saldo real deudor.

  Esto viola las  normas del art. 43 y 44 del Código  de Comercio, y la  prohibición

expresa establecida por el art. 54 inc. 19 del mismo.

       Pero  aún  así,  subsistía  un  problema:  el  rechazo  debía ser asentado en el libro de cheques rechazados; y la causa a registrar (en el planteo de la demandada) no podía ser, obviamente, “sin fondos suficientes...”  pues se trataba precisamente de eludir el cierre de la cuenta.

  Por tal motivo, la demandada asentó otra falsa, que es que consta al Fo. 115 del libro citado: “orden del librador de no pagar’. Esta causal no sólo es falsa -ya que tal orden nunca existió- sino que  es inadmisible. La orden incausada no está prevista entre las que admite la ley, que son taxativas. PP21+A

       Cabe señalar que el principio general es el de la irrevocabilided del cheque (Art. 29 de la Ley del Cheque); y que en consecuencia, las órdenes del librador -verdaderas excepciones- deben ser causadas y  fundadas  en  un  hecho  previsto  por  la  Ley  del  Cheque  o  la reglamentación del B.C.R.A. (Arts. 5 y 34 inc. 4 de la L.C. y punto 1.1.2.6. 2do. párrafo de la OPASI I).

      b) En el resumen Nº 1003 consta que el 5-9-84 ingresaron el cheque Nº 231.448 por $A. 6.000.- (valor al 31-5-92: $105,95)y otros, en un sólo bloque.

    Como en el caso a), el banco rechazó el cheque, pero en lugar de debitarlo, lo acreditó primero como si lo hubiera devuelto y lo debitó al devolverlo,  como si hubiera ingresado, La cuenta quedó con  saldo deudor,  pero cubierto contablemente con acreditación de boletas de  depósitos  de cheques de  terceros,  que no son fondos disponibles hasta el día siguiente.

Complementando su palmario ardid contable, la demandada asentó al Fº 137  del libro de cheques rechazados el rechazo de este cheque, como  si  se  hubiera  producido  por  la  supuesta  causal  “cheque extraviado”.   Artilugio  destinado a encubrir la verdadera causal del rechazo: “sin fondos”, que correspondía reglamentariamente aún en  la hipótesis  de que el  librador hubiera requerido del  banco paralizar el pago mediante el correspondiente aviso por escrito (que no existe).

3.3.2.) MANIPULACIONES CONTABLES. SUPRESIÓN DE MOVIMIENTO DE LA CUENTA Y SUSTITUCIÓN DE RESÚMENES ORIGINALES POR FALSOS. ATRIBUCIÓN A UN RESUMEN DE FECHA FALSA (SÁBADO),  ALTERANDO EL ORDEN CRONOLÓGICO.

      Entre el 14 y el 25 de setiembre de 1984, la demandada registró el movimiento de la cuenta de Quellemen en sus resúmenes Nos. 1010 al 1018.

     Posteriormente,  suprimió varios de ellos (Nos.  1012 al 1017) con el objeto de eliminar constancias de rechazos por falta de fondos es de más de tres cheques, que justificaban la obligación de la demandada de cerrar la cuenta y su incumplimiento.

    Y con el  objeto de encubrir la supresión, incurrió en otro ilícito : perpetró la adulteración de sus propios resúmenes, emitiendo otros expurgados de irregularidades en sustitución de los suprimidos.

    Pero  sucedió  que  el movimiento intenso registrado en uno de los días afectados por la maniobra, había insumido dos resúmenes; por lo que al eliminarlos, y no siendo posible sustituirlos a ambos atribuyendo a un mismo día supuestamente sin movimiento más de un resumen, fueron sustituidos solamente por uno.

   PP22+   De  este  modo,  surgió  un  nuevo  problema:  en  la  numeración progresiva  de  los  resúmenes,  iba  a  faltar un  resumen;  lo  que constituye una infracción a los preceptos de los arts. 45 y 54 inc. 1 del Cod. de Comercio.

    Respetuosa de las apariencias formales -en esta ocasión- la demandada estimó que podía solucionar el problema (aunque dolosamente) atribuyendo el número que debía justificar, a un resumen emitido al sólo efecto de lucir tal número, sin movimiento alguno.

      Pero naturalmente,  los días hábiles -lunes a viernes- estaban ya cubiertos. De modo que algún dependiente de la demandada pergenó el extraño artilugio de emitir  ese resumen ad 1P21- hoc, pero atribuyéndole fecha de un sábado.

      Ese fue el origen del resumen Nº 1016 fechado el sábado 15 de septiembre de 1984, en palmaria infracción al inc. 1º del art, 54 del Cõd. de Comercio, y en desmedro de la obligación de la demandada de honrar la presunción de regularidad que la C.S.J.N. atribuye en sus fallos a los actos y registraciones de las empresas públicas.

       Si el encargado de su emisión hubiera atribuido a este resumen la fecha siguiente a la del resumen Nº 1015 es decir la del sábado 22   de   septiembre,   el ilícito  probablemente   hubiera   pasado desapercibido;  pues el resumen Nº 1015 luce fecha del  viernes 21 de septiembre. Pero infortunadamente para la demandada y su prestigio, la atribución al resumen Nº 1016 de fecha seis (6) días  anterior a la del 1015 (seguida para colmo de la atribución al resumen Nº 1017 de fecha nueve (9) días posterior a la del inmediato anterior Nº  1016) no podía resistir siquiera un examen superficial; y la maniobra -por burda- quedó al descubierto.

      Al comenzar la maniobra, la cuenta venía operando totalmente en descubierto - aún contable -, extremo que subsiste hasta el resumen 1025 del 4-10.

El resumen Nº 1010 del viernes 14-9-84 había finalizado con saldo deudor.

El siguiente,  Nº  1011,  registra el ingreso al débito de 16 cheques depositados en otros bancos por terceros el día 14, en su totalidad   sin   fondos   disponibles   suficientes  en  la  cuenta, alcanzándose  un  saldo  deudor  significativo;  extrañamente,  no  se registra ningún depósito en efectivo ni los habituales depósitos de cheques de terceros.

  El Nº 1012 es también extraño, porque no registra ingreso de cheques al débito ni boleta de depósito de cheques, y porque el saldo deudor es enjugado con dos créditos provenientes de cheques de la Casa

El Nº 1013 no registra movimiento alguno. Sólo se debita comisión por extracto.

  El Nº 1014 (Jueves 19-9-84) registra un solo cheque de cámara

ingresado y la acreditación de la boleta de un pequeño depósito efectuado días atrás (saldo final deudor  de $a. 3.979.61).

    El Nº 1015 (viernes 20-9-84) registra solo un débito por comisión extracto. El saldo deudor pasa a $a, 4.039,61 (SD).

    El Nº 1016 -pretendidamente del sábado anterior 15-9-84- registra igualmente solo la comisión por extracto. Arrastra el saldo deudor del 1015 y lo transporta al 1017 fechado - con posterioridad de nueve días - el lunes 24-9-84.

Este 1017, asimismo, sólo registra débito por comisión extracto.

      Finalmente, el 1018 del martes 25, vuelve a registrar amplio movimiento totalmente en descubierto: ingresan treinta y tres (33) cheques sin fondos, y la demandada los paga a todos.

      En suma, existen seis (6) resúmenes (Nos. 1012 al 1017) que no registran prácticamente ningún movimiento. Repentinamente, nadie habría presentado al cobro cheque alguno contra la cuenta durante seis días hábiles, lo que habida cuenta de que Quellemen manejaba su  intensa actividad  principalmente  con  cheques posdatados, es inverosímil; y un hecho similar no se registra en toda la existencia de la cuenta. Por añadidura, Quellemen tampoco habría efectuado sus habituales depósitos.

       Inmediatamente antes y después de estos seis días la cuenta, operó totalmente en descubierto, lo que justifica a su vez presumir que durante el período suprimido se registraron graves irregularidades. Es la única interpretación posible del hecho.

    Por otra parte, en este mes de septiembre de 1984, el total de cheques debitados resulta comparativamente el más bajo del año: 190 en 14 días hábiles (sin incluir los seis días sin operaciones). Pero si a los seis resúmenes en blanco se les asignara el movimiento promedio registrado en esos 14 días, los cheques debitados superarían los  270,  cifra  que  oscilaría   razonablemente  dentro del promedio del año.

   Esto corrobora que existió supresión de movimiento,

      Para  acreditar que existió dicha supresión,  la demandada fue intimada por cédula de fs. 773 punto 2) para que presentara -bajo apercibimiento de ley- los listados de los cheques provenientes de la Cámara Compensadora recibidos en su sucursal Congreso entre el 14 y el 25 de setiembre de 1984; examinándolos, se hubiera podido reconstruir el movimiento real de la cuenta. (La demandada debía conservar la documentación de respaldo de sus asientos).

      Simultáneamente, por el mismo punto 2) de la cédula de fs. 773, (a la que se agregó copia del escrito de fs. 770, aunque en la cédula se hace referencia errónea a fs. 769) la demandada fué intimada a informar “qué razón justifica la existencia del resumen Nº 1016 con fecha 15 de septiembre de 1984 (sábado), entre el Nº 1015 con fecha 21 de septiembre y el 1017 con fecha 24 de septiembre.

  Vencido el plazo, la demandada no ha contestado la intimación:

no ha presentado los listados ni ha informado lo que se le requirió,

por  lo  que  se  confirman nuestras imputaciones y debe soportar plenamente las consecuencias del apercibimiento practicado,  es decir la presunción en su contra.  Su silencio tiene valor de confesión

ficta. A fjs. 776 punto 3) solicitamos de V.S. tuviera presente el incumplimiento de la demandada a la intimación de fs. 773; y a fs, 777 último párrafo, V.S. así lo dispuso.

       Concluyendo,  reiteramos  que  la  demandada  ha  suprimido  seis resúmenes de la cuenta, que registraban numerosos cheques devueltos por carecer de fondos disponibles, que la obligaban al cierre de la cuenta; y que posteriormente, para  encubrir su ilícito, adulteró el movimiento de la cuenta mediante la emisión de sendos resúmenes apócrifos en sustitución de los suprimidos,  incurriendo  en nuevo ilícito doloso.

  3.3.3.) MANIPULACIONES CONTABLES.  SUPRESIÓN DE MOVIMIENTO. DOS CASOS DE EMISIÓN DE SEGUNDO RESUMEN CUANDO EN EL PRIMERO EMITIDO CON LA MISMA FECHA EXIST´ÍA ESPACIO EN BLANCO PARA OTRAS REGISTRACIONES.

 

    a) Resúmenes Nos. 1276 y 1277. En el resumen Nº 1276 del 16-9-85 se registran operaciones  que no llegan a cubrirlo totalmente, por lo que le queda espacio suficiente para registrar otras operaciones.

    No obstante, la demandada emitió el siguiente, Nº 1277, en la misma fecha, y sin registrar operación alguna. La maniobra es obvia: se suprimieron los dos resúmenes originales, y se sustituyeron por otros dos adulterados. El segundo de éstos sólo tiene por objeto evitar faltantes en la numeración de los resúmenes.

      Afirmamos  que los resúmenes suprimidos contenían constancias de  cheques  rechazados  por  falta  de  fondos  que  justificaban  la obligación de cerrar la cuenta y su incumplimiento por la demandada.

b) Resúmenes Nos. 1757 y 1758. El extraño hecho se repite el 17-9-86, con los resúmenes Nos.  1757 y 1758: existiendo aun espacio disponible en el primero, se emite el segundo en el que no se registra operación alguna.

Estas maniobras constituyen una infracción a los arts. 43, 44, y 54 inc. 2º del Cód. de Comercio.

  3.3.4.)  MANIPULACIONES  CONTABLES. SUPRESIÓN O ADULTERACIÓN DE MOVIMIENTO. DOBLE CONTABILIDAD.

    Resúmenes Nos. 1592, 1593, Y 1594. La demandada -sin duda por inadvertencia o torpeza- presentó dos resúmenes  que lucen el mismo, Nº 1592 y distinto movimiento;  dos con el Nº  1593 y distinto movimiento; y dos con el Nº 1594 y distinto movimiento. Por añadidura los dos que ostentan el Nº 1592 lucen distintas fechas: 19 y 23-/-86: y lo mismo ocurre con los dos que comparten el Nº 1593·

 Es decir que a partir del saldo de A.  142.926,73 del resumen Nº 1591 del 18-6-86, se inician dos registraciones distintas. “ maniobra típicamente dolosa “

a cada una de las cuales cabe una correlación sucesiva de transporte de saldos, para concordar finalmente -en forma sumamente extraña, como expondremos- en  el saldo de A. 145.788,83 (aproximadamente u$s. 163.623.-al tipo de cambio vigente de 0,891 austral por dólar), con el que comienza la hoja Nº 1596.

      Uno de los juegos, que denominamos (A) continúa correlativamente las fechas: al 1591 del 18-6 le suceden dos del jueves 19-6 (Nos. 1592 y 1593);  para continuar con el del lunes 23-6 (el viernes 20  fue feriado).

      Pero el otro, (B), saltea extrañamente al día Jueves 19: al extracto 1591 del miércoles 18-6, le sucede el 1592 del lunes 23-6 (como si el jueves 19 no se hubiera registrado movimiento alguno), en el que se observa en la segunda línea, a continuaci6n del saldo

anterior  de  A.  142.926,73  el  rarísimo  y absolutamente  irregular asiento incausado “ajuste de saldo 159.722,67” ; a partir del que se origina una diferencia entre ambos  juegos de A. 16.795,94 (u$s. 18.872.- al tipo de cambio vigente de 0,891 austral por dólar). 1P22- Así. la demandada violó lo preceptuado  por los arts. 43 y 44 del Cód. de Comercio, al margen de la consideración que el hecho pueda merecer desde el punto de vista penal.

 

                  En     el     juego     (B),      se eliminaron operaciones    que     constan     en     el (A):  nada  menos  que cincuenta  (50)  al  débito,  y  treinta  (30)  al crédito, en total, ochenta (80) operaciones. Huelga destacar que resulta   simplemente   inverosímil   que tras   eliminarse   ochenta operaciones en este juego (B), hayan quedado exactamente conciliados los saldos en ambos juegos de resúmenes.

      Seguidamente se detallan las cifras de apertura y cierre de cada una de las hojas resúmenes, separadas en dos juegos, cada uno de las cuales mantiene correlación en los saldos transportados.

Partimos en ambos casos tomando como base el saldo de Australes

142.926,73 de la hoja Nº 1591, de fecha 18-6-86. :

  Abreviaturas:

SA: saldo transportado de la hoja anterior;

SF: saldo final;

OD: Cantidad de operaciones al débito;

OC: Cantidad de operaciones al crédito;

 

                   CONTABILIDAD  “A”                            CONTABILIDAD “B”

 

                                         OD   OC                                                      OD    OC

1592  19/6  SA 142.925,73   41    2               1592  23/6 SA  142.926,73      37     3

                    SF 106.534,37                         Ajuste saldo     159.722,67

                                                                                    SF  108.129,82

              

1593  19/ 6  SA 106.534,37     9   28            1593  23/6 SA  108.129,82     19    24

                    SF  159.722,67                                        SF  145.791,61

 

1594   23/6  SA  159.722,67   38    3             1594  23/6 SA  145.791,61       1

                    SF 102.753,82                                         SF  145.788,83

 

1595   23/6 SA  102.753,82    19  24

                    SF  145.788,83 ..............                                                            ..........

                                          107  57                                                           57  27

  Total de operaciones “A”: 107 + 57 = 164

Total de operaciones “B”:  57 + 27 = 84

Diferencia en número de operaciones entre “A” y “B”: 80 (ochenta).

      A partir del resumen Nº 1596, las registraciones se unifican.

   Resulta extraordinario que en la contabilidad atribuida a la letra “B”,  el saldo que obviamente se quiso transportar a la hoja 1596 es el que registra la hoja 1594.  Esto se logra mediante el ardid de habilitar una hoja intermedia en blanco, que solo transporta saldos: la 1595. Es un caso similar al de las hojas Nos. 1277 y 1758.

     Se observa, correlativamente, que el saldo final del resumen

1594 “B” concuerda o se concilia extrañamente con el del cierre del   1595   “A”.   Mediante   tan   raro   artilugio,   concluye  esta extraordinaria maniobra del Banco de la Nación Argentina, y el doble juego  de  registraciones   queda,  como  dijimos,  artificiosamente conciliado en el resumen 1596, que abre con saldo de A. 145.788,83.

       Entendemos que el verdadero movimiento de la cuenta entre el  19 el 23 de Junio de 1986 no es el registrado en ninguno de los dos juegos contables considerados, sino el que constaba en un tercero que fue suprimido;  siendo los extraños dobles juegos presentados inadvertidamente en autos sendos ensayos o proyectos tentativos para sustituir al registro real.

  En vista de que en ningún banco del  país se había un hecho semejante; a fs. 773 vta. punto 2), la demandada fue intimada bajo apercibimiento de ley   para  que informe qué  normas  legales o reglamentarias  podría considerarse encuadrada la modalidad de sus citados registros.

  La demandada no contestó,  porque las únicas normas en las que se encuadran sus registros, son las del código penal, el carácter doloso de su maniobra es palmario.

A fjs. 777 y 806 V.S. dispuso se tuviera presente la falta de contestación para su oportunidad.

  3.3.5.  MANIPULACIONES CONTABLES. SUPRESIÓN DE MOVIMIENTO. CIENTOS DE RESÚMENES FALTANTES.

La demandada debía conservar todos los resúmenes de la cuenta (arts. 43, 44, y 54 inc. 5 y 67 del Cód. de Comercio).

      Entre 1980 y 1986, año del cierre de la cuenta de Quellemen, la demandada suprimió numerosos resúmenes de dicha cuenta a fin de ocultar numerosos rechazos de cheques sin fondos producidos en ese lapso que justificaban que la demandada incumplió reiteradamente, su obligación de cerrar la cuenta por libramiento  de cheques sin fondos.

    Esto se verificó mediante varias intimaciones efectuadas bajo apercibimiento  de  ley.  Los  resúmenes  presentados  se  encuentran reservados en Secretaria.

    Intimación de fs. 461 a presentar los extractos desde mayo da 1980 a diciembre de 1984 inclusive:

    a fs. 466 punto e) contesta la demandada adjuntando copias do resúmenes de los años 83 y 84 -en completo desorden- y omitiendo aclarar que faltan los Nos. 963 y 1043, cuyo faltante admite bajo nueva intimación de fs.  663 punto 4,  a fs.  659 punto d) -( aunque mañosamente, pretendiendo haberlos presentado- ); asimismo a fs. 466 la demandada pide plazo para presentar los de 1980/82.

      A fs.  586,  la  demandada  dice  acompañar  “fotocopias extractos 12-80 a 10-82” (fs. 473 a 585).

PP23+ A -  Faltan los siguientes resúmenes, según se informó a fs. 600: mayo a noviembre de 1980 y noviembre -  diciembre de 1982 (nueve meses completos); y los Nos, 53 a 62;  67 a 83; 86 a 106; 144 a 207; y 230 a 270.

 Todos pertenecientes al período 1980/82;

Intimación a presentar resúmenes de 1985/6.

A fjs. 673, la  demandada fue intimada a presentar los extractos o resúmenes de la cuenta de Quellemen emitidos durante los años 1985 y 86 hasta el cierre, ordenados correlativamente  con mención expresa de cualquier faltante (en vista de lo ocurrido con los resúmenes Nos. 963 y 1043).

En su contestación de fs.  672,  la demandada omitió los Nos. 1125 y 1241 de 1985, pero los dio temerariamente por presentados a fs. 672.

 Por ello la demandada fue nuevamente intimada bajo apercibimiento de ley a presentar los resúmenes 1125 y 1241 a fs. 684 punto a) pidió plazo adicional a fs. 685; y a fs. 744, vencido largamente el plazo, reconoció que no los tiene

    En la misma intimación de fs. 684, puntos b) 4, 5, y 6, la demandada  fue  intimada  bajo  apercibimiento  de  ley para presentar el sumario o los sumarios administrativos que se hubieren instruido y constancias de las denuncias policiales que se hubieren efectuado para investigar la desaparición de los resúmenes antes citados. La demandada pidió ampliación de veinte días del plazo, que V.S. le otorgó. A fs. 691  solicitamos se tuviera presente el incumplimiento, y a fs. 691 vta.  V.S. así lo dispuso. Finalmente, la demandada  contesta

 a  fs.  744  informando  que  “ no se labraron actuaciones sumariales ...”

En suma, los resúmenes citados fueron eliminados deliberadamente, por registrar irregularidades de la demandada; y afirmamos que ello ocurrió por disponerlo así sus mismos funcionarios; o en subsidio con la connivencia de éstos, que nada hicieron para investigar el ilícito e individualizar a sus autores, cómplices, etc. y aseguraron su impunidad.

3.4.) DEVOLUCIÓN O RECHAZO DE DIEZ CHEQUES SIN FONDOS SIN ASENTARLOS EN EL LIBRO DE CHEQUES RECHAZADOS NI EN EL LEGAJO DE LA CUENTA; Y SIN CERRAR LA CUENTA.

    a) Según consta en el resumen Nº 1037 del 23-10-84, el cheque Nº  750.188  por  $a.  200.000.--  (valor act. al 31-5-92 a titulo indicativo:  $2.831.--)  fue  presentado  por ventanilla (código PU).

 No existían fondos en la cuenta para atenderlo. Fue contabilizado; anulada su contabilización; Y devuelto obviamente por falta de fondos, sin asentar el rechazo  en el libro de Ch. R. ni en el legajo de la cuenta, ni en el cheque ( como era obligatorio ) por ninguna causal.

    Los cheques que carecen de fondos a su presentación, no admiten segunda presentación (conf.: Carlos G. Villegas,  “La cuenta corriente bancaria y el cheque, Ed. Depalma 1986, pág. 315). Pero la demandada nunca tuvo esto en cuenta con los cheques de Quellemen: tras el rechazo por ventanilla, el tenedor presentó éste cheque al cobro, por segunda vez depositándolo en un banco;  y esta vez fue pagado al día siguiente.

    Aclaramos  que     según jurisprudencia,  de efectuarse el pago a la segunda presentación,  no purga el  rechazo sin fondos a la primera, que debe computarse como tal (Cám. N. Com. sala “C”, “Iguña c/ Banco de la Pcia. de Bs. As.”, 21-5-92).

    b) Según consta en el resumen Nº 1058 del 21-11-84, el cheque Nº  672.943  por  $a.  131.510  (valor act.  al 31-5-92:  $1.613,90), fue  presentado cuando  la cuenta registraba elevado saldo deudor: $a. 846.451,28 (valor act. al 31-5-92: $10.387,71).

Con saldo deudor incrementado a $a. 977.968,28 al contabilizarse el cheque, es rechazado y se anula su contabilización.

    El cheque es nuevamente presentado: el tenedor lo deposita por clearing de 24 hs., y previo depósito de efectivo por el titular de la cuenta, es pagado.

    c) Según consta en el resumen Nº 1162 del 24-4-85, fueron debitados tres cheques provenientes de operaciones internas (código CHIN, cheque interno), en circunstancias en que la cuenta registraba elevado saldo deudor:

Cheque Nº ........   Importe $a.

  267.237 ..........   165.000.-

  267.465 ..........   240.000.-

  267.461 ..........   557.000.-

    La demandada los rechazó, anulando los débitos mediante sendas acreditaciones.  Correspondía  en consecuencia el  registro  de  los cheques en el libro de Ch. R. como devueltos por la causal “sin fondos”.

Nuevamente, el Banco Nación recurrió al ardid de no asentar los rechazos en el libro correspondiente ni en el legajo de la cuenta.

PP25 + - Estos tres rechazos por si mismos justificaban el cierre de la cuenta, a lo que la demandada -recalcitrante- se negó una vez más.

d)  Según  consta  en  el  resumen  Nº  1815,  el  21-10-86  fueron

presentados al cobro por ventanilla (código PU)  los cinco cheques que se detallan, cuando en la cuenta no existían fondos disponibles suficientes para atenderlos:

           Cheque Nº          Importe ( australes)

          353.851 ........... 65.790

          353.730 ...........    806.37

          353.731  ..........  2.143.09

          353.519 ...........  3.354.76

          353.517 ...........  1.033.72

    La demandada los rechazó, pero no asentó los rechazos en el libro de cheques rechazados ni en el legajo de la cuenta, y  no cerró la cuenta pese a que correspondía cerrarla al producirse el tercer rechazo en el término de un ano (OPASI 1, punto 1.1.3.7.1.).

3.5.) ATENCIÓN IRREGULAR -ENTRE 1984 Y 1986 DE 4.279 CHEQUES 

    (Mínimo) sin fondos propios ni autorización para girar en descubierto.

    Del examen de los resúmenes de la cuenta de Quellemen obrantes en autos, surge que la demandada atendió irregularmente entre el 1-1-84 y el 23-10-86 -fecha en que la que dice haber cerrado la cuenta- más de 4.200 cheques que al ser presentados carecían de fondos disponibles suficientes acreditados en la cuenta. (Se trata de un mínimo, ya que según se detalló:

 a) se ha verificado la desaparición  de resúmenes, y éstos no pudieron examinarse;

 b) se han verificado diversas maniobras que acreditan la supresión de movimiento y

c) se ha verificado la   existencia de doble contabilidad).

    Los fondos deben hallarse disponibles en el momento de  la presentación del cheque. La ley del Cheque dispone expresamente en su  art.  34  inc.  1)  que el  banco  girado  “debe  pagar  el  cheque inmediatamente a su presentación, pero se negará a pagarlo ... 1) cuando no hubiese fondos disponibles en la cuenta o faltase la autorización al titular para girar en descubierto”.

    Concordantemente,  la reglamentación del B.C.R.A. - comunicación A-59 (OPASI 1)- establece como obligación del banco, negarse a pagar o a recibir un cheque y proceder a su rechazo, “cuando no haya fondos disponibles suficientes acreditados en cuenta o falta la autorización al cuenta correntísta para girar en descubierto...” (punto 1.1.2.4.1). También dispone que es obligación del banco cerrar la cuenta por libramiento de cheques sin fondos disponibles suficientes acreditados en cuenta,  o sin autorización para girar en descubierto (OPASI I, punto 1.1.3.1.3.), cuando el número de rechazos lo justifica. (Tres cheques para cuentas de personas de existencia visible, según el punto 1.1.3.7.1. de la OPASI 1).

 Del punto 1.1.2.6. primer párrafo de esta reglamentación,  también surge que el momento en que deben existir  los fondos disponibles suficientes acreditados en la cuenta respectiva para atender un cheque, es el de su presentación.

    Respecto del momento en que debe existir la provisión de fondos, estimamos de sumo interés hacer constar la extremosa doctrina de la demandada, el Banco Nación, expuesta claramente en su revista “Asesoría Legal-Biblioteca Jurídica” Nº 27, pág, 18, año 1974( cuya copia se acompaña (anexo “A”):

    “... Para que exista provisión de fondos, se requiere la existencia de éstos, su disponibilidad y su exigibilidad mediante cheques, al momento de la creación del documento.

 “...La  calidad  de  banquero  en  el girado y la existencia de provisión de fondos, constituyen elementos intrínsecos necesarios para la regularidad del cheque, pero que no afectan su validez como tal, vale decir, como título de crédito”

         Es decir que según la doctrina del banco, los fondos deben existir aún antes de la presentación del documento: deben existir en el momento de-su creación.  Y según dicha doctrina, cuando no existe provisión de fondos, los cheques son irregulares.

    Cada uno de los 4.276 cheques que señalamos en el título, está registrado en los resúmenes emitidos entre enero de 1984 y octubre de 1986;  y luce junto al saldo correspondiente que consta en la columna derecha, la leyenda código “SD” (saldo deudor).  Es decir que, según los registros del banco, carecían de fondos a su presentación.

    Durante el año 1984,  el treinta nueve por ciento (39%) de los cheques librados por Quellemen se hallaba en esta situación. Durante 1985,e1 cuarenta y nueve por ciento (49%); y durante l986, el tres coma siete por ciento (3,7%); cifra que aumenta al diecinueve por ciento  (19%)  durante  los primeros veintitrés días de octubre, mes del cierre de la cuenta. Reiteramos en este punto nuestra reserva en el sentido de que los registros de los resúmenes de la demandada  no están Ilevados en legal forma, no nos son oponibles, y no registran el verdadero movimiento de la cuenta ni todas sus irregularidades.

     Vistos   los   importantísimos   descubiertos;   entendiendo que implicaban  una  extraordinaria  irregularidad del banco;  y con el propósito de investigar la verdad, la demandada fue intimada bajo apercibimiento de ley a fs. 461 punto d) para que presentara la “autorización para girar en descubierto... con firma del funcionario autorizante”

      La demandada contesta a fs. 466 punto d) : “La cuenta corriente 94.739/34  de  “Casa  Rosario  o/  Pedro  Quellemen”,  no  tenía autorización para girar en descubierto”

A fin de dejar esta cuestión perfectamente en claro, y previendo la posibilidad de que la demandada llegara a alegar posteriormente que en realidad lo que había otorgado a Quellemen era autorización para adelantos transitorios  (que  de  todos modos son descubiertos y por ende créditos, según establece expresamente la Circular OPRAC 1 del B.C.R.A. en su punto 3.2.1. del 24-7-81), la demandada fue nuevamente intimada a fs. 663 punto 3) para que presentara, bajo apercibimiento  de  ley,  “la autorización para el  otorgamiento de adelantos transitorios - con firma del autorizante - que se hubiere otorgado al titular de la cuenta ...”

La demandada contesta a fs. 662, acompañando nota de la sucursal Congreso a fs. 659, en la que en el punto c) reitera: “La cuenta corriente de la titular Nº  94.739/34 nunca tuvo autorización para girar en descubierto”.

    La         demandada        asimila       así los adelantos y transitorios  a  los  descubiertos,  y  niega  absolutamente  haber autorizado unos u otros, sin exceptuar ninguna especie de descubierto. Ni aún supuestos descubiertos tácitos.

   En consecuencia y estando a sus dichos, si nunca le otorgó descubiertos a Quellemen, es forzoso concluir que nunca pudo atender regularmente cheques de su cuenta que al ser presentados, carecían de fondos propios disponibles suficientes del titular, acreditados en cuenta.

    Pese a sus dichos, y como expusimos al comienzo, la demandada atendió miles de cheques que carecían de fondos al ser presentados, según surge de la  simple observación de sus resúmenes; y dicha atención,  por  lo  expuesto,  fue  irregular  y  no  debió  haberse verificado. Cuando los cheques comenzaron a ser presentados el banca debió rechazarlos y cerrar la cuenta a la presentación del tercero por aplicación  de  las  normas  expresas ya citadas:  los puntos 1.1.2.4.1, 1.1.3.1.3, y  1.1.3.7.1. de la Comunicación  A-59 (OPASI 1) del B.C.R.A.

    Señalamos,  por  último,  que  en  más  de  una  ocasión  se  ha argumentado erróneamente que los saldos deudores registrados en la cuenta corriente, pueden ser consecuencia de la atención de cheques en virtud del  “servicio de caja” que el banco presta a los titulares de cuenta corriente y servicio de cheque cuando la cuenta carece de fondo de disponibles.

 Pero no es así. Carlos G. Villegas expresa en::”Crédito bancario’”,  pág.  174, que dicho servicio consiste en atender las extracciones y las libranzas que el cliente realice contra los  fondos  existentes  en  la  cuenta.  Esto  es  lo  que  surge  concurrentemente del Código de Comercio, de la Ley del Cheque y de la  reglamentación  del  Banco  Central,  Y  así lo  reconoce  la jurisprudencia:  “Para nuestro derecho (arts.  791 a 797,  Cod. de Comercio y circulares del B.C.R.A.), la regulación legal de la cuenta corriente bancaria limita el servicio de caja al depósito de fondos con el banco a la orden del cliente o a la autorización para girar en descubierto ...” (Cám. N. Com. “B”, 19-8-79, L.L., 1980-a-164).

1P25- 3.6.) SUPRESION O ARRANCADURA DE CATORCE FOLIOS DEL LIBRO DE CHEQUES RECHAZADOS OTROS VICIOS DEL LIBRO. SUSTITUCIÓN DE REGISTROS.

Llevar libro de cheques rechazados es obligación expresa los bancos (Comunicación A-59 (OPASI-I) puntos 1.1.2.6. 1er. párrafo y 1.1.3.9. 1er. párrafo).  Y es claro que el libro debe ser llevado según las prescripciones del art. 54 del Cód. de Comercio.

Destacamos - por ser violatoria  del principio de lealtad procesal- la manifiesta falsedad de lo afirmado por la demandada a fjs. 659 punto b) y nota adjunta de fs. 660/1 según la cual “... no existe norma alguna que obligue al banco a llevar libros de cheques rechazados...

   Nos referiremos a tres piezas distintas.

a) Libro que contiene los rechazos producidos entre el 19/10/83 y el 20/11/85 Fue presentado por la demandada a fjs. 647 y se halla reservado en caja Nº 38.

 1P26-  La demanda no sólo no llevo el libro en legal forma: en acción típicamente dolosa lo adulteró.

Presenta numerosas  infracciones  a  todas  las  prohibiciones

señaladas en los cinco incisos del art. 54 del C6d. de Comercio, incluyendo la adulteración del Nº impreso “1”  que la demandada intentó ocultar estampando encima un sello de goma. Pero la de mayor gravedad es la arrancadura o mutilación de catorce (14) folios en la sección de cheques rechazados “sin fondos”: los Nos. 3 al 8; 17 a 22; y 47 y 48.  Y afirmamos que el ilícito se perpetró para suprimir registros de cheques rechazados por la causal “sin fondos’ librados por  Pedro Quellemen  contra su  cuenta.  En  consecuencia,  los cuadernillos que contuvieron los folios suprimidos, están formados por menos folios que los restantes. Aunque extrañamente, los asientos aparentan sucederse cronológicamente en forma normal pese a los folios faltantes.  Obviamente,  los  asientos  originales  suprimidos  fueron sustituidos   por   otros   debidamente   expurgados   de  los  que responsabilizaban a la demandada.

    Este extraño libro presenta -además de la numeración original impresa una extraña segunda foliatura manual, circunscripta en sellos de goma del Banco Nación. Esta apareció cuando la demandada presentó el libro a la segunda intimación a hacerlo, a fs. 647. Pues a fa. 643, a la primera intimación, había presentado so1o 36 fotocopias simples e incompletas) del libro que no lucía esta rara foliatura, urdida para encubrir ante V.S.  - aunque groseramente, entre ambas intimaciones- los faltantes verificados en el libro.

      Existen además numerosas alteraciones al orden progresivo de los asientos,  blancos,  interlineaciones,  enmiendas y tachaduras. Señalamos especialmente que en el folio 30, se observa a simple vista que en la línea anterior a la antepenúltima, existió un asiento que fue íntegramente borrado con corrector líquido; que sobre el asiento borrado se practicó un nuevo asiento; y que finalmente, éste nuevo asiento fue tachado por completo.

    Nos  referimos ahora  a  las alteraciones del orden progresivo de los asientos (infracción al inc. 1º del art. 54 del Cód. de Comercio) que se observan:

      El  libro  debería  registrar  todos  los  rechazos  de  cheques -cualquiera  fuere  la causa que los  determinó - según se fueron produciendo.

    Sin embargo,  presenta una arbitraria división:  una primera sección para los cheques rechazados por falta de fondos (Fº 1 al 69); y otra para los rechazados por 1as que el banco denomina “fallas técnicas”,  en muchos casos impropiamente, como si cualquier causa que no sea “falta de fondos” fuera una “razón técnica” (F 99 al 198).

Entre ambas secciones existe un vasto blanco (F 70 al 98). Trataremos sólo la sección de rechazos por falta de fondos, pues éstos son los que se computan al efecto del cierre de la cuenta por libramiento de cheques sin fondos.

En el F 32, los asientos del 23-7 son sucedidos por uno del 20-7

En el F 37, el asiento del 13-9 es sucedido por los del 12-9. En el F 44,  los asientos del 3-12, son sucedidos por los del 26-11 y 29-11.

    En  el F 45,  los asientos de los rechazos del 29-11,  son sucedidos por los de los dias 12-11, 16-10, 26-10, 12-11, y 13-11. Y cabe destacar que los asientos de los rechazos verificados el 16/10 que fueron practicados en la ocasión en que correspondían, se

hallan en los folios 38 y 39, Que reaparezcan asientos de rechazos producidos el 16-10 en el F 45, es una irregularidad de destacable magnitud.

En el F 54, a los asientos del 5-2, les suceden los del 31/1 -

En el 55, a los asientos del 20-2 les suceden los producidos el 8-2, con sendas leyendas “omitido”.

En el 65, a un asiento del 13-9 le suceden los del 9,  11, y 12-9. En el 66, el asiento del 7-10 está precedido por tres asientos de fechas posteriores que -  además están enmendadas.

       b) Libro que registra los rechazos producidos entre el 21-11-85 y el 25-8-86. Fue presentado a fs. 744 y se halla reservado en Secretaría en caja Nº 1.

    Este libro padece de los vicios que se detallan a continuación (se considera solo la sección de rechazos por la causal “sin fondos”):

     a) Existen alteraciones en el orden progresivo de los asientos en los Fos. 1, 2, 3, 5, 8, 11, 16, y 18;

    b) Blancos en la última línea de todos los folios excepto los Nos. 4 y 14; y hueco en el Nº 4;

    c)  Interlineaciones o enmiendas en los Fos. 2, 4, 5, 7, 8, 10, 11,12, 13. 16 y 19;

d) Tachaduras en los Fos. 4, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 15 y 18.

     Cabe  señalar  que  la  demandada incumplió  varias  intimaciones a presentar este libro y sólo lo presentó a fjs. 744, después de ser intimada a fs.684 a presentar el sumario administrativo y la denuncia policial  que  hubiere  efectuado  la  institución  con  el propósito de investigar la sustracción o desaparición de éste y otros

documentos.

    c) Libro que registra los rechazos producidos entre  el 26-8-86 y el 18/8/88. Fue presentado junto con el anterior a fs. 744 y se halla reservado en Secretaría en caja Nº 1. (La cuenta se cerró a poco de comenzar este libro: aproximadamente a los dos meses).

    Este libro está dividido arbitrariamente en cinco secciones, en detrimento de la prohibición de alterar el orden progresivo de los asientos

La primera (Fº 1 al 41), se titula “Sin fondos.

La segunda (Fs. 101 al 123), se titula “Devueltos cuenta Casa Rosario - Público”. Registra 811 cheques rechazados de la cuenta de Quellemen exclusivamente.

La tercera (Fs. 201 a 299), se titula “otros motivos” y registra las devoluciones de cheques que al ser rechazados contaban con fondos

suficientes.

 La cuarta (Fs. 301 a ...353) se titula “Cuentas cerradas”,  y registra  otros  452  cheques  de la  cuenta  de “Casa Rosario o/ P. Quellemen, rechazados entre octubre de 1986 y enero de 1988.

   Sumados éstos a los 811 registrados en la segunda sección especial para Quellemen, los cheques rechazados de éste son  1.263.

  Finalmente la quinta ( Fs. 370 a 400 y contratapa titulada simplemente  “Con fondos”,  resulta ser una extraña continuación de la tercera sección titulada “otros motivos”.

    En la primera sección, en el Fº 4, se registran siete cheques de P. Quellemen rechazados el 22-10-86; el tercero de ellos debió producir el cierre inmediato de la cuenta, y ser registrado en la sección  “cuentas cerradas”,  como los siguientes.

La demandada no cerró la cuenta, esperando poder salvarla como en tantas ocasiones.

Como  los  anteriores, este  libro  exhibe  otros  vicios descalificatorios.

3.7.) LEGAJO DE LA CUENTA. INEXISTENCIA O SUPRESIÓN.

    La demandada no llevó el legajo de la cuenta exigido por el punto 1.1.3.9. de la Comunicación A-59 (OPASI 1) vigente a partir de 1981 (obra copia a fs. 726 a 740), en el que debían registrarse obligatoriamente -entre otras constancias- los rechazos de cheques por ~la causal “sin fondos”  producidos en la cuenta de Quellemen.

   En subsidio, afirmamos que la demandada suprimió dicho legajo precisamente por contener registros de libranzas sin fondos de Quellemen, que justificaban  su  incumplimiento  reiterado  de  su obligación de cierre de la cuenta por libramiento de cheques sin fondos, prevista en el  punto  1.1.3.7.1  de dicha Comunicación,

  En cualquiera de los dos supuestos,  afirmamos que la demandada o sus dependientes  obraron dolosamente. A fs. 466 punto b) intimada bajo apercibimiento de ley a presentarlo, la demandada reconoce que no lo tiene, por lo que opera la presunción en su contra del art. 388 C.P.

  3.8) LA DEMANDADA NO LLEVO RESÚMENES Y LIBROS DE CHEQUES EN LEGAL FORMA, Y CARECE DE OTROS DOCUMENTOS OBLIGATORIOS. POR ESO NO PUEDE VALERSE DE ELLOS PARA PRODUCIR PRUEBA, PERO DEBE SOPORTAR LAS PRESUNCIONES CONTRARIAS ESTABLECIDAS POR LAS INTIMACIONES PRACTICADAS.

    Por los vicios expuestos, los resúmenes de la cuenta y el libro de cheques rechazados Ilevados por la demandada, no están Ilevados en legal forma.

Sumado a ello, la demandada carece de documentos obligatorios que fue intimada a presentar y no presentó :  la solicitud o carpeta de apertura (fs. 461 y 466); el legajo de la cuenta (id.);  numerosos resúmenes  detallados  en  el  punto  3.3.5.);  el listado de cheques recibidos de Cámara Compensadora en la sucursal Congreso entre el 14 y el 25 de septiembre de 1984 (intimación de fs. 773 punto 2 no contestada); avisos de supuestos extravíos de cheques, o denuncias policiales por extravío (int. de Fs. 471 no contestada y 773 punto 1 a) y b) no contestada -se tuvo presente por auto de fs. 777 punto 3)-; constancia de remisión por pieza certificada, de la comunicación de cierre de la cuenta al cliente (int. de fs. 778 y contestación de fs. 779).

      En consecuencia, y por sus propios actos, la demandada se halla imposibilitada  de  asumir  su  carga  probatoria  ofreciendo  prueba documental o pericial (Art. 55 Cód. de Comercio), pero debe soportar las graves, precisas y concordantes presunciones contrarias de ley.

 

  4) MANTENIMIENTO DELIBERADO DE QUELLEMEN COMO OPERADOR FINANCIERO, SABIENDO QUE OPERABA EXCLUSIVAMENTE CON SUS CHEQUES Y CONOCIENDO SU INSOLVENCIA.

1P26-  Función esencial de los cheques para la maniobra de Quellemen. Esta función que cumplían en la operatoria de Quellemen los cheques que le proveía únicamente el Banco de la Nación Argentina  (por ser el único que no cerró su cuenta ante reiteradas órdenes del B.C.R.A.,  capitalizando todo el movimiento que registraban las cerradas por los bancos cumplidores),  esta acreditada por el informe pericial contable producido por la División Defraudaciones y Estafas de la Policía Federal en la causa Nº 46·747 )PEREL BALIN s/denuncia por estafa reiterada”, en trámite ante el Juzgado de Instrucción Nº  24 Sec· Nº 131, a fs.  117/119 (fs. 190/194 de los presentes).  PP26+A

A fs. 117 vta. y 119 vta. de dicha causa, el perito expresa:

    punto I: que el objeto de su informe es la “determinación de la maniobra y el monto del perjuicio sufrido por los inversionistas”;

    punto II: que los elementos del informe fueron los cheques y extractos pertenecientes a la cuenta 94.739/34 del B.N.A. de Casa Rosario o/ Pedro Quellemen;

    punto III: que Pedro Quellemen recibía dinero en efectivo o dólares,  entregando  a  cambio cheques  de  su  cuenta  94.739-34 del B.N.A...

      punto IV: “Conclusiones: ...  surge pues Pedro Quellemen, titular de Casa Rosario, entregaba cheques de su cuenta corriente 94.739/34 del Banco de la Nación Argentina,  Ag.  Congreso,  como garantía de operaciones de colocaciones de fondos. Estos cheques incluían, en cada caso, el capital invertido más los intereses pactados...”

  Es  evidente  que  si  el  perito  contador  de  Defraudaciones  y Estafas, con sólo examinar  los cheques y resúmenes de la cuenta pudo determinar que la la maniobra consistió en recibir dinero a cambio de cheques de su cuenta en el Banco Nación, éste -entidad profesional en contacto diario con su extraño cliente a lo largo de casi diez años-  con mayor razón conocía forzosa y perfectamente la operatoria o actividad “préstamos” de Quellemen a través del peculiar movimiento de su cuenta registrado en su propia documentación.

      En efecto: a fs. 1 punto 3 del sumario administrativo interno “S” 4352/86 Asunto: Cuenta Corriente Nº 94.739/34 denominada “Casa Rosario”  orden Pedro Quellemen, se ordenó que se informara sobre la actividad del titular; y a fs. 2 punto 3, se informa: “Actividad del  titular:  Factoring - cobranzas  por  cuenta  de  terceros- Préstamos .... “

      El “factoring” citado en primer término es la actividad señalada entre las  propias de las compañías financieras, por el art. 24 inc. d)  de  la Ley  de  Entidades  Financieras:  “Otorgar anticipos sobre créditos provenientes de ventas,  adquirirlos, asumir sus riesgos, gestionar su cobro, y prestar asistencia técnica y administrativa”.

      Destacamos  que  tanto  el  “factoring”  como  los  mencionados préstamos” (cuya naturaleza la demandada no quiere explicitar) son típicas  actividades  de  intermediación  financiera  que Quellemen, titular  de  la  cuenta,  desarrollaba  con  fondos  que  captaba habitualmente de terceros, incluyendo crédito de la demandada.

PP27+ -    Para poder desarrollar estas actividades, previstas expresamente por los arts.  1º y 2º inc. d) de la Ley de E.F., Quellemen  debía estar previamente autorizado por el B.C.R.A., según exige el art. 7º de dicha ley;  y  como nunca lo estuvo,  la demandada nunca pudo haberle abierto ni mantenido la cuenta corriente y el servicio de cheque que nos damnificó, por falta de tal requisito.

 PP28+      Es obvio que ni el factoring ni los préstamos pudieron efectuarse con fondos propios,  simplemente porque el titular no contaba con capital propio conocido alguno:

PP29+   a) Al abrir su cuenta en 1977, Quellemen - en complicidad con la demandada que lo consintió deliberadamente - no acreditó solvencia moral ni material según exigía la reglamentación del B.C.R.A..  Ni siquiera acreditó estar inscripto como comerciante.  Es decir que desde el comienzo, a la misma demandada le constó la  insolvencia de su cliente: no pudo obtener su declaración de bienes, ni balances, ni referencias; e intimada bajo apercibimiento de ley a fs. 461 a presentar  la  carpeta  de  apertura  y  el  legajo de la cuenta -que hubieran debido contener constancias de la solvencia de Quellemen si tal solvencia hubiera existido no los presentó, lo que  implica confesión  ficta  (contestación  de  fs.  466 puntos a)  y b). La irregularidad es palmaria.

       b) En 1980, los bancos Río, de Galicia, y del  Oeste, le cerraron sus respectivas cuentas corrientes por libramiento de cheques sin fondos, hecho que acredita por si mismo la insolvencia de Quellenen;

 PP29+A  c) Desde 1980 y hasta el cierre de la cuenta, Quellemen estuvo contínuamente inhibido y ejecutado por más de cuarenta acreedores - entre ellos los bancos citados- en la causa “Jercide S.A. s/quiebra”, aun hoy en trámite ante el Juzgado N. Com. Nº 13, Sec. 25; y no hubiera estado inhibido de no mediar su insolvencia.

      c) El Juzgado en lo Criminal de Instrucción NP 24, Sec. Nº 131,

 que lo procesó en la causa Perel Balin s/ querella por estafa reiterada”, tampoco le halló bien alguno (fs. 293 vta. causa penal Nº 46.747, fs. 233 de los presentes).

     Entendemos que todo esto acredita plenamente que Quellemen no se dedicó ni pudo dedicarse a la actividad “ Préstamos” con sus propios fondos. Debió recurrir a los fondos de terceros: fue intermediario financiero-

 

 PP30+      Además,  señalamos  que  para  otorgar préstamos,  es innecesario ser  titular  de  cuenta  corriente.  Los  préstamos  se  concretan habitualmente en efectivo, de modo que es claro que Quellemen no precisaba la cuenta para sus operaciones activas; en cambio,  los cheques - en cuanto concierne a la actividad “prestamos”- eran el medio del que se valía para sus operaciones pasivas; es decir, para instrumentar su contraprestación, los pagos correspondientes a los préstamos o mutuos que él tomaba en calidad de mutuario con vistas a financiar sus operaciones activas.

      La actividad financiera de Quellemen era evidente para el banco por el movimiento de su cuenta.  Estimamos ilustrativo citar lo que la jefa de cuentas corrientes de la demandada, Mónica Luzardi de R. Fernández, contesta a la 7ª. pregunta a fs. 538 de la cause “Pini Hunter Jorge c/ Banco Nación s/ daños y perjuicios”: “Fué la mejor cuenta del banco, la proporción era más o menos lo que la movía una sucursal chica de un banco privado”. (La mejor solo por su cuantía). La misma jefa preguntada a fs. 323 de la causa penal Nº 46·747 (fs· 236  de  los  presentes:  “...  para  que  diga  todo  lo relativo el movimiento de la cta. cte. PEDRO QUELLEMEN Y/O CASA ROSARIO, dijo: que dicha cuenta era una de las mejores que poseía el banco, ya que nunca había tenido problemas de cheques rechazados por falta de fondos u otras  circunstancias.-

 

  Que la mencionada cuenta registraba un movimiento diario de cuatro o cinco extractos. Que aproximadamente se entregaban entre  30  y  50  chequeras mensuales”  En  tales circunstancias, es absolutamente inverosímil que el banco ignorara el objeto de semejante movimiento.

      En este sentido afirmamos -a estar a lo expuesto a fs. 21 del sumario administrativo de la demandada “S” 4352/86- que en el último año de operaciones de la cuenta, ingresaron al débito 9.010 cheques, desusada cantidad cuyo objeto obvio y único posible era el pago de sus mutuos a los mutuantes del titular. En el mismo período (según el sumario) se entregaron al titular 35.400 cheques (cifra superada - en la realidad, pues el banco no registró todas sus entregas), lo que a su vez, y por el exceso en relación con los cheques debitados revelaba claramente al banco la operatoria a la que se destinaba la cuenta.

      La  operatoria  con cheques posdatados se manifiesta,  además, de otros modos:

 PP32+   a) Se llega a registrar en un mismo resumen de la cuenta el uso simultáneo de hasta diez chequeras diferentes, lo que acredita que a Quellemen se le entregaban chequeras nuevas sin que hubieran ingresado todos los cheques de las anteriormente entregadas. Ejemplos:

      Resumen  Nº  1045  del  2-11-84:  ingresan  15  cheques,  que corresponden a 10 chequeras diferentes de 50 cheques cada una;

    Resumen  Nº  1046  del  5-11-84:  ingresan  18  cheques,  que corresponden s 10 chequeras;

    Resumen  Nº  1047  del 6-11-84:  ingresan  18  cheques que corresponden a 8 chequeras.

    b) En numerosas chequeras se verifica que entre el primer cheque ingresado al débito y el último, transcurren varios meses. Ejemplos:

    Chequera con cheques Nos. 231.401 al 450:  el cheque Nº 401 ingresa el 29-3-84; y el Nº 431, el 11-12-84, más de ocho (8) meses más tarde;

     Estando en uso simultáneamente con la anterior la chequera con cheques Nos. 330.901 al 950, el Nº 906 ingresa el 11-07-84: y el 949 el 18-12-84,  cinco (5) meses más tarde.

    En la chequera con cheques Nos. 750.401 al 450, el cheque 408 ingresa el 1-11-84; y el 434, el 4-7-85, ocho (8) meses más tarde.

      Todo esto acredita de modo inequívoco y manifiesto la actividad a  la que Quellemen aplicaba su cuenta, empleando sus cheques como instrumentos de crédito. Por añadidura a la obligación de control implícita en su calidad de banquero,  el punto 1.1.2.3.7. de la Comunicación  A-59  OPASI  1,  exigía  expresamente  a  la demandada “comprobar, antes del pago de un cheque, que corresponde al cuaderno entregado para el giro de la cuenta...”; y por ello la demandada conocía forzosamente la realidad -en forma documentada- por medio de las comprobaciones que le exigían diariamente los numerosos ingresos de cheques.

PP32+A    Y recordamos que la cuenta de Quellemen era precisamente la más importante de la sucursal Congreso; seguramente la más lucrativa; en consecuencia, la que exigía mayor control (art. 902 Cód. Civil).

     Es obvio, entonces, ante su inacción, que la demandada conocía consintió  y  apoyó  la  actividad  financiera  de  Quellemen,  y particularmente  el  empleo  que  éste  hacía de los cheques como instrumentos de crédito.

      En caso contrario, hubiera cerrado su cuenta según la facultad expresamente conferida por el art. 792 del C6d. de Comercio, y confirmada ‘por el punto 1.1.3.1.1. de la Comunicación A-59 (OPASI 1>.

      Al mantener operando la cuenta de Quellemen, existiendo grandes diferencias  entre  los  cheques  entregados  y  los  ingresados,  la demandada se apartó de su propia doctrina. PP32+B

  Curiosamente  en 1975,(dos años antes de que se abriera la cuenta), en la pág. 18 del Nº 31 de la revista “Asesoría Legal-Biblioteca Jurídica” del Banco de la Nación Argentina, cuya copia se acompaña (anexo “A”), se expresa:

     “... no advertimos en el control de los Bancos la aplicación de normas que eliminarían al cheque como instrumento de crédito, como es de práctica usarlo en la actualidad, mediante el sencillo procedimiento de controlar la regularidad de la recepción general de los mismos en relación a las chequeras retiradas, Ilamando a dar cuenta al cliente ante la advertencia de “lagunas” entre los cheques retirados y los presentados al cobro, procediendo al inmediato cierre de la cuenta conforme al art. 792 del Cód. de comercio y evitando así que ante una estafa de magnitud cometida  con  cheques  se  pudiera  sostener  algún  tipo  de responsabilidad...”

           Sin embargo, la demandada, en el caso de Quellemen y su cuenta, no obró según su propia doctrina: no sólo mantuvo a la cuenta operando; lo hizo  cuando existían concurrentemente otras causales conocidas por la demandada -ya tratadas- fundadas en normas de orden público, PP33+ - que la obligaban a disponer su cierre. Obligación que la demandada eludió  sistemáticamente  mediante  ardides  típicamente dolosos, con el fin de proteger a su cliente y mantenerlo en su actividad, pese  a  las   consecuencias  para  los  terceros previstas en su propia revista.

  La actividad de Quellemen informada por la demandada a fs. 803: “comerciante”  difiere sospechosamente de la que antes consignó en su sumario “S” 4352/86: “factoring - cobranzas por cuenta de terceros - préstamos”.  (Fs. 2 del sumario, 261 de los presentes).

     Afirmamos que esto se debe a que la demandada considera que lo expuesto en el citado sumario no conviene a sus intereses, e intenta soslayarlo

     Resultado de intimacíón a informar y acompañar documentación:

A fs. 790 la demandada fue intimada bajo apercibimiento de ley para que -ampliando lo afirmado en su sumario “S” 4352/86 respecto de la actividad de Quellemen- informara:

      “1) ... cuál fue la actividad que hubiere justificado en 1977 la apertura de la cuenta corriente NP 904.739/34 de “Casa Rosario o/ P. Quellemen” en la sucursal Congreso;

      “2) ... si a esa misma actividad se destinó la cuenta hasta su cierre, en octubre de 1986, o si se aplicó a otras; y en este caso, cuáles fueron y desde cuando se desarrollaron; y

      “3” Se acompañen el documento o los documentos originales en que se fundare el informe en cuanto a la actividad desarrollada, y  el  documento  original  que  contenga  las  constancias  de  la certificación  de  dicha  actividad  que  debió  practicar el  banco obligatoriamente según la reglamentación del B.C.R.A...”

    PP33+ A  fs.  803  y  vencido  el  plazo,  la  demandada  contesta:  “la actividad que figura por el cual se le otorgó cuenta corriente 94.739/34 a - Casa  Rosario  orden P.  Quellemen- es  comerciante... informamos que nunca ha podido ser localizada la solicitud de apertura de la cuenta corriente y el legajo de dicha cuenta, por lo que no podemos informar con exactitud si fue esa la actividad que tuvo desde sus inicios, o si en cambio registró otra”.

    Esta contestación carece de seriedad. Observamos lo siguiente:

    a)   la actividad  de comerciante atribuida a Quellemen difiere por completo con la que antes le atribuyó el citado sumario “S~ 4352/ 86 de la misma demandada;

     b) la supuesta actividad de “comerciante” no cumple el requisito de especificidad establecido para la apertura de la cuenta por la Circular R.F. 9 del B.C.R.A vigente a la época de la apertura: “Art. 1º: deberá constar, por lo menos: a)  Los datos que determinen, en forma precisa... profesión, industria, comercio, etc., que constituya su principal actividad, determinando el ramo o especialidad a que se dedica...”  La exigencia expresa de especificidad consta asimismo en el punto I) de la planilla titulada “requisitos apertura cuenta corriente” del Banco Nación, obrante a fs. 438, que éste suministra a los solicitantes del servicio: “Integrar formulario... (solicitud de apertura) indicando ... actividad específica no genérica)”.

   Dicha exigencia consta asimismo en su Revista Jurídica Nº 39, pág. 107, que se acompaña en copia.

    c) Es absurdo y engañoso afirmar que la supuesta actividad de comerciante es “la que figura” como justificativa de la apertura de la cuenta, sin decir dónde figura ni acompañar el documento correspondiente  según  lo  intimado;  particularmente,  cuando  a continuación se afirma que nunca se pudieron localizar la solicitud de apertura  ni  el  legajo  de  la  cuenta,  que  son los dos únicos documentos que hubieran tenido valor como fuente probatoria;

 d) La misma demandada viene a reconocer a continuación que -por falta de la solicitud de apertura y el legajo- no puede informar “ con exactitud” si la actividad que tuvo la cuenta desde sus inicios fue la de comerciante, o en cambio registró otra. Afirmamos que en realidad, la demandada no puede informar de ningún modo, por haber suprimido u obviado la documentación de respaldo obligatoria; que  le  corresponde  la  carga  probatoria;  que  está  imposibilitada  de cumplirla; y que debe soportar la presunción de ley.

  5) PP33+A  ENTREGA A QUELLEMEN  DE CHEQUERAS MULTIPLICANDO SU CAPACIDAD OPERATIVA COMO INTERMEDIARIO FINANCIERO, PESE A CONOCER su INSOLVENCIA Y QUE SU CUENTA FUNCIONABA IRREGULARMENTE.

 El punto 1.1.1.3. de la Comunicación A-59 (OPASI 1) 2º párrafo dispone:  “No se deben entregar cuadernos de cheques en cantidad superior a la que se justifique por el movimiento de la cuenta”.

La limitación se funda en el propósito de prevenir estafas en vasta escala mediante el uso irrestricto de cheques.

    Dice Carlos G. Villegas en “Control interno de y auditoría de bancos y control y auditoría de cuentas corrientes”, pág 332: “También el banco puede asumir responsabilidades si entrega cheques en cantidades que no se corresponden con el movimiento que registra una  cuenta,  porque por incumplimiento de una elemental norma de prudencia, que además es regla de obligatorio cumplimiento, posibilita  que  alguien  pueda  realizar  una  estafa  en  vasta escala... 

  “corresponde  tener  presente   que  el  banco es una empresa profesional del crédito, que no puede alegar ignorancia sobre los peligros potenciales  por el mal uso de cheques, instrumento que sólo es posible  obtener concurriendo a un banco comercial y abriendo una cuenta corriente. De allí la importancia de auditar dichos aspectos, de neto contenido normativo... “El buen  manejo del régimen del cheque resulta relevante,  porque ello facilitará la actuación de los clientes que utilizan este servicio, y evitará reclamos y conflictos con terceros... “ 

  En cuanto medio de pago, el cheque “reemplaza a la moneda de curso legal” (C. N. Civ. “C”, 24-381, La Ley 1981 “C”, p. 450), Esto  justifica  plenamente  que  la  entrega  de  chequeras  deba restringirse al mínimo indispensable para evitar estafas de magnitud. Y Quellemen, banquero de hecho, canjeaba sus cheques por dinero efectivo de sus inversores.

    Esto exigía al Banco Nación obrar con la mayor prudencia, observando   estrictamente   la   norma.   La   demandado   eludió su    cumplimiento.

   PP34+ Y con el agravante de que las entregas en exceso se efectuaron a un insolvente, titular de una cuenta que funcionaba irregularmente  De este modo, la cantidad de damnificados y el daño resultaron muy grandes, como  así también el beneficio del estafador y el del banco mientras le prestó su rara asistencia,

    La única interpretación posible que cabe hacer de la referida norma limitativa, es que las entregas de chequeras deben corresponder ajustadamente al movimiento efectivo de la cuenta. En determinado período bajo análisis, la cantidad de cheques ingresados al débito debe resultar similar a la cantidad de cheques entregados.

       Y si el titular de una cuenta corriente no ha agotado o no está por agotar la última chequera o - de tratarse de  un gran operador - las últimas chequeras que se le entregaron; si tiene en su poder chequeras   sin  uso,   no  corresponde  entregarle  otras  chequeras adicionales.

  Por el contrario, si se llegara a interpretar que un movimiento importante de la cuenta justifica eliminar el estricto control en la entrega de chequeras y entregar cualquier cantidad de chequeras, se  desvirtuaría  la norma:  se reservarían las restricciones a las cuentas de poca significación, y se incurriría en el absurdo de permitir el descontrol de las cuentas importantes, que son las de mayor riesgo potencial para los terceros.

  Los bancos estaban obligados -en la época de los sucesos- por el  punto  1.1.2.3.7.  de  la  Comunicación  A-59  del  B.C.R.A.,  a “comprobar, antes del pago de un cheque, que corresponde al cuaderno entregado para el giro de la cuenta, y verificar la firma del librador con el alcance de ley”.

Por ello,  cada vez que ingresa un cheque de una cuenta, y a partir del registro de chequeras entregadas al titular, los bancos actualizan de hecho y forzosamente la relación que existe entre los cheques utilizados por el cliente y los que quedan en su poder.

      Y  si  estos  no  son  manifiestamente  insuficientes  para  el movimiento de la cuenta, el banco no debe entregar otros. Si lo hace, es bajo su propia responsabilidad por los ilícitos que se cometen con los cheques entregados en exceso.

    Ya en 1974 (con gran anterioridad a la vigencia de la Circular A-59 citada),  en la página 21 de la revista “Asesoría Legal Biblioteca Jurídica”  Nro.  31  del año  1975 del Banco de la Nación Argentina” cuya copia se acompaña (anexo “A”), se expresa respecto de este tema:

    “... la entrega en demasía de cheques podría generar  responsabilidad frente a terceros de derecho común, lo que obliga a entregar formularios con cautela cuando no estuviere justificada la petición”.  (Cabria acotar que cuando no está justificada la petición, es evidente que no hay que entregar formularios ni aún “con cautela”).

      Todo  esto - incluyendo  su  propia  doctrina -  fue  soslayado voluntaria y dolosamente por el Banco Nación para favorecer a su cliente Pedro Quellemen en su actividad de intermediario financiero no  autorizado  mediante  la  entrega  de  cantidades  inusitadas  de chequeras en exceso.

    En  efecto:  de estar a las constancias de fs.  3 del sumario administrativo de la demandada “S” 4352/86 (que son incompletas como expondremos),  ésta entregó a Quellemen 708 chequeras con  35.400 cheques entre el 21-10-85 y el 21-10-86.

    PP34+A  Y según fs. 4 de dicho sumario, computando todo octubre del 85, los cheques ingresados efectivamente al débito de la cuenta hasta el 23 de octubre del 86 (cierre de la cuenta, según el Banco Nación), fueron 9.010.

  El exceso seria así de veinte y seis mil trescientos noventa (26.390) cheques en  el año.

  Seguidamente,  hacemos  una  reseña  de numerosas chequeras  que prácticamente no se utílizaron, entregadas durante el último año de operaciones de la cuenta; acreditan la palmaria violación  de la demandada a la norma legal:

Chequera N. Entregada Total Cheq. Ch.no utiliz. Fecha y Nn cheques utilizadas

  189.851/900  09-01-86        50              50

695.801/850  31-01-86        50              50    

695.901/950  31-01-86        50              50

695/951/000  31-01-86        50              50

696.951/000  31-01-86          50            50

697.351/400  31-01-86          50            50

697.401/450  31-01-86          50            50

698.551-600  31-01-86          50            50

698.651-700  31-01-86          50            50

698.901-950  31-01-86          50            50

699.201/250  31-01-86          50            49     29-9-86                 223

Sigue el detalle ......................................

460.201/250   06-09-86         50           50

 

                                               4.450     4.414

  Es decir que sobre un total de cuatro mil cuatrocientos cincuenta cheques correspondientes a las chequeras detalladas, entregadas entre el 9-1-86 y el 6-9-86, se registra en los resúmenes solo el ingreso de treinta y seis cheques.

       Y de sesenta y cuatro de estas chequeras, no se encuentra debitado en cuenta un solo cheque.

        Por otra parte, la excepcional irregularidad en la entrega de chequeras se refleja en los siguientes totales mensuales de los últimos meses de 1986 previos al cierre de la cuenta:

                      ENTREGADOS        UTILIZADOS

           Mayo            5.000            814

          Junio             2.500            838

          Julio              5.000            923

          Agosto           2.500            850

          Setiembre      5.000            888

          Octubre                             558

  Las cifras de cheques debitados fueron extraídas de las hojas resúmenes; los cheques entregados (promedio de entrega cada quince dias por el total mensual) del sumario interno del banco Nro. 4352/86.

1P35- También debe destacarse que durante el mes de octubre no se registran chequeras entregadas; pero a partir del 13/10 se debitan cheques de diez y seis chequeras que no figuran entre las entregadas.

Esto permite afirmar que se han ocultado entregas presumiblemente producidas en octubre. Y por la diferencia de numeración entre la primera y la ultima chequera, se establece que corresponden a una entrega de dos mil trescientos cheques como mínimo.

  Se detallan chequeras cuyas entregas no se registraron y cheques pertenecientes a ellas debitados en los resúmenes:

  Chequera              Fecha débito                    Nº cheque detectado

353.251/300           16 y 22-10-86                  353.300 - 353.288

No se sucede la numeración

353.401/450            13-10-86                          353.425

No se sucede la numeración

353.501/550             21-10-86                          353.519

No se sucede la numeración

353.701/750              21-10-86                          353.731

353.751/800              21-10-86                          353.799

353.801/850              22 y 23-10-86                  353.827 - 353.838

353.851/900              20-10-86                          353.853 -353.860

353.901/950              21-10-86                          353.902

No se sucedela numeración

355.151/200              20 y 22-10-86                   355.176 - 355.156

355.201/250              22-10-86                           355.232

355.251/300              23-10-86                           355.270

355.301/350              21-10-86                           355.312

355.351/400              15 y 17-10-86                   355.352 - 355.383

355.401/450              22-10-86                           355.401

355.451/500              16 y 21-10-86                    355.472 - 355.478

355.501/550              20-10-86

          Para finalizar este punto, exponemos que a fs. 45 del sumario adm.  4352/86,  fs.  281  de  los  presentes.  se afirma  que  el  sistema computarizado “ no suministra elementos de juicio paro evaluar la cantidad  de  cheques  pendientes de debitar en cuenta respecto de las  libretas entregadas”;  a fs.  47  del  sumario,  fs.  283 de los presentes,  el  Subgerente  Departamental  Sumariante  y  el  Gerente Departamental de Asesoría Legal consideran que “corresponde dar vista de estas actuaciones a la Auditoria General, para que con intervención de · la Gerencia Departamental de Sistemas, evalúen la conveniencia de implementar información adecuada sobre las chequeras entregadas a la clientela y los valores pendientes de debitar en cuenta, a los efectos  de  evitar  la  reiteración  de  hechos  similares  a  los analizados...”

       Y dada  vista, a fs.  54 de dicho sumario,  fs.  284 de  los presentes, la  citada Subgerencia Departamental  de Sistemas,  Casa Central, considera “ que los hechos ocurridos en el caso conforman Central,  un suceso de excepción,  ya que las chequeras... fueron entregadas al  cliente  teniendo  en  cuenta  factores  especiales   que  ha motivado que pese a conocer el exceso de los pedidos, le fueran efectivamente provistas...”; y que los elementos disponibles en sistema son suficientes para el control requerido.

       Lo expuesto acredita que hubo exceso en las entregas aún desde el punto de vista de la demandada; que se trató de una excepción más en favor de Quellemen; y que el exceso no se 

1P36- debió a culpa o negligencia,  sino a dolo de los responsables de las entregas. Y curiosamente, fueron las opiniones de los responsables (informe de Instructor del sumario a fs. 35/36, fs 276/77 de los presentes) el único sustento de la decisión de la Instrucción de que “no corresponde adoptar medida alguna con el personal interviniente en los hecho aquí analizados” (Resolución de fs. 45 del sumario, fs, 281 de los presentes y memorándum para el Gerente General de fs. 67/68 del sumario, fs. 286/7 de los presentes). Naturalmente, adoptar medidas contra el personal, implicaba admitir la responsabilidad del banco.

  Continúa en " Mi Demanda: 2da. Parte "

 

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