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20101008 PERFIL Creció un 30% el hambre y reapareció el clientelismo K
El martes se cumple un año desde que Cristina Kirchner fue elegida presidenta de la Nación. PERFIL recorrió los comedores de aquellos distritos del Conurbano donde obtuvo más votos, y comprobó que creció un 30% el número de gente que va en busca de una ración. Según Red Solidaria, en 2008 ya se generaron 500 mil nuevos pobres.
Filas mas largas. El comedor Capullo Feliz, de La Matanza, dicen que no reciben suficiente ayuda del Gobierno.
Los Ibáñez son 18. Los más grandes son changarines, pero reconocen que “hay poco trabajo”. Por eso acuden al comedor Lunita, situado en la esquina de El Benteveo y Lamadrid, en San José, partido de Almirante Brown. “Cuando vienen los Ibáñez nos matan... ¡Se llevan 18 viandas!”, exclamó Nelly Ochoa, de 53 años, encargada del comedor. “Lo que nos da el Gobierno no alcanza y muchas veces está en mal estado”, se quejó Ochoa.
A dos días de cumplirse un año desde que Cristina Kirchner fue elegida presidenta de la Nación, PERFIL hizo una recorrida por los comedores de los cuatro distritos del Conurbano bonaerense donde Cristina obtuvo más votos, y comprobó cómo creció la demanda de gente que se acerca a los comedores barriales en busca de alimentos. Los responsables de los comedores alertaron que hay un 30 por ciento más de familias en esta situación que el mes pasado, y que por esa razón creció el clientelismo. Es el efecto que se percibe en el último escalón social tras la triple crisis: la del campo, la del crack financiero y ahora la de la reestatización de las AFJP.
El Conurbano fue el principal sostén del triunfo electoral de Cristina Kirchner. De allí salieron 1.930.193 votos, equivalentes al 23,5% de los 8.195.928 computados. El partido de La Matanza, por sí solo, aportó 264.853 votos, equivalentes al 13,7% del total de los votos del Conurbano.
Después de La Matanza, aparecen Lomas de Zamora; Almirante Brown y Quilmes como los principales distritos que contribuyeron al triunfo de Cristina.
Tan grande es el peso electoral del Conurbano, que la Presidenta lo visita por lo menos dos veces por semana, con la excusa de inaugurar obras. Allí operan los punteros. “Te ofrecen bolsones de comida a cambio de que lleves gente a los actos de Cristina”, denunció Ochoa. Pero los bolsones sólo le alcanzan a una familia tipo (matrimonio con dos hijos) para comer dos o tres días, por lo que tienen que ir a más de un acto por semana para poder comer.
Según precisó Ochoa, en el último mes se sumaron a su comedor 30 nuevas familias, de un total de 100. Con los puños cerrados, conteniendo la bronca entre los dientes, Pablo Pérez, vecino del barrio 17 de Marzo (La Matanza), cuestionó: “¿Qué tengo que hacer yo pidiendo comida? Yo trabajo... ¡Soy un laburante!”. Por su trabajo de “mulo de albañil” (peón) a Pérez le pagan 25 pesos por día; un mes atrás le pagaban $ 50.
Es que el enfriamiento de la economía y la caída de actividades sensibles –como la construcción– generaron que haya menos changas. Según el Indice Construya –que mide la actividad de 14 empresas representativas del sector–, sumados los dos últimos meses la construcción descendió un 13,7% (sin tener en cuenta octubre).
“Hasta los cartoneros juntan menos cartones porque la gente no compra como antes”, señaló un cartonero de La Matanza. Mónica, una vecina de Almirante Brown que hasta hace una semana trabajaba de lavacopas en un recoleto café de Capital Federal, contó que fue despedida por reclamar el aguinaldo. “De repente comenzamos a vender menos desayunos... Hasta la gente de plata comenzó a consumir menos”, se sorprendió Mónica.
Distintos encargados de comedores de Quilmes y Lomas de Zamora que fueron consultados por PERFIL alertaron que durante el último mes aumentó la cantidad de gente y que tuvieron que dejar a muchas familias sin atención.
Desde Red Solidaria, Manuel Lozano, que atiende los pedidos de más de 500 comedores de todo el país, confirmó a PERFIL que la crisis económica hizo que en el último mes crecieran las demandas de alimentos. “Hace un mes nos pedían materiales para construir talleres culturales, ahora nos piden comida”.
Y no sólo el hambre hace estragos en el Conurbano. El flagelo del paco también golpea a los barrios. “Sobre el arroyo, están los hornos de paco. Hasta yo tuve que comprar unos ‘paquitos’ (cigarrilos de paco) para que los dealers no me hicieran nada”, confesó Ochoa.
Mirta Bustos, de 57 años, encargada de Capullo Feliz, se quejó: “Desde enero que lo estoy llamando al intendente (Fernando Espinoza), y siempre me dicen lo mismo, que ‘todavía no organizó su agenda’... ¿cuándo va a organizar su agenda, en el verano, cuando vuelva a tomarse vacaciones?”.
Fabián Repetto, director del Programa de Incidencia de la Sociedad Civil del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), explicó a PERFIL que el clientelismo es producto de “la brecha existente entre los problemas y las soluciones”.
Desde el Ministerio de Desarrollo Social aseguraron que sólo entregan tickets alimentarios y subsidios bancarizados. Se negaron, sin embargo, a acceder a una entrevista con PERFIL.
“Acá siempre van a ganar los Kirchner, porque se perdió la cultura del trabajo y la gente se resignó a vivir de lo que le dan”, sentenció Ochoa.
20091015 Clarín Ley de medios y "Estado mayor"
La forma en la que el Gobierno batalló por esta norma define su concepción de la democracia. Se dio un paso más hacia la erosión de la ya escasa credibilidad institucional y otro hacia la conquista del poder personal y no de una sociedad mejor.
Por: Liliana de Riz, POLITOLOGA (UBA, CONICET)
En
un clima enrarecido por las sospechas de canje de votos por favores personales o
para las arcas fundidas de las provincias representadas por senadores que
súbitamente apoyaron la ley que habían cuestionado, se aprobó con una holgada
mayoría la ley de radiodifusión presentada por el Gobierno.
La nueva ley nació de un trámite atropellado en Diputados que desconoció los
reglamentos y a ritmo febril llegó al Senado, tras la derrota electoral del
oficialismo el 28 de junio y cuando faltaban apenas dos meses para que ingresen
los nuevos legisladores. La premura por tratar esta ley confirma, una vez más,
que para el oficialismo lo que importa son los objetivos y las formas son lo de
menos: se amañan al gusto del que manda. No importa cómo, lo importante es
conseguir una mayoría sumisa. Tampoco vacila el gobierno en echar mano a
brutales modales para obtener lo que quiere.
El tratamiento de la ley de medios arroja nuevas luces sobre el modo de gobernar
del matrimonio presidencial que continúa erosionando la ya escasa credibilidad
de las instituciones. Esta es una ley arcaica que se nutre del ideario del
primer peronismo, a pesar de que el mundo ha cambiado y mucho, desde entonces.
Para esta concepción del poder, el Estado debe controlar la información e
impedir que los medios "deformen" la realidad, hagan perder elecciones,
"secuestren" goles y lleguen a ejercer un poder "destituyente", porque no sería
otra la función de los "generales mediáticos" que la de "aniquilar" gobiernos
democráticos. La venganza contra un multimedio que hace poco el Gobierno ayudó a
consolidar se presenta como un acto de justicia. La defensa del pluralismo
enmascara que serán los censores del Gobierno quienes decidan contenidos y
licencias y que la ley despeja el camino para habilitar negocios a los amigos.
Cosa triste, el Estado y el gobierno siguen confundidos. El Estado está
colonizado por los intereses del gobierno de turno y es fuente de infinita
corrupción. Nadie defiende los monopolios sino quien los tiene, pero lo que está
en juego en esta ley es disciplinar los medios a la voluntad política del
Gobierno antes que multiplicar las voces.
Para Cristina Kirchner, la democracia es el gobierno de la mayoría y la
oposición debe esperar el próximo turno electoral; el oficialismo representa al
pueblo, mientras que los opositores representan el antipueblo, sean los
"monopolios mediáticos" o la "oligarquía vacuna". El derecho de las minorías es
arrasado.
La presidenta y su esposo, como el general Perón, se apoyan en una ideología que
José Luis Romero denominó de "Estado mayor" para persuadirse de que su empresa
de conquista de poder personal es, en verdad, un esfuerzo heroico por dar a los
argentinos una sociedad mejor.
Nada es lo que parece en esta Argentina. Los gobernadores fiscalmente
dependientes instruyen a sus legisladores para votar conforme a los designios de
la presidencia de la Nación, sin disimulo. El federalismo es también una
ficción. Mientras tanto, la pobreza, la recesión, la inseguridad, el derrumbe de
la educación y la salud continúan. Creer que el control de la información en el
mundo actual consolida el poder es mirar al país como el coto de caza privado
que todavía es la provincia de Santa Cruz.
Sin embargo, este liderazgo de comarca se alimenta en el terreno fértil que es
la recurrente tentación de los argentinos de vivir en el ensueño en vez de
aceptar la triste realidad. ¿Podrán los Kirchner seguir construyendo el país de
ficción con las estadísticas falsificadas del Indec, las cuantiosas cifras de la
propaganda oficial y la aspiración a controlar los medios de comunicación?
¿Ayudará la eventual mejora de la economía a que el retrato de la ilusión
persista? ¿Cuándo estallará esta burbuja?
La situación de la Argentina es grave, pero como dijo refiriéndose a Italia el
guionista de Federico Fellini, Ennio Flaiano, "es grave, pero no seria."
El argumento de que es mejor cualquier ley que una de la dictadura, con el que
fundamentó su sorprendente voto el socialismo, nos muestra que estamos demasiado
acostumbrados a aceptar lo que tenemos como lo mejor posible, detenidos en el
pasado sin poder imaginar el futuro.
¿Cuándo podremos hacer buenas leyes surgidas de sólidos consensos destinadas a
ser marcos regulatorios estables de los comportamientos? Cuando eso ocurra,
habremos de vivir en un país serio. El Congreso no será un remate de voluntades.
La oposición podrá llegar a convertirse en alternativa y el futuro dejará de ser
pura amenaza.
LLAMATIVA OPERACION DURANTE LA GESTION DE RICARDO ECHEGARAY AL FRENTE DEL ENTE QUE CONTROLA AL CAMPO
20091007 Clarín ONCCA: denuncian a un productor falso, pero luego le pagan subsidios
Era un bicicletero de Córdoba, que recibió más de 70.000 pesos durante 2008.
Por: Matías Longoni
A mediados de 2008, el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, conocía bien el
caso de Ceferino Alejandro Ferreyra, un modesto bicicletero de Oncativo
(Córdoba) a cuyo nombre se emitieron facturas apócrifas y otra documentación
utilizada para vender decenas de toneladas de granos en negro. Tanto conocía el
caso, que el 4 de junio presentó una denuncia penal en la que citó expresamente
esas maniobras. A los pocos días de ese trámite, sin embargo, el ex titular de
la ONCCA adjudicó a Ferreyra subsidios truchos por más de 70.000 pesos.
La historia, reconstruida por Clarín, es demostrativa del descontrol que se
apoderó de la ONCCA a partir del desembarco allí de Echegaray, en abril del año
pasado, en pleno conflicto con el campo. En ese momento, el funcionario encaró
una pelea frontal para quitarle a la Federación Agraria su mayor fuente de
ingresos, la venta de Cartas de Porte, el documento obligatorio para transportar
granos. Y utilizó el caso de Ferreyra, un clásico "prestanombres", como ejemplo
de supuestas irregularidades que imputaba a la entidad.
Echegaray presentó una denuncia penal en el juzgado federal de Daniel Rafecas.
La causa fue caratulada como "Federación Agraria y otros sobre Defraudación
contra la Administración Pública". Allí, entre diversas maniobras que la ONCCA
atribuía a la entidad y a la Federación de Acopiadores (la otra boca de expendio
de esas Cartas), Echegaray citó el caso concreto "del Sr. Ceferino Alejandro
Ferreyra (CUIT 20261125987)". Lo mencionó como uno de los monotributistas que
"con menos de un año de antigüedad adquieren Cartas de Porte en cantidades muy
superiores de la real superficie explotada, con el aparente fin de posibilitar
el transporte de mercadería que correspondería a otras firmas".
En declaraciones públicas, Echegaray informó incluso que Ferreyra había
adquirido 21.000 Cartas de Porte, es decir una cantidad suficiente para
movilizar miles de toneladas. Fuentes cercanas al caso, no obstante, relataron
que poco tenía que ver este hombre con la producción agrícola, ya que sobrevivía
como bicicletero. Y aclararon que si alguien compró a su nombre semejante
cantidad de Cartas fue con aval previo de la AFIP.
El ex jefe de la ONCCA realizó su denuncia el 4 de junio, aunque luego no aportó
pruebas y la causa no tuvo avances. Como sea, a fin de 2008 logró su objetivo y
estatizó el sistema de Cartas de Portes.
Lo insólito es que a muy pocos días de ser denunciado, Ferreyra (o alguien a su
nombre) recibía de la ONCCA suculentas compensaciones como productor de trigo.
Los pagos fueron publicados en el Boletín Oficial del 17 de junio (la Resolución
728 le asignó $ 14.383), del 25 de junio (por Resolución 1072 recibió $ 16.035)
y del 11 de julio (la Resolución 1754 sumó $ 40.078). Todas llevan la firma de
quien lo denunció: Echegaray.
En febrero de 2008, la CUIT de Ferreyra ya había aparecido en otras dos
resoluciones. En total, este insolvente cobró casi $ 99.000.
Cada vez que paga compensaciones, la ONCCA está obligada a cruzar datos con AFIP.
En este caso puntual, no sucedió. Y es que el 16 de junio, Ferreyra fue incluido
por ese organismo en un extenso listado de firmas que emitieron "facturas
apócrifas".
El caso es un antecedente de lo que sucedió un año después con el changarín
marplatense, Luis Tapia, al que la ONCCA le depósito 1 millón de pesos en
subsidios truchos que luego -al conocerse el hecho- una mano anónima devolvió.
Pero existe una diferencia: aunque Echegaray sabía bien quién era Ferreyra, la
ONCCA nunca reclamó la devolución de esos pagos.
20091101 PERFIL Kirchner, monstruo Jorge Fontevecchia
Hace dos semanas, la revista New York Magazine (ganó varios años el premio a la mejor tapa de la Asociación de Editores de EE.UU.) publicó una tapa con la cara del estafador Bernard Madoff convertido en El Guasón, bajo el título “Madoff, monster”, que me inspiró a copiarla para Kirchner.
Hace dos semanas, la revista New York Magazine (ganó varios años el premio a la mejor tapa de la Asociación de Editores de EE.UU.) publicó una tapa con la cara del estafador Bernard Madoff convertido en El Guasón, bajo el título “Madoff, monster”, que me inspiró a copiarla para Kirchner. Así como en Manhattan le echan la culpa de todo a Madoff y se construyen historias sobre su capacidad de destrucción, en ciertos sectores sociales argentinos se tiene por defecto magnificar la facultad para el mal de Kirchner, asignando a cualquiera de las acciones del Gobierno un propósito no sólo maléfico sino –y es en lo que discrepo– eficaz en su consecución.
Mi personal visión de Néstor Kirchner es más modesta. No creo que se trate de un hombre con una inteligencia tan superdotada, como el mal con mayúscula sí precisaría; y creo que es tan competente en la planificación de corto plazo como incompetente en la de largo plazo (cuando se dice que es un gran táctico tácitamente se está diciendo que no es tan buen estratega).
Sobran ejemplos de “jugadas maestras” de Kirchner que luego los hechos terminaron convirtiendo en estrepitosos fracasos, como el adelantamiento de las últimas elecciones. Sin embargo, siempre se renueva la confianza en su agudeza como ahora con la reforma política donde, detrás de la Primarias Abiertas Simultáneas Obligatorias (PASO), se tejen todo tipo de especulaciones sobre las ventajas que le otorgarían a Néstor Kirchner como candidato a presidente 2011.
Por momentos, tiendo a pensar que el propio Néstor Kirchner alimenta la usina de la crítica ética sabiendo que en la Argentina se prefiere a un malvado que a un ingenuo; y Macri resulta el mejor ejemplo, porque de tanto victimizarse con las trampas que le pone el Ejecutivo Nacional para que su Policía metropolitana no decole, logra el efecto contrario porque confirma a la ciudadanía que hace falta una cuota de maldad para ejercer el poder, y que sólo los Kirchner tienen esa habilidad que les permite gobernar.
En el caso de la reforma política, primero se especuló con que las internas abiertas permitían influir sobre la elección del candidato opositor porque Kirchner enviaría a votar a las internas del radicalismo a decenas de miles de piqueteros. Al caerse ese argumento –ya que además de abiertas las internas son simultáneas (no se puede usar los mismos militantes para votar en internas diferentes) y obligatorias (ya no resulta esencial quién tiene recursos con que pagar a las masas desmotivadas para que vayan a votar)–, aparece que Néstor Kirchner busca ganar la interna de un peronismo unido, sin PJ disidente, porque supone que el peronismo unido es invencible y controlando él mismo el aparato partidario, saldría elegido como candidato del PJ.
Pero al mismo tiempo que las internas unificarían al peronismo, podrían unificar al pan-radicalismo y si el radicalismo clásico, el cobismo, la Coalición Cívica y eventualmente el socialismo compartieran un solo candidato porque las elecciones internas les permitieran resolver el problema de competencia entre los referentes de sus distintos sectores, el PJ estaría en un serio problema porque para ganar necesita evitar la existencia de una segunda vuelta, y salvo que superase el 45% de los votos, para librarse del ballottage debería obtener más de 10% de diferencia con el segundo y si el segundo estuviera fragmentado en dos o tres fuerzas, ese diez por ciento de diferencia estaría garantizado. No hay que ir muy lejos para verlo: en las últimas elecciones presidenciales, si los votos de Carrió con la Coalición Cívica (23%) se hubieran acumulado a los del radicalismo con Lavagna (17%), hubieran alcanzado el cuarenta por ciento. En 2007, Cristina Kirchner obtuvo pocas décimas arriba del 45% pero en el mejor momento del kirchnerismo, un resultado poco probable en 2011.
Quienes llegaron a estas conclusiones pero necesitan seguir viendo a un Kirchner superdotado (ya sea para amarlo u odiarlo) explican que el proyecto de reforma política asume que el oficialismo perderá en 2011, pero quiere garantizarse el control del peronismo para cuando le toque ser oposición. Lo que parece muy poco probable es que los peronistas continúen con un jefe perdidoso aunque éste tenga los controles formales del partido.
Lo mismo sucede con la Ley de Medios: no está probado que, de aplicarse, resulte necesariamente beneficiosa para el Gobierno. En EE.UU., Inglaterra o Alemania, donde varios medios importantes compiten por su influencia ante la opinión pública, el periodismo independiente es mayor y no menor que en la Argentina. Para un gobierno cínico, en ciertas ocasiones, podría resultar más fácil contar con un Clarín al que se pueda congraciar dándole privilegios y ventajas, que varios Clarín con el riesgo de que la competencia entre ellos los hiciera incontrolables.
20091101 PERFIL . Con la sola y el canje, los K preparan un año de fiesta económica. Habrá cosecha récord. Los ingresos por retenciones serán 66% superiores a los de 2009……LA SOJIZACIÓN ES LA MAS ALTA DE LA HISTORIA
20091102 LN La impunidad y su inercia
El acostumbramiento a la falta de Justicia genera pasividad, premia el delito y corrompe los fundamentos democráticos
La reiteración de episodios de impunidad configura un escenario de incertidumbre, inseguridad y desconfianza que provoca, ante la falta de señales claras, un estado de letargo en el humor social.
Nada de eso es favorable al fortalecimiento institucional del país. Existe una "inercia de la impunidad" con una doble cara: por un lado, la de los hechos que, habiendo fracturado reglas ordinarias del sistema legal, concluyen su recorrido sin sanción alguna; por el otro, la de las sociedades que dejan lentamente el hábito natural de escandalizarse y se acostumbran a vivir en una amoralidad en la que se prescinde de la voluntad de distinguir entre el bien y el mal.
La raíz de ese fenómeno podrá radicar en múltiples razones, pero ninguna es más clara que la de las fallas de la Justicia a partir del momento en que entrega su independencia para dejarse dominar por intereses político-coyunturales. Desde el momento en que ella deja de emitir datos convincentes de respeto a normas e instituciones, se producen efectos nefastos de orden general. Ello perturba el sistema institucional y paraliza la planificación del crecimiento de cualquier empresa o nación.
La alteración de la escala de valores del orden natural de las cosas es así inevitable: todo se revierte cuando reina la impunidad y los ejemplos palmarios pasan a ser justamente los de quienes han sabido evadir la justicia y la condena social.
La democracia está conformada por instituciones políticas y judiciales representativas de la voluntad popular debidamente expresada. El pueblo retiene su carácter soberano y faculta a los gobernantes a gobernar con la obligación de rendir cuentas de manera oportuna. Eso se logra con la publicidad de los actos de gobierno. Por eso la responsabilidad ciudadana está lejos de agotarse con la emisión periódica del voto en comicios libres y limpios. Esa misma responsabilidad debe suponer un seguimiento cotidiano de la calidad de gestión en la administración de los negocios públicos.
Sólo de esa manera los ciudadanos se hallarán en condiciones de opinar sobre los actos de gobierno y la conducta de los gobernantes; en suma, de intervenir en la activación de un patrón razonable de premios y castigos. Si la ciudadanía participa de un control efectivo sobre los funcionarios de todos los niveles de gobierno -ejecutivo, legislativo y judicial, tanto en los ámbitos nacional, provincial como municipal-, se neutralizará el riesgo de que la política se reduzca al mero dominio del más fuerte.
Así como existe una retroalimentación positiva entre factores capaces de acelerar la espiral del progreso, también existen elementos que se potencian entre sí para inducir a la involución de una sociedad.
El acostumbramiento a la impunidad, la conducta de una Justicia que declina responsabilidades y, como consecuencia, el escepticismo y el desinterés social por las cuestiones públicas corrompen los fundamentos básicos de la democracia republicana. Se degradan las formas y el fondo del sistema; crujen las instituciones y el ciudadano común termina por sentir vulnerados sus derechos. Es difícil que capitales y empresas quieran invertir en un ámbito de incertidumbre e inseguridad generalizado. Así se destruye la posibilidad de crear empleo y de mejorar el bienestar general de la población.
Nadie puede esperar una democracia justa, duradera y sólida sin controles de rango constitucional, y no habrá controles de esa naturaleza sin una Justicia independiente y ciudadanos, partidos y organizaciones intermedias de la sociedad interesados en la evolución del país.
Es, pues, imperioso que la Justicia recuerde la obligación de asegurar la observancia de las normas legales en vigor y renueve en todos sus cuadros el compromiso con la independencia y la imparcialidad de opinión. Si es necesario, deberá contribuir a la remoción de quienes desde sus filas conspiren contra los elevados objetivos de su misión.
Por su parte, la ciudadanía debe sacudirse el letargo que suscita en su ánimo tanto la impunidad como la injusticia, y demandar de jueces y funcionarios el cumplimiento de las obligaciones a las que están llamados.
En tiempos de agitaciones y crispación como los que se perciben en la Argentina, se impone afirmar, con todos los instrumentos de la legalidad, una verdadera democracia republicana en condiciones capaces de recrear el clima de confianza y seguridad indispensables para el ejercicio de la libertad y de los otros derechos que de ella se derivan.
20091107 LN El libreto negro por Abel Posse ( agrego: Para leer dos veces. )
Después del 28 de junio, K crece sobre las ruinas de su derrota electoral.
Desafía con inaudita persistencia su caída política. Hasta dijo que entendía el
sólido rechazo electoral más bien como un deseo nacional de "profundizar el
modelo". No huele a descaro; se trata más bien de un acto de magia voluntarista,
de omnipotencia como para negar lo evidente y conjurar la catástrofe.
En Kirchner hay más pasión que en todos sus adversarios juntos, que siendo representantes de un electorado mayoritario parecieron no creerlo. K es como un ocupa recalcitrante que desconoce las repetidas cédulas de desalojo. Pero lo más curioso es que el heterogéneo grupo de vencedores comiciales muestra más señales de derrota que el consorte presidencial. Estamos ante una increíble voluntad de poder digna de ese shakesperiano Ricardo III que identificaba su trono con su vida hasta el inexorable último acto cuando grita desesperadamente la oferta: "¡Mi trono por un caballo!" (o helicóptero, según sean los tiempos).
La voluntad de poder de Kirchner es absolutamente personal. No está limitada por pruritos morales, referencias éticas o las metafísicas políticas habituales referidas al aristotélico bien común.
El diario espiritual de K se reduce a las cifras que anota escrupulosamente en la libreta con tapas de hule negro. Sabe que perdió este round político, pero aprovecha los meses finales para consolidar el sueño de un emporio económico múltiple, un heterogéneo pool capaz de posibilitarle acceder al poder por la otra puerta. Su hazaña reciente fue agregar el vector de los medios. Porque K está seguro de que los medios inventan la realidad. Eso del hambre, de la criminalidad, de la desvergonzada compra de legisladores, del millón de chicos derivando hacia la nada, de los miles y miles de ciudadanos angustiados que corren detrás del colectivo que los devolverá tres horas después a sus hogares, del país sin prestigio ni programa, del país ridículo con ese ministerio para la mentira llamado Indec. Todo esto es para los K una ilusión, una mentira de prensa y radiotelevisión. Una calumnia virtual, con Clarín a la cabeza.
Con la decisión de poner de rodillas a ese campo que mantuvo en pie al país de 2002 a 2008, los K culminaron la demolición económica. Ni siquiera la derrota contundente del 28 de junio los lleva al diálogo o a la reflexión.
La Argentina paga trágicamente la ineptitud y el resentimiento de los K. Hemos perdido mercados, productividad esencial en esta hora crítica de la economía mundial. Hemos perdido prestigio de nación pujante ante nuestra América y el mundo internacional. Estamos en avanzado estado de descomposición social, moral y económica. La mayoría surgida de los últimos comicios no logra encarnarse en poder constructivo y superador. No hay mayor burla y atentado a la democracia que la sedición desde el Gobierno mismo, al desconocer la realidad de la voluntad mayoritaria que lo dejó en minoría.
Y si este panorama fuera poco, observamos en las últimas semanas el creciente paso del desorden habitual a una violencia amenazadora y más definida de los grupos que este gobierno alentó demagógicamente. Amenazas a periodistas, escraches como el sufrido por el senador Morales, tomas de edificios públicos, cortes de avenidas son la prueba de un nuevo impulso.Podrían virar del garrote a la Kalashnikov y reeditar la violencia vana y antihistórica con la ilusión de cambiar al mundo, como los montoneros del 70. Descenderían de la imagen de Guevara a la de Chávez. Se trata de piqueteros, organizaciones social-militares como la de Jujuy, grupos ideologizados y grupúsculos a la deriva, algunos alimentados por ese protoplasma doliente del lumpen creado por la falta de trabajo y una desatención social indigna del proclamado justicialismo.
Lo cierto es que los K derramaron odio durante estos años sin que se viera sublimación del mismo en formas políticas democráticas o revolucionarias definidas. Parecería que un rencor clasista prevaleciera. Es difícil imaginar que los Kirchner, con su marcada tendencia a la riqueza y con sus enriquecidos ministros y sindicalistas con hoteles y estancias, hayan pensado seriamente que el monstruo que estaban creando podía escapárseles de las manos. Menos imaginable es que pretenden usar el desorden y la violencia para desarticular la derrota que sufrieron en el plano republicano electoral. Estaríamos ante el libreto negro. Kirchner tendría dos opciones: erigirse en restaurador del orden público y ganar espacio de aceptación (como de algún modo, tibiamente, lo está consiguiendo Scioli). Podríamos calificar a ésta de "solución rosista". Se usarían los poderes supremos o superpoderes para terminar la tarea de empatar y hasta superar la derrota del 28 de junio a golpe de veto, y con botas de Estado de sitio. Pero el gobierno K se muerde la cola: demolió las Fuerzas Armadas. ¿Cómo convocarlas cuando la venganza antimilitar las transformó en ese inmóvil y mudo ejército de terracota con miles de oficiales y soldados tamaño natural enterrados bajo la tumba del loco emperador Qin, desde hace 2000 años, que se admira en Xian, China? Los policías y Gendarmería salen a la calle inhibidos, sospechados, sin sentirse brazo armado del orden público. Como si en este país, en el juego tradicional de vigilantes y ladrones se estuviera a favor de los delincuentes.
Pero este libreto negro sería fúnebre, y los Kirchner deben presentir que es mejor gozar la buena posición lograda en estos años de tanto trabajo que arriesgar el azar de la violencia en un país donde los presidentes salen más con prontuario y citaciones judiciales que con un currículum honorable. ©LA NA
20091106 LN Presionan a empresas para auspiciar el fútbol por TV. Ejecutivos se quedaron de llamadas de la Jefatura de Gabinete ……el negocio sigue altamente deficitario…
20091105 LN Barbarie autoritaria y prensa libre por Gregorio Badeni
En una democracia constitucional, la prensa libre tiene dos funciones básicas. Una informativa, difundiendo hechos y opiniones. Otra de instrucción institucional. Ambas brindan al pueblo los elementos que le permiten conocer el mundo exterior formulando sobre ellos juicios de conocimiento y de valor. Ofrecen la posibilidad de rescatar a los individuos y grupos sociales de la ignorancia para que sean partícipes activos y no espectadores de la convivencia en un Estado de Derecho.
En resguardo de esa libertad estratégica fueron elaboradas las cláusulas, entre otras, de los artículos 14, 32 y 43 de la Constitución y las contenidas en tratados internacionales citados en el artículo 75, inciso 22. El artículo 161 del Código Penal sanciona con prisión de uno a seis meses a quien impida o estorbe la libre circulación de libros o periódicos.
Pero, con cierta cuota de estupor, advertimos que la inseguridad jurídica se extiende sobre la prensa libre. A las presiones de toda índole ejercidas sobre los medios de prensa, a los agravios y amenazas a ciertos periodistas, a la discriminación arbitraria de publicidad oficial se añaden las trabas impuestas por la violencia para la circulación de los diarios. Los episodios registrados en la madrugada de ayer que, por obra de individuos que responden al titular del sindicato de camioneros, impidieron la distribución de LA NACION y Clarín , encuadran en esa tipología autoritaria propia de quienes desprecian las reglas legales de un Estado de Derecho.
El hecho reviste gravedad, pues conforma la ampliación de una grieta que corroe la seguridad en la convivencia social. Además, demuestra la absoluta inoperancia del órgano ejecutivo de gobierno y de sus fuerzas policiales para prevenir y remediar las lesiones que impunemente alcanzan a los derechos de informar y a la información. Impunidad que es consecuencia de la ausencia de una voluntad política firme para restablecer una vida social basada en la tolerancia y el respeto recíproco, como la añora la ciudadanía.
Recordemos que cuando se desarrolla el germen del autoritarismo la primera libertad conculcada es la libertad de prensa, porque su destrucción permite sumir en la ignorancia a la sociedad y acometer, sin sanción alguna, contra sus derechos y garantías bajo el amparo del silencio.
Podremos discrepar con las opiniones emitidas por los medios y con sus líneas editoriales. Pero esa discrepancia, al menos en un auténtico Estado de Derecho, jamás puede desembocar en la violencia y la inseguridad impuestas a una sociedad que se aleja de los valores que forman una civilización democrática
20091105 LN Unánime condena opositora a la intimidación de Camioneros. Desde la UCR, Pro y la Coalición Cívica hablan de intimidación y apriete a la prensa……
20091105 Presión a la prensa. Violento bloqueo de Moyano a los diarios. ….
20091105 LN Con la ley o por la fuerza Por Joaquín Morales Solá
Ni un policía había recibido órdenes de impedir los desmanes. Nadie que representara a la autoridad laboral del Estado estaba cerca. Los ejércitos paralelos de Hugo Moyano se movían sin límites en la oscuridad de la noche. Lograron frenar la libre circulación de los dos principales diarios del país durante más de cinco horas.
El barrio de Barracas, donde están los respectivos talleres de LA NACION y de Clarín , se convirtió, de hecho, en una zona liberada por el Estado para que las fuerzas de choque del líder camionero actuaran a su antojo. La intensa y planificada acción se extendió también a tres importantes centros de distribución de diarios y revistas que están en el mismo barrio de la ciudad. Empezó así, anteanoche, un conflicto cuyo final no se percibe aún, pero que pone en serio riesgo la distribución de los diarios.
Le ha llegado al turno al periodismo gráfico. Moyano no es un satélite sin órbita. Ya varias veces había amenazado con boicotear la distribución de diarios pretextando uno de esos entreveros que él suele tener para arrebatarles afiliados a otros sindicatos. Es cierto que los diarios no son las únicas víctimas. ¿Qué tenían que ver los supermercados y los clientes de los supermercados con su pelea por acólitos con el mercantil Armando Cavalieri? ¿Qué tiene que ver el resto de los argentinos con sus peleas a tiros limpios con el líder de los trabajadores de la construcción, Gerardo Martínez, por los mismos motivos?
Moyano se va a quedar dentro de poco hasta con la afiliación de los motoqueros, pero sabe que los diarios son elementos más sensibles que las otras cosas cuyo liderazgo disputa. No le importa.
El ex presidente Kirchner, jefe político directo de Moyano, también lo sabe y seguramente lo instigó a perpetrar el desastre. Por fin, un mundo sin periodistas, según la fantasía que en su momento verbalizó el ex premier británico John Major.
Consumada la ley de medios audiovisuales, ¿qué podía hacer el Gobierno con la prensa gráfica, que felizmente no tiene ninguna relación con el Estado? Intentar amedrentarla, tratar de asustarla. La imposibilidad de circulación de la prensa gráfica sería una condena a muerte de la prensa gráfica. Internet existe, pero no está todavía en condiciones de financiar un periodismo grande y eficiente.
La sociedad entre Kirchner y Moyano es tan intensa como inexplicable. A Moyano lo cuestionan los sindicatos más grandes y los más chicos del país (los gordos y los flacos, en fin) por su cercanía con un líder peronista en decadencia. Moyano resiste, aunque nunca fue un romántico de la política. Kirchner le acaba de entregar el manejo de la Administración de Programas Especiales (APE), que administra el Ministerio de Salud y que maneja más de 1000 millones de pesos anuales. Kirchner y Moyano son fanáticos creyentes del dinero como el más eficiente programa político.
El control de la APE había enfrentado duramente a Moyano con la ex ministra de Salud Graciela Ocaña, que aspiraba a que el líder sindical entendiera que esos recursos formaban parte del sistema de salud y no eran una mesa de dinero de los sindicatos. No pudo. Ocaña se fue por eso. Llegó Juan Manzur al ministerio y nombró un hombre de su confianza para que controle esos fondos. Duró 48 horas.
Ayer se publicó en el Boletín Oficial la victoria definitiva de Moyano: nada menos que el apoderado del Sindicato de los Camioneros, Daniel Colombo Russell, fue designado como jefe de la APE y en sus manos estarán de ahora en más aquellos importantes recursos. Otra guerra es previsible. Refiere a la que enfrentará a los grandes sindicatos con Moyano por la distribución de los dineros de la APE, pero esa historia no ha sucedido aún.
El Gobierno hizo suyo también un proyecto del abogado de Moyano, el diputado Héctor Recalde, para modificar el sistema las Aseguradoras de Riesgo de Trabajo (ART), en las que el sindicato camionero tiene sus propios intereses. Esos intereses habrían frenado también el inicial proyecto del oficialismo de estatizar el sistema de aseguradoras.
Todo eso explica la cercanía de Moyano con Kirchner. Pero, ¿qué cosas explican las proximidades de Kirchner con Moyano, uno de los protagonistas políticos más impopulares del país? No hay encuesta que sea benévola con el jefe camionero. Después de la gran crisis de hace siete años, Moyano estaba igual que gran parte de los dirigentes políticos de entonces: no podía salir sin custodia a la calle.
Ahora cambió la beligerancia de la sociedad, pero ésta no cambió su opinión sobre Hugo Moyano. Su figura y sus métodos son rechazados en los centros urbanos y en las zonas rurales con igual intensidad.
Sucede que a Kirchner le gustan la impronta de Moyano y sus métodos. No sólo le gustan; también le son útiles. El piquetero Emilio Pérsico terminó resolviendo el problema piquetero en la avenida 9 de Julio. Otro piquetero, Luis D´Elía, se ha convertido en el vocero más fiable del ex presidente. Kirchner siente especial predilección por ese mundo donde los aprietes violentos son más valiosos que la eventual seducción de las palabras.
¿Acaso no es el deslenguado y duro Guillermo Moreno el funcionario con más poder real en la administración? Moreno comenzó la ofensiva contra la prensa gráfica cuando se hizo cargo de hecho de la representación del Estado en la empresa Papel Prensa, a través de su incondicional Beatriz Paglieri, que ayer asistió a su primera reunión con el resto del directorio de la empresa.
No es una casualidad, aunque lo parezca: la mayoría del paquete accionario de Papel Prensa es propiedad de LA NACION y de Clarín , los mismos diarios afectados por Moyano en la larga madrugada de ayer.
Hace pocas semanas, Moreno le dedicó una diatriba de antología a Papel Prensa y a sus dueños privados, que incluyó amenazas de golpes a los entonces representantes estatales en la empresa papelera; éstos renunciaron luego, tal vez asustados. Se hicieron dos denuncias penales sobre los dichos de Moreno, pero un fiscal está perdiendo el tiempo mientras enreda y revuelve los papeles. La Justicia y la policía también son, a veces, funcionales al método Kirchner.
Kirchner cree que los intendentes definen las elecciones y que los medios construyen la realidad. A los intendentes les llenó la mochila de subsidios para los pobres, que merecen una solución mejor para sus vidas. A los medios les ha dedicado una política brutal, coherente y persistente de domesticación. Para ese fin le sirve la ley o le sirve Moyano. Le da lo mismo.
20091105 Por enriquecimiento ilícito. Imputaron a los secretarios privados de la Presidenta.
Los cuatro secretarios designados para asistir a la presidenta Cristina Kirchner, quedaron formalmente imputados ante la Justicia por enriquecimiento ilícito. …construyeron casas millonarias, complejos de cabaños, comprar departamentos y terrenos fundar empresas en el lapso de cinco años. Son de la Secretarios de la Presidenta y otros dos de históricos de Néstor Kirchner, aunque siguen designados oficialmente al servicio de la Presidencia de la Nación …
20091107 LN Liquidarán Lafsa, la líne aérea que nunca tuvo aviones. Desde que se creó contó con un presupuesto de U$S 40 millones y empleos a 853 trabajadores.
Auditoría financiera / LLega una misión evaluadora
20091107 Prevén críticas por el lavado de dinero Por Martín Kenenguiser
Con participación del FMI, el GAFI cuestionará la falta de condenas judiciales y pedirá fortalecer al ente que debe combatir este delito
El Gobierno enfrentará en nueve días una dura auditoría internacional por la falta de condenas judiciales y de esfuerzos para combatir más duramente el lavado de dinero.
Se trata de la misión del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), que llegará con más de un año de demora y que contará con la asistencia de técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Así, paradójicamente, aunque la Argentina logró eludir la evaluación de sus cuentas públicas por parte del FMI, indirectamente el organismo podrá investigar in situ las cifras de varios organismos oficiales.
Será un trabajo "en el terreno" del 16 al 27 de este mes, a través de reuniones con el Banco Central, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), la Unidad de Información Financiera (UIF), el Ministerio de Justicia y organizaciones privadas (contadores, escribanos, bancos) relacionadas con la sensible cuestión, que merece gran atención de los países desarrollados.
Por esta razón, el coordinador de lucha contra el lavado, Alejandro Strega, realizó esta semana un encuentro con todas las entidades que se reunirán con los evaluadores para "unificar y moderar el discurso".
Fuentes relacionadas con el GAFI, funcionarios y especialistas privados anticiparon a LA NACION cuáles serán las críticas y los posibles elogios de esta revisión, la tercera que se realizará desde 2000:
-La falta de condenas judiciales a nueve años de la sanción de la ley de lucha contra el lavado.
Al respecto, el jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray, dijo: "Los evaluadores podrían llegar a observar el número de sentencias condenatorias bajo la ley 25.246 de lavado; las sentencias recayeron con la aplicación del entonces artículo 25 de la ley 23.737 sobre narcotráfico".
-Las complicaciones en torno a la figura penal del lavado. Ya en la evaluación de 2003, el GAFI objetó que este delito no tuviera una figura autónoma en el código penal. Además, se considera que hay demasiados delitos precedentes que complican el avance de los juicios.
-La falta de resolución de los reportes de operaciones sospechosas (ROS) en la UIF. Tal como informó LA NACION, sólo se resolvió el 20%; como defensa, el organismo pide cambiar la legislación para hacer más selectivo el análisis de los ROS. Dados los cuestionarios enviados por el GAFI, se prevén críticas a la "falta de poder" de la UIF.
-La mejor nota posiblemente la saque el Banco Central por los controles aplicados sobre las entidades financieras. De hecho, el GAFI podría pedir que la entidad controle también a las mutuales, cooperativas y a las firmas que envían dinero.
-Respecto del blanqueo realizado este año entre marzo y agosto, en la AFIP y en otras dependencias oficiales creen que las explicaciones brindadas antes del inicio del polémico régimen fueron suficientes como para eludir cuestionamientos.
Pero los especialistas Félix Marteau y Francisco D´Albora indicaron que aún podría haber críticas.
"Aníbal Fernández dijo que el GAFI ya comprendió el blanqueo, pero la Argentina incumplió en todo, y hay una contradicción clara entre el blanqueo y las recomendaciones del organismo", señaló D´Albora.
Por su parte, Marteau, ex representante de la Argentina ante el GAFI y titular de la Fundación de Investigaciones en Inteligencia Financiera, dijo: "No hay capacidad para investigar las rutas del dinero que proviene de delitos graves, tales como el narcotráfico, la corrupción y el contrabando, cada vez más presentes en nuestro territorio".
En particular, Marteau opinó: "Hay que contar con una ley penal que permita a jueces y fiscales perseguir a quien lava el dinero producto de su propia empresa criminal [autolavado] y autorice un rápido control y decomiso de los fondos ilícitos".
En cambio, Echegaray pronosticó: "Sin dudas van a elogiar los esfuerzos que realiza el país en la materia y los compromisos asumidos ante los organismos internacionales para seguir avanzando".
Y si bien EE.UU. se siente cómodo por los esfuerzos contra el financiamiento del terrorismo y colaborará para que haya más coordinación dentro del Estado, le gustaría un mayor avance en materia de legislación y de acción contra el lavado.
Consecuencias
Sin condenas. No hay sentencias por este delito desde la sanción de la ley, hace nueve años. Las que hay se relacionan con la ley que penaliza el narcotráfico.
Ley compleja. El GAFI y varios países han pedido que el delito de lavado sea una figura autónoma en el código penal para facilitar su aplicación. Hay proyectos oficiales, pero ninguno se ha sancionado aún.
Controles. Los resultados del blanqueo serán evaluados y se pedirá un refuerzo del poder de la UIF para que resuelva los numerosos casos que tiene pendientes. Además, podrían pedir que el BCRA también controle a cooperativas, mutuales y empresas que envían dinero
20091107 Clarín Los Kirchner no detienen su escalada EduadoVan del Kooy
El control de la calle y el hostigamiento a la prensa. Dos de los objetivos políticos centrales del matrimonio en esta hora. La conflictividad social es una amenaza para esos planes. El ex presidente manda en el Gobierno y quiere retomar la conducción del PJ. La oposición vacila.
Néstor Kirchner no hace
caso a ningún límite. ¿Pero existen esos límites? El peronismo se desplaza
todavía como una manada y las voces disidentes parecieran perderse en un arenal.
La oposición supone que diciembre, cuando cambien las mayorías del Congreso,
trazará un antes y un después en la política de este tiempo. Pero ese antes y
ese después podrían diluirse en un presente signado por excesivos cabildeos e
impotencia.
El ex presidente anduvo la semana pasada negociando con piqueteros que
enloquecieron la ciudad. Movilizó a su propia legión para no resignar una
presencia callejera que resulta vital en su entender de la política. Pero rumió
desesperación por otros conflictos que se le escapan de las manos, como el de
los subterráneos. La agitación social también lo sorprendió en el 2003 cuando
llegó al poder: pero entonces poseía para enfrentarla el ángel de la expectativa
que ahora voló.
Kirchner ordenó a los ministros del gobierno de su esposa, Cristina Fernández,
que guardaran silencio durante el bloqueo que Hugo Moyano hizo en las plantas
distribuidoras de revistas y diarios, entre ellos Clarín y La Nación. Aquella
orden, tal vez, no era necesaria: los ministros saben qué se oculta detrás de
cada desborde y se comportan como discípulos fieles y obedientes.
El último desborde superó cualquier esfuerzo de tolerancia. El ex presidente
está utilizando al sindicalismo de Moyano y a ciertas organizaciones piqueteras
como fuerzas de choque. Obliga a la convivencia de los argentinos a desplazarse
siempre sobre una cornisa. El desafío del gremio camionero, que impidió tres
veces en la semana la normal salida de los diarios, no responde a un conflicto
sindical: se trata de una acción política destinada a amenazar la libre
expresión. Enfilada a apuntalar, además, el proyecto político del ex presidente.
Ya no parece una exageración asimilar al chavismo con los Kirchner.
La Presidenta utilizó la semana pasada apenas una vez la cadena nacional para
informar sobre la nueva confección de los DNI. Hizo además un anuncio sobre
turismo social para jubilados, con fondos de la ANSeS, que apuntaría a colaborar
con la desmadrada Aerolíneas Argentinas. Sólo orilló la realidad intranquila del
país cuando acusó a los medios de comunicación de tratar con "obscenidad" el
problema de la pobreza.
Los problemas los tiene Cristina. La pobreza ha
repuntado luego de seis años de reinado matrimonial con un notable
crecimiento económico. Nunca insinuó una explicación sobre el fenómeno. Sigue
demostrando además un desvelo casi patalógico con el periodismo.
Kirchner manda en ese país. Cristina pareciera gobernar otro universo, más
parecido a Disneylandia. Esa discordancia permanente provoca extrañeza y
curiosidad en el mundo. Genera en nuestra sociedad desconcierto e incertidumbre
sobre el futuro.
Nadie sabe si la pareja presidencial advierte o no los contrastes. Políticos,
empresarios y periodistas se interrogan si al ex presidente se le atrofió el
buen olfato que supo tener para captar los malhumores populares. Hay cuestiones
que saltan a la vista.
Un trabajo de opinión pública que circula en el Gobierno arroja, a propósito,
resultados contundentes. Cristina posee más de un 68% de imagen negativa y su
gestión es reprobada de plano por el 64%. Todos los ministros tienen también
valoraciones desfavorables. La Presidenta, su esposo y Eduardo Duhalde son, de
un largo listado de dirigentes, los que muestran peor ponderación. Salvarían la
ropa, sin posibilidades de jactancia, Julio Cobos, Carlos Reutemann, Mauricio
Macri y Francisco De Narváez.
Tampoco esa desoladora fotografía sería un freno para Kirchner. Sucederían dos
cosas: o el ex presidente se siente capaz de torcer la tendencia con alguna
hechicería o ha dejado de apreciar, definitivamente, el parecer de la gente.
Ahora estaría dispuesto a retomar la conducción del peronismo que había
declinado el 29 de junio, un día después de la derrota.
En esa oportunidad hizo una teatralización ladeado por Daniel Scioli y por
Alberto Balestrini, el vicegobernador de Buenos Aires. La teatralización incluyó
la televisación de su renuncia y el supuesto carácter indeclinable de la misma.
Pero ningún dirigente del PJ vio jamás esa dimisión ni fue llamado a evaluarla.
Fue sólo una cortina de humo para soportar el traspié.
Otra humareda densa envuelve al supuesto operativo clamor para el regreso. El
clamor nació del propio ex presidente. Levantó el teléfono y conversó con
Balestrini. Scioli actuó como el portavoz.
¿Por qué razón la marcha atrás? ¿Por qué razón incinerar otro poco de su
escasísimo crédito? A medida que más se distancia de la sociedad, el ex
presidente se convence de la necesidad de refugiarse en el PJ como ilusión
postrera para el proyecto del retorno. Una conjunción de factores obraron
también como acicate.
Por un lado, la decisión de Duhalde de intentar rehacer en Buenos Aires una
oposición peronista a Kirchner. Aunque hay muchas dudas sobre la factibilidad de
la tarea del caudillo de Lomas de Zamora. Por otro lado, el doble fiasco del
gobernador: Scioli no logró nada al comando del PJ y su administración
provincial vive zarandeada por una tormenta.
Buenos Aires padece una profunda insuficiencia financiera que se refleja en la
altísima conflictividad social. Maestros, médicos y empleados del Estado hacen
huelgas. Para colmo, recrudecen episodios de inseguridad que no sólo enjuician
su política del área: de nuevo siembran dudas sobre el comportamiento de la
Policía bonaerense y la idoneidad judicial. Un Scioli acorralado revolvió en el
pasado y endilgó culpas a Felipe Solá ya su ex ministro León Arslanián. Pero ese
recurso olió inevitablemente a viejo.
Kirchner tiene mejores garantías en los intendentes bonaerenses, aunque tampoco
en todos. Quizás el ex presidente encuentra en Moyano a uno de los pocos
incondicionales para aquel menester.
La vuelta a la conducción del peronismo podría esconder otro propósito. La
reforma electoral del Gobierno pareciera ofrecerle a Kirchner menos seguridades
de las que indicó la ojeada inicial. El ex presidente se entusiasmó con la idea
de impedir que cualquier candidato del PJ pudiera competir por afuera del
partido, como ocurrió en el 2003. Pero cuando el proyecto aterrizó en el
Congreso hubo impresiones distintas.
Habrá que ver, en principio, si aquella reforma electoral es aprobada. Y cómo.
Pero la sola condición de abierta y obligatoria signifcaría un peligro para
Kirchner. Cualquier desafiante interno podría concitar el interés del votante
independiente y, como expresión pura de castigo, dejarlo al margen del último
capítulo de la carrera presidencial.
Desde la cima del PJ el ex presidente podría urdir algunas trampas. Modificar,
por caso, las condiciones legales y políticas de los competidores internos.
Kirchner conoce como pocos lo que significa manejar los resortes del poder y
disponer de la caja.
Los peronistas disidentes y la oposición presumen esa insaciabilidad del ex
presidente. Quizás sea uno de los motivos por los cuales la reforma no termina
de hacer pie en Diputados. Está también la queja de los partidos del
centroizquierda que podrían extinguirse. En el segmento opositor existe una
prioridad y un debate: cómo coordinar la acción para trazarle una raya a los
Kirchner cuando entre en vigencia el Parlamento renovado.
Macri y Solá están hoy en tandem aunque el futuro podría encontrarlos
divorciados. Aspiran a arrebatarle al kirchnerismo la presidencia en Diputados.
A partir de ese mojón, dominar la integración de las futuras comisiones. El
radicalismo y la Coalición preferirían menos vértigo: respetar la tradición de
que la primera minoría –el kirchnerismo– conduzca la Cámara, pero defender la
repartición proporcional de las comisiones en sintonía con la nueva realidad. El
63% de esas comisiones deberían corresponder a la oposición y el 37% al
oficialismo. Con un añadido: todas las comisiones de control tendrían que estar
en la esfera opositora.
Kirchner no sabe de concesiones. Agustín Rossi, el jefe de los diputados
oficialistas, comenzó a resistir la avanzada opositora. Incluso, la posibilidad
de que se armen comisiones investigadoras sobre la corrupción en el Gobierno.
Hay un gerente de la primera línea de un banco oficial que hace gestiones en la
Justicia por la causa de enriquecimiento ilícito que afecta al matrimonio. Esas
gestiones abarcan también a los secretarios de Cristina imputados por razones
similares.
Hay un ministro que pidió ayuda fuera del Gobierno porque ve obstaculizada su
tarea y se siente espiado y perseguido.
El Gobierno anunció una asignación universal por hijo antes de saber cómo
instrumentarla. Cristina pidió incluso una ayuda al Banco Mundial porque la
plata no alcanza. Amado Boudou, el ministro de Economía, ensaya un acuerdo con
el Club de París tratando de esquivar al FMI. El oficialismo en el Congreso
progresa con la suspensión de la ley cerrojo para reabrir el canje de la deuda,
pero el Gobierno no tiene definida su propuesta a los bonistas.
Demasiadas rarezas, excesiva improvisación para saber adónde irá la Argentina
política que vendrá después de fin de año.
Copyright Clarín 2009
20091108 LN Rico, poderoso y vengativo Por Luis Majul
Obsesión por el poder y el
dinero, escándalos de corrupción, aprietes políticos para favorecer a sus
amigos. Esas son algunas de las revelaciones del nuevo libro de Luis Majul, El
Dueño . Aquí cuenta cómo hizo para investigar a Kirchner y por qué teme
represalias
Nunca debí tomar tantas precauciones, antes, durante y después de la salida de
un libro de investigación, como las que tuve que adoptar con El Dueño .
Ahora mismo, cuando el texto acaba de llegar a las librerías, incluso mis colegas menos temerosos me siguen preguntando cómo fue que me "animé". Quieren saber cómo logré mantenerlo en secreto durante tanto tiempo y de qué manera pienso "neutralizar" cualquier ataque que pudiese llegar de parte de algún hombre o alguna organización más kirchnerista que Kirchner.
¿Será de verdad para tanto, o, sólo es parte de la paranoia que a veces cunde en nuestro particular ambiente?
Esta investigación puede ser presentada como la historia secreta de un adolescente acomplejado que se transformó en el presidente más rico, poderoso y vengativo de la Argentina. Un libro que documenta los escándalos de corrupción menos conocidos. Que cuenta, por ejemplo, la trama de la polémica venta de YPF y la increíble y violenta guerra entre Kirchner y Clarín. Un libro que describe irregularidades en los negocios del juego, la obra pública, el petróleo, las finanzas, el transporte, la energía eléctrica y los medios de comunicación. Una crónica que informa sobre un curioso viaje de importantes directivos de la AFIP a Río Gallegos para hablar con el contador de Kirchner y corregir su declaración jurada.
El Dueño también documenta la dependencia psicológica de la Presidenta, la evolución de la fortuna presidencial y la de los ministros y secretarios que estuvieron o siguen estando en el poder.
Néstor Kirchner se enteró de la existencia de El Dueño hace muy poco. Y, según mis fuentes, reprochó a funcionarios que le suelen adelantar la información no haberle avisado antes. El ex presidente no aceptó la propuesta de responder, una por una, todas las cuestiones que lo involucran en la investigación. Es una lástima: hubiera podido explicar desde cómo confeccionó su última declaración jurada hasta por qué intentó hacer renunciar a su esposa después del voto no positivo de Julio Cobos.
Demasiadas cosas para ocultar
El Dueño se empezó a convertir en una obsesión hace más de tres años, cuando el entonces jefe del Estado me negó, no de buena manera, una entrevista para la película Yo Presidente, un documental no tradicional sobre los mandatarios argentinos desde 1983 hasta 2006, que, de todos modos, se estrenó en 2007.
Todas las personas, incluidos los presidentes, tienen derecho a decir que no ante el pedido de un reportaje. Pero en aquella oportunidad, las malas maneras de Kirchner habían llegado demasiado lejos. El sabía que habíamos viajado especialmente hasta Austria, donde se celebraba la Cumbre de Presidentes Europeos y Latinoamericanos, con la intención de entrevistarlo. Antes del viaje, él le había transmitido al hombre de su mayor confianza que era muy probable que el diálogo se concretara. Es decir: había jugado con el tiempo, las expectativas y el trabajo de un equipo de producción que había recorrido miles de kilómetros, ilusionado con la promesa del encuentro.
Kirchner sabía, desde el principio, que no iba a recibirnos. Sin embargo, no sólo eligió no conceder la entrevista. Se dio el lujo, a través de otro hombre de su confianza que ahora ocupa el mismo cargo en el gobierno de Cristina, de hacerme saber lo que opina sobre los medios en general y algunos periodistas en particular. Fue una extraña madrugada de mayo de 2006 en la cafetería del hotel de Viena donde se alojaba la comitiva oficial. Los hombres cercanos al Presidente hablaban como si fueran semidioses; es decir, como si fueran a gobernar por toda la eternidad.
Allí comprendí, de manera cabal, que Kirchner desprecia a los periodistas que no lo adulan; que no tiene el más mínimo respeto por la información ni por el trabajo de los profesionales de prensa; que trata a la mayoría de los medios y sus trabajadores como si fueran intendentes del conurbano, necesitados de fondos frescos, y que jamás obtendría ni de él ni de la mayoría de los hombres de su gobierno datos objetivos e información confiable, por una razón muy sencilla: tenían demasiadas cosas que ocultar. También entendí el mensaje implícito: a los periodistas que no merecen la confianza del Presidente y preguntan lo que no deben no sólo les negamos entrevistas, sino que también tratamos de humillarlos.
Tomé el avión de regreso a Buenos Aires el 13 de mayo de 2006, preocupado y decidido. Preocupado por la inusual conducta del jefe de Estado, y convencido de que debía trabajar, con mucho tiempo y sumo cuidado, en una investigación documentada y precisa sobre el hombre que estaba dispuesto a llevarse todo por delante. Pensé, al igual que cuando empecé a trabajar en Los Dueños de la Argentina: si ponen tanta energía en evitar que se informe sobre ellos, es porque tienen algo muy serio que esconder. También comprendí que el proyecto fracasaría si no lo mantenía en secreto hasta poco antes de la salida del libro. Kirchner, por mucho menos, ya había pedido a los dueños de los medios la cabeza de algunos de sus periodistas. Y no iba a ser extraño que lo intentara si llegaba a enterarse de mis intenciones. Es más: en el transcurso de la investigación, pude confirmar que solicitó mi salida de la pantalla, junto a la de otros periodistas, cuando le empezó a disgustar el programa de televisión que todavía conduzco. Pero ¿cómo lograría ocultar que estaba trabajando en un libro sobre el hombre más poderoso del país? Ya por entonces el Gobierno monitoreaba a empresarios, políticos y sindicalistas que hablaban mal de él, aunque fuera en secreto.
Entonces, diagramé un plan de acción. Durante el primer año, revisé toda la información que se había publicado sobre Kirchner, su gobierno, los empresarios amigos y las denuncias y causas contra él y sus hombres. Analicé cada uno de los proyectos de ley y los pedidos de informes que pudieran esconder cualquier manejo discrecional o sospechas de corrupción.
Durante el segundo año, hablé con más de cincuenta personas que lo conocieron muy bien durante las distintas etapas de su vida. A todos les pedí que mantuvieran en reserva el motivo de nuestros encuentros, y la mayoría cumplió. En 2007, los dos periodistas que colaboraron en la investigación viajaron tres veces a Santa Cruz, dos a Chubut y otras dos a Córdoba para confirmar cada uno de los relatos y las denuncias que fuentes muy valiosas nos venían haciendo desde hacía tiempo. Ese mismo año, visité Río Gallegos para cubrir la protesta docente.
Fue muy aleccionador. En aquella oportunidad, terminé de confirmar que Kirchner gobierna y prevalece a través del temor y no de la seducción política, y que el clima en Santa Cruz no era tan diferente del que había percibido en Catamarca, en los años noventa, cuando viajé para cubrir la investigación por la muerte de María Soledad Morales.
Pero fue durante 2008, y en medio del conflicto con el campo, cuando las fuentes más importantes se empezaron a abrir más y comenzaron a contar cosas que jamás había leído o escuchado. En ese contexto, insistí para lograr las entrevistas exclusivas con los hombres de negocios considerados kirchneristas que no hablan con la prensa. Los reportajes con Cristóbal López, Enrique y Sebastián Eskenazi, Claudio Cirigliano, Gerardo Ferreyra y Osvaldo Acosta, y también con Juan Carlos Relats, el enigmático y poderoso empresario que paga el alquiler del hotel que Kirchner tiene en El Calafate, no sólo servirán para saber más sobre ellos. También serán muy útiles para conocer los verdaderos secretos de cómo se vincula Kirchner con el dinero y con el poder permanente.
Confieso que, antes y después de esas circunstancias, tuve dudas sobre si seguir o no hasta el final. Las preguntas siempre eran las mismas. ¿Por qué casi ninguno de los colegas de nuestra generación, los mismos que invertimos años de energía en investigar los errores y la corrupción de los gobiernos de Raúl Alfonsín, Carlos Menem, Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde no podíamos hacer lo mismo con las administraciones de Kirchner y Cristina Fernández?
Era cierto que, durante los primeros años, Kirchner había tomado decisiones irreprochables. Desde su enfrentamiento con la Corte Suprema transera y su reemplazo por el mejor máximo tribunal del que se tenga memoria hasta su compromiso efectivo con la lucha por los derechos humanos y su voluntad de romper con los barones del conurbano. Pero ¿qué impedía, a partir de 2006, empezar a investigar su manejo discrecional de los fondos del Estado, la presión sobre los medios, las empresas, los sindicatos y cualquier organización o individuo que se atreviera a cuestionar sus decisiones?
El autoritarismo, el abuso de poder y la corrupción no son progresistas. Al contrario: son comportamientos típicos de la derecha y generan más injusticia y más pobreza.
Aparecieron a partir de entonces libros muy interesantes. Sólo por citar algunos: las biografías de Julio De Vido, Guillermo Moreno y Hugo Moyano. Los textos sobre la Justicia K, el caso Skanska y la valija de Antonini Wilson. El libro sobre Luis D’ Elía o la primera biografía de un Kirchner cuya imagen positiva superaba el 60 por ciento. Aun así, seguía repiqueteando sobre mi cabeza la teoría que había sugerido, en este suplemento, Laura Di Marco: la mayoría de los profesionales de la investigación periodística de los años 90 habíamos abandonado el compromiso original, por distintas razones.
El Dueño es un intento personal por mantener en alto los principios, las convicciones y la voluntad con los que soñamos muchos cuando nos hicimos periodistas. Puede leerse como una biografía no autorizada, una investigación sobre la corrupción en la era K o un intento de ensayo político para comprender qué le pasó a la Argentina en los últimos seis años, y lo que le podría pasar si Kirchner y la Presidenta no cambian a tiempo.
¿Deberían estar preocupados por la salida de este libro, como sugirió el funcionario del Gobierno que me pidió, con amabilidad, que lo informara en detalle sobre su contenido? Es una pregunta que no puedo contestar.
Sí sé que tanto a él como a ella parece importarles más lo que se publica en "letras de molde" que lo que se afirma en radio y televisión; que quienes los ayudan a evaluar el impacto de la información saben que ciertos libros de investigación periodística "no se evaporan" en el tiempo, como la noticia del día.
También imagino que Kirchner y quienes lo rodean son demasiado inteligentes como para tomar represalias. De cualquier manera, aconsejado por gente prudente, hice lo indispensable para evitar consecuencias indeseables.
Por ahora, sólo pienso en la posibilidad de encarar una segunda parte. Para 2011 faltan sólo dos años, pero podrían llegar a ser los más intensos de la época.
Sería ideal, aunque poco probable, que para entonces Kirchner y la Presidenta también respondieran un gran reportaje, sin condicionamientos de ningún tipo.
Una fuente oficial, muy fidedigna, sostiene que Cristina está pensando seriamente en mejorar su relación con los periodistas y los medios.
Ojalá ese pensamiento se transforme en realidad. Significaría un cambio para bien en todos los sentidos.
El Dueño , fragmento
20091108 LN "Necesitamos platita para hacer política" por Luis Majul
n 1974 Kirchner participó como extra en La Patagonia rebelde , la emblemática película realizada por Héctor Olivera y escrita por Osvaldo Bayer. Hizo de huelguista e intentó convencer a Bayer de que no había sido su abuelo el que apoyó la matanza de los obreros, sino el hermano de su abuelo. Bayer no le creyó, y años después fue reprendido por Cristina, a la salida de un canal de televisión:
-Osvaldo, ¿por qué sigue repitiendo que el abuelo de Néstor era un usurero?
Y Bayer le contestó:
-Porque lo era. Y, además, no pagaba sus deudas. ¡Si hasta le quedó debiendo diez mil pesos a mi abuelo!
Rafael Flores no sólo tiene reparos por lo que considera una operación de marketing de Kirchner para aparecer como víctima de la dictadura. También le cuestiona la actuación de sus primeros años como abogado.
-Mientras muchos nos dedicábamos a defender gratis a los presos políticos, Néstor se dedicaba a representar a represores y a perseguir a deudores hipotecarios -informó, con papeles de viejas demandas en la mano, mientras tomamos un café en un bar de la avenida Santa Fe, en la ciudad de Buenos Aires.
Flores era fiscal del Estado provincial en 1981, cuando pidió veinte años de prisión para el segundo jefe de la Policía Federal, González Rouco, vinculado con la represión de la dictadura militar. González Rouco abusó y violó a numerosas víctimas, entre ellas, a la sobrina de otro jefe policial. Por eso lo apodaron "el Sátiro del Pasamontañas". Al final, lo condenaron a dieciocho años de cárcel.
Néstor, Cristina y su otro socio, Domingo Ortiz de Zárate, no sólo aceptaron la defensa. También argumentaron que no podía considerarse violación forzar a una mujer a practicar sexo oral.
Pero lo que más indignó a Flores no fue ese litigio.
Lo que más lo "sacó" fue la demanda que los Kirchner iniciaron contra una mujer humilde para quedarse con su única propiedad.
Rafa sostiene que este episodio revela cuál es la verdadera relación del matrimonio Kirchner con el dinero.
La mujer se llama Ana Victoria y es la madre de Henry "Pilo" Olaf Aaset. Pilo tiene diez años menos que Néstor, pero fue uno de sus operadores políticos más consecuentes desde fines de la década de los noventa hasta hace muy poco. Su absoluta fidelidad hacia Kirchner hizo que negara el caso de la demanda de su mamá una y otra vez. Pero ahora que abandonó a su jefe lo reconoce sin problemas.
-¡Y qué se le va a hacer...! La vieja firmaba cualquier cosa, y al final la engatusaban -le comentó a un amigo en el café de un hotel de Puerto Madero.
Cuando presentaron la demanda, los Kirchner eran apoderados de una consultora y financiera llamada Finsud. Su especialidad eran "las cobranzas extrajudiciales". Era la época de la circular 1050 de José Alfredo Martínez de Hoz. Las tasas de interés para los créditos hipotecarios llegaron a 150 por ciento y se hicieron impagables. En ese contexto de desesperación, Néstor y Cristina se habrían quedado con los pagarés de la señora de Aaset, en vez de romperlos después del cobro.
Fue durante 1982. La señora Aaset se lo contó a Flores, y el abogado inició una demanda penal contra los Kirchner. Los argumentos que utilizó para atacarlos fueron demoledores.
Rafa comparó a Kirchner con Shylock, el usurero judío de El mercader de Venecia [...]. Flores ganó el juicio, pero el juez lo reprendió por comparar a los Kirchner con uno de los personajes más avaros y miserables de la historia de la humanidad.
Ese día, al encontrarse a la salida con Cristina, Flores le pidió disculpas por los fundamentos de su acusación, pero después le preguntó:
-Decime, ¿para qué hacen esto? ¿Cuál es la necesidad?
Estaban en la calle, en la esquina del juzgado, en la avenida Roca y Chacabuco.
Jura Flores que ella le habría contestado:
-Queremos hacer política. Para hacer política en serio se necesita "platita".
La platita en efectivo sería una de las obsesiones más notables de Kirchner. Decenas de testimonios recogidos para este libro confirman la sospecha.
20091106 LN D”Elía declaró que el Gobierno lo alentó a cortar calles ….
20091109 LN La izquierda corre a los Kirchner por Carlos Pagni ……… Desea actualizarse ¿? Lea este interesante artículo.
20091109 Investigan los bienes de los Kirchner. … Crecimiento ilícito y asombroso ……
20091110 LN Editorial Los golpes desde el Estado
Esta deplorable práctica, de la cual puede derivar el despotismo, se da cuando el Estado atenta contra las instituciones
Existe una creciente y preocupante práctica en varios países de la región que consiste en manipular las normas con el objeto no ostensible de instaurar autocracias, cuyo estilo de gobierno deviene autoritario. Esa ola de reiterados abusos, que incluye las normas constitucionales, debilita la noción de la separación y el equilibrio de poderes, lo cual tiene efectos perniciosos en las libertades, los derechos y las garantías individuales.
Ese proceso, que podría llamarse "desconstitucionalización", se basa en conductas u omisiones por parte de quienes ejercen el poder que, sumadas, configuran "golpes desde el Estado".
Cabe recordar que así procedió Luis Napoleón Bonaparte, presidente de la Segunda República Francesa entre 1848 y 1851. Había sido elegido mediante el sufragio universal masculino. Antes de concluir su mandato, por desavenencias con otros órganos del Estado, se autoproclamó emperador con el título de Napoleón III, de modo de perpetuarse en el poder a pesar de las restricciones legales y del rechazo popular.
La historia está repleta de situaciones parecidas. Algunas han sido más impúdicas, ciertamente. En diversos rincones de nuestro propio continente, las instituciones centrales de la república han sido -y están siendo- debilitadas y privadas de sus elementos sustanciales, como la separación y el equilibrio de poderes; la igualdad ante la ley; la periodicidad y la saludable alternancia política en los gobiernos; la publicidad de los actos públicos; la transparencia en el acceso a la información; el control y la responsabilidad de los gobernantes, y la independencia e imparcialidad de los jueces.
Cuando las repúblicas se degradan hasta el punto de ser satirizadas, se produce una paradoja: las mismas monarquías constitucionales que se asientan sobre el Estado de Derecho y sobre su fortaleza institucional resultan más democráticas que las repúblicas deformadas.
Otro peligro que acecha en tiempos de tempestades políticas es la provocación deliberada de una atmósfera artificial de anarquía y violencia como pretexto para la excepcionalidad. Esto lleva a la degradación de la república por conceder al Poder Ejecutivo facultades excepcionales que ponen a la ciudadanía en estado de desamparo e indefensión frente a la arbitrariedad y la sumisión ante quienes acumulan y detentan "la suma del poder público". Esta circunstancia fulmina el artículo 29 de la Constitución nacional, en su momento incluido en nuestra ley suprema como una advertencia inspirada en los abusos previos a la Organización Nacional de 1853/1860.
Cual deplorable nueva realidad, la inseguridad personal, el pisoteo arbitrario de los derechos adquiridos, la despreocupación por el cumplimiento de las sentencias firmes, el espionaje y la gravísima deserción gubernamental en el cuidado del orden público (de pronto "tercerizado" en favor de piqueteros y otros grupos similares surgidos de lo que se describe engañosamente como un fenómeno de "espontaneidad" social). A todo ello deben agregarse la corrupción y las aparcerías concertadas por algunos con dictadores lamentables. A su lado, la Argentina seguirá girando fuera del mundo.
El fenómeno del golpe "desde el Estado" está expresamente anatematizado por una clara aseveración de nuestra Corte Suprema de Justicia de hace más de un siglo, que señala que "fuera de la Constitución nacional sólo cabe esperar la anarquía o la tiranía". La anarquía es, desde luego, caos y anomia. Esto se traduce habitualmente en una peligrosa señal de despotismo.
Desde lo más alto del poder que confiere el Estado hoy emanan actitudes lesivas contra las instituciones centrales de la República, condenadas por el ignorado artículo 29 de nuestra Constitución nacional.
Su alcance comprende no sólo a aquellos que, con desaprensión y obsecuencia, confieren o consienten los poderes extraordinarios, sino también a quienes los procuran y los utilizan en desmedro de las instituciones republicanas. Así, seguramente, lo entenderá la historia.
Incremento patrimonial / Un tema que inquieta al Gobierno
20091110 LN Investigan si Kirchner recibió ayuda de la AFIP
Sería para "arreglar" su declaración jurada; confirman un peritaje por Hugo Alconada Mon.
Sólo minutos después de que el juez Norberto Oyarbide confirmara ayer que ordenó un peritaje contable sobre el patrimonio de Néstor y Cristina Kirchner, como anticipó LA NACION, la pareja sumó una nueva denuncia penal en su contra por el controvertido aumento del 158% que registró su patrimonio en 2008.
El titular de la Asociación Civil Anticorrupción, Ricardo Monner Sans, pidió a la Justicia que investigara si el ex presidente "arregló" su declaración jurada según las sugerencias de tres altos funcionarios de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), a las órdenes de su titular, Ricardo Echegaray.
Monner Sans aludió a un eventual "menú de delitos susceptibles de investigación", basado en el libro El dueño , en el que Luis Majul detalló que el 23 de abril de 2009 esos funcionarios de la AFIP viajaron hasta Río Gallegos para reunirse con el contador de los Kirchner, Víctor Manzanares, en su estudio contable.
La denuncia quedó en manos de la jueza federal María Romilda Servini de Cubría, aunque podría ramificarse a otros expedientes: su colega Rodolfo Canicoba Corral archivó una causa por el crecimiento patrimonial hasta 2007, mientras que Oyarbide interviene en la que se refiere a 2008.
"El Juzgado encontrará en el libro, seguramente, material para proceder de oficio y para requerir la apertura de distintas investigaciones", estimó Monner Sans, quien radicó en febrero de 2008 la denuncia que derivó en la pesquisa de Canicoba Corral.
De acuerdo con Majul, el subdirector de Fiscalizaciones, Horacio Curien; el jefe de la Sección Investigaciones, Carlos Leturia, y el director de la Regional de Comodoro Rivadavia, Héctor Sartal, viajaron hasta Río Gallegos en una camioneta Ford Ranger para resolver "inconsistencias conceptuales entre lo que [Kirchner] declaró y su verdadera fortuna".
El trabajo de los tres sabuesos abarcó no sólo la declaración jurada de Kirchner, sino también las de otros cuatro con los que el ex Presidente mantuvo algún negocio, como Lázaro Báez y Rudy Ulloa.
"Si hay que rectificar o corregir algo, se hace y punto. Pero de ninguna manera se llevan documentación del estudio. ¡Ni siquiera fotocopias, eh!", habría exigido Kirchner a Manzanares, mientras su contador estaba reunido con los emisarios de la AFIP.
Según fuentes "muy seguras" y "testigos presenciales", Kirchner "se había olvidado de declarar trece millones de pesos en créditos a su favor" que, a su vez, figuraban como deudas en otras declaraciones juradas, lo que hubiera generado severas inconsistencias.
"Normal o delictivo"
Ahora, Servini de Cubría y el fiscal federal Federico Delgado deberán verificar algunas de esas revelaciones o la supuesta intervención de la AFIP a favor de Kirchner, mientras que Oyarbide espera la respuesta de un peritaje contable tras recibir un informe de la Oficina Anticorrupción, como reveló ayer LA NACION.
"He pedido al decano de los peritos que se exprese sobre los bienes [de los Kirchner], si han tenido un desarrollo normal o por el contrario es delictivo, en el período del año pasado hasta el presente", explicó al salir de su casa rumbo al Juzgado.
El magistrado confirmó que "la Oficina Anticorrupción se ha pronunciado específicamente respecto de toda esta presunta documentación de enriquecimiento ilícito atribuido, según se denuncia, a la señora Presidenta y a su esposo, con un peritaje contable de especialidad".
Editorial I
20091112 LN Editorial Poder, enriquecimiento e impunidad
Es necesario que la justicia federal realice una investigación en serio sobre el inaudito aumento patrimonial de los Kirchner
El vertiginoso aumento de la fortuna del matrimonio Kirchner, además de haber dado origen a cuatro investigaciones en la justicia federal, se ha convertido en un escándalo que también crece vertiginosamente.
Durante el último año, el patrimonio de los Kirchner aumentó un 158 por ciento, y desde su arribo al gobierno, en 2003, el incremento ha sido del 572 por ciento. Ahora, como informó LA NACION, se supo que la Oficina Anticorrupción habría presentado al juez federal Norberto Oyarbide, el magistrado que investiga la última declaración jurada de bienes, un informe que indicaría que los números de ésta no cerrarían.
A su vez, en un libro de reciente aparición, el periodista Luis Majul sostuvo que personal de la AFIP, cuyo titular es el kirchnerista Ricardo Echegaray, viajó a Santa Cruz a entrevistar en su oficina al contador de Néstor Kirchner para corregir presuntas incongruencias entre su declaración jurada y las de varios de sus allegados, como Lázaro Báez y Rudy Ulloa. Es que, según esa información, estos personajes habrían declarado mantener deudas con Néstor Kirchner que totalizarían unos 13 millones de pesos, pero éstas no habrían aparecido como créditos a cobrar en la declaración del ex presidente y actual diputado electo.
Sobre la base de los datos de Majul, el abogado Ricardo Monner Sans, autor de una anterior denuncia sobre el presunto enriquecimiento de los Kirchner, realizó una nueva presentación, que recayó en la jueza federal María Servini de Cubría.
Oyarbide encargó a los peritos contables de la Corte Suprema un peritaje sobre la declaración jurada de bienes, pero al mismo tiempo recibió de Alfredo Popritkin, ex perito contable del máximo tribunal y presidente de una ONG, un estudio sobre los inmuebles del matrimonio que revela que sus locales, valuados en metros cuadrados, tuvieron desde 2003 un crecimiento promedio de 3200 por ciento.
El aumento patrimonial logrado por el matrimonio Kirchner durante el año pasado habría sido posible por movimientos de compras y ventas, y por desusados alquileres cobrados. De ese registro patrimonial se infiere la actividad realizada desde el poder para obtener, en beneficio personal, condiciones totalmente fuera del curso normal de los negocios. Tal es el caso de los inexplicablemente elevados alquileres recibidos por dos hoteles en la ciudad de El Calafate. Sólo la compulsión implícita de un presidente sobre una importante empresa contratista del Estado, y no la renta de la operación hotelera, podrían explicarlo.
De igual forma resulta imposible fundamentar el monto de los abultados intereses obtenidos por los depósitos bancarios a plazo fijo de los contribuyentes involucrados en el caso.
Pero las ganancias patrimoniales más notables surgen de las operaciones de compraventa de inmuebles y terrenos. Durante 2008, el matrimonio gobernante vendió 16 inmuebles en Santa Cruz por un monto de 14,5 millones de pesos. La operación más notable resultó ser la venta de un terreno de 20.095 metros cuadrados en 6.300.000 pesos. Menos de dos años atrás, ese inmueble había sido adquirido en apenas 132.079 pesos. Se trató de la compra de tierras fiscales, a un muy bajo precio, a la intendencia de El Calafate, que también había favorecido en su momento a otros funcionarios locales y a parientes de la familia Kirchner.
El tiempo pasa, las denuncias se acumulan y, cuando no procede al archivo o al sobreseimiento de los expedientes, la Justicia se demora. El juez federal Rodolfo Canicoba Corral ha archivado una denuncia sobre la evolución de la riqueza de los Kirchner en 2007 que, llegado el caso, puede reanudarse. Su colega Julián Ercolini ya los sobreseyó por el crecimiento de su patrimonio hasta 2005.
Es de esperar, además, que ante las fundadas sospechas del enriquecimiento ilícito de quienes gobiernan la Argentina desde 2003, Oyarbide no se limite a investigar si la declaración jurada guarda las formas, y estudie en profundidad los bienes, su origen y su conformación.
Por extraño que parezca, lo ocurrido con los casos que terminaron en rápido sobreseimiento o en archivo lleva a plantearse si es conveniente realizar este tipo de denuncias mientras los denunciados se encuentran en el poder, puesto que un sobreseimiento firme impide a futuro cualquier nueva investigación sobre el mismo hecho. Quizá sea más conveniente aguardar un recambio presidencial para que los jueces federales, como ha ocurrido con otros sonados escándalos, se animen a investigar. Nos referimos, por supuesto, a las denuncias de particulares, porque es sabido que hace años que los fiscales federales no intervienen de oficio.
La sociedad argentina está corroída por la malsana sensación de que el poder otorga impunidad. Muchas veces esa percepción se ha visto ratificada por los hechos. En el pasado reciente se volvió habitual que altos funcionarios aprovecharan -y, en ocasiones, estimularan- denuncias por enriquecimiento ilícito en su contra, para que las causas abiertas a partir de ellas se cerraran con velocidad mientras se hallaban en el ejercicio del poder. Sería lamentable que esas maniobras se repitieran ahora.
20091101 LN Los fondos kirchneristas, rodeados de escándalos
Los aportes proselitistas del oficialismo son investigados por la Justicia
as modificaciones incluidas en la reforma política del Gobierno afectarán de forma directa uno de los temas más delicados en el oficialismo: el origen de los fondos de campaña. Misteriosas sumas millonarias que ya generaron más de un escándalo público.
Basta mirar el comportamiento de aportantes y recaudadores en la campaña que llevó a Cristina Kirchner al poder en 2007. Existen tres causas judiciales que avanzan en paralelo, y que incluyen desde supuestos donantes que niegan haber hecho donaciones hasta aportantes millonarios acusados de narcotráfico.
Entre ellos, el caso más grave es el de Néstor Lorenzo, dueño de la droguería San Javier, a quien se le imputa haber proveído medicamentos falsos a la obra social bancaria y haber fraguado expedientes para cobrar subsidios que no le correspondían. Lorenzo tenía en su poder copias de cheques por un millón de pesos, aparentemente destinados a la campaña presidencial oficialista. A su principal socio, Carlos Horacio Torres, también se lo investiga. Es otro financista la campaña de Cristina Kirchner.
Pero hay más casos controvertidos. El año pasado se supo que una de las víctimas del triple crimen de General Rodríguez figuró entre los aportantes a la campaña. Era Damián Forza, también dueño de una droguería, que aportó 200.000 pesos. Antes de morir, Forza había librado 357 cheques sin fondos, por más de cuatro millones de pesos.
Julio César Pose, ex agente de la SIDE, colaborador de la DEA y compañero de negocios de Forza, será llevado a juicio oral en una causa en la que fueron decomisados 40 kilos de cocaína en Figueroa Alcorta y Tagle. Figura como aportante de campaña, con 320.000 pesos efectuados en dos pagos.
El recaudador en la campaña en 2007 fue el entonces jefe de la Superintendencia de Servicios de Salud, Héctor Cappaccioli, que no salió indemne. Debió dejar el Gobierno y hoy tiene una causa abierta en su contra por presunto tráfico de influencias y negociaciones incompatibles con la función pública. En ella, la Justicia ahora investiga si algunos aportantes no fueron beneficiados con contrataciones del Estado. Cappaccioli también deberá rendir cuentas en la causa relacionada con el tráfico de medicamentos adulterados. Aparece en varias escuchas que investiga el juez Norberto Oyarbide.
Aunque lejos de esos escándalos, la campaña de 2009 también tuvo prácticas al filo de la ley: personas que pusieron plata, pero que no figuran en el listado, dueños de empresas contratistas de obra pública que donaron como particulares y hasta jugosos aportes de familiares de los candidatos. Los principales aportantes ya no fueron droguerías, sino dirigentes bonaerenses, casi todos funcionarios provinciales o municipales. La sorpresa: la mayoría de los que figuraban como autores de las donaciones más importantes aseguraron que ellos no pusieron el dinero. Sólo oficiaron de recaudadores.
Fondos sospechados
SEBASTIÁN FORZA
Un aportante asesinado
Una de las víctimas del triple crimen de General Rodríguez figuró entre los financistas de la campaña. Aportó $ 200.000. Antes de morir, había librado 357 cheques sin fondos, por más de cuatro millones de pesos.
NESTOR LORENZO
Un sospechoso con cheques
El dueño de la droguería San Javier, Néstor Lorenzo, a quien se le imputa haber proveído medicamentos falsos a la obra social bancaria, tenía cheques por un millón de pesos aparentemente destinados a la campaña oficialista.
JULIO CÉSAR POSE.
Un financista espera juicio
El ex agente de la SIDE y compañero de negocios de Forza, Julio César Pose, espera un juicio oral en una causa en la que fueron decomisados 40 kilos de cocaína. Aportó $ 320.000.
2009115 LN El manejo de regalías petroleras Informe judicial revelador. La curiosa ruta de los fondos de Santa Cruz. …Las denuncias de la oposición plantearon en 1996, 1997 y 1999, que el gobierno no presentaba informes sobre los fondos y que no funcionaban los organismos de control para tal fin. .. el fallo judicial para sobreseer a Kirchner se basó en la Ley 2663 aprobada por mayoría kirchnerista a fines de 2003, en el cual se blanqueó sin documentación respaldatoria que en el período 1996-2002 la provincia ingresó en sus presupuestos U$S 532 millones de sus ahorros originales y convalidó que tenia depositados en el exterior U$S 529 millones.
Pero Lozada no da cuenta de este detalle en el fallo ni habla de las denuncias de ocho diputados opositores…..
20091104 LN Siempre en contra de la lógica por Joaquín Morales Solá
Una de las principales arterias de la ciudad, la avenida 9 de Julio, estuvo cortada durante más de un día por agrupaciones piqueteras de izquierda. Lo que hicieron esos grupos políticos es ciertamente deplorable, pero lo que denuncian (el uso de los recursos públicos para incrementar el clientelismo político del kirchnerismo) es cierto. Fernando Cáceres un conocido ex futbolista, agoniza por el cruel disparo de un revólver en manos de un adolescente. En esas mismas horas, el gobierno nacional amenazó a la administración capitalina con retirar a la policía de sus lugares de trabajo en la ciudad por una deuda del gobierno que comanda Mauricio Macri.
La democracia admite tensiones en la conducción de la política, disensos que generalmente terminan en negociaciones. Cualquier gobierno, sin embargo, está obligado a preservar el orden público y a garantizar la seguridad de la sociedad. El cumplimiento de esa responsabilidad asegura la tranquilidad pública y la libertad de todos los ciudadanos. En el gobierno de los Kirchner, las cosas son siempre exactamente al revés de los manuales y de la lógica. La conducción de la política es férrea y no admite ni disenso ni negociación; las cosas deben aprobarse institucionalmente tal como se decidieron en la intimidad de Olivos.
En otro plano muy distante de esos rigores, vastos sectores sociales intuyen que viven cada día más cerca de la anarquía y que hay zonas de la ciudad y el conurbano (¿qué zonas? ¿dónde están?) en las que la frontera entre la vida y la muerte la establece el inasible azar.
Veníamos mal (o muy mal) con los cortes de rutas y de calles. Fue el gobierno nacional el que le dio nuevos motivos al escándalo callejero. Creó subsidios de 1500 pesos para la constitución de cooperativas de trabajo destinadas a los desocupados y colocó esa política en manos de jefes territoriales del kirchnerismo o de punteros políticos, como corresponde a un gobierno al que sólo acceden los amigos.
La senadora Hilda de Duhalde denunció públicamente la anomalía que sucede en Lomas de Zamora: el 50 por ciento de esos planes los maneja el diputado nacional kirchnerista Fernando "Chino" Navarro; un 30 por ciento está bajo control del interventor en el Comfer, el también kirchnerista Gabriel Mariotto, y sólo un 20 por ciento lo asigna la municipalidad. Según la denuncia de la senadora, los beneficiarios últimos de esos subsidios deben abonar entre el 15 y el 40 por ciento de los 1500 pesos al puntero que hace la conexión entre ellos y aquellos dirigentes oficialistas.
Varios intendentes del conurbano habían manifestado ya extraoficialmente su preocupación por esas cooperativas de trabajo, que ellos presentían como un método de acopio de votantes kirchneristas para eventuales internas del justicialismo.
Es la misma denuncia que hicieron los grupos de izquierda en la avenida 9 de Julio: los subsidios para los desocupados, dicen, tienen un destino político que no comprenderá, desde ya, a los simpatizantes de las agrupaciones que protestan.
Perseguido por su historia y por su culpa, el kirchnerismo es impotente frente a esas manifestaciones que abruman otra vez la rutina de importantes sectores sociales.
La Policía Federal criticó, en un hecho inédito tal vez, al gobierno elegido de Macri. Le reprochó una deuda de 40 millones de pesos, que la estaba obligando a retirar la custodia de varias zonas de la ciudad. Por mucho menos, Néstor Kirchner hubiera echado del servicio activo hasta los estudiantes de la escuela de la policía. Hace poco, un brigadier fue mandado a retiro por la ministra de Defensa, Nilda Garré, por haber aceptado tomar un café con un ex funcionario que no agrada al oficialismo.
Pero la conducción de la policía hizo política por cuenta y orden del gobierno de los Kirchner. Es otra cosa, entonces. Kirchner ya lo dejó desairado en el Senado a Carlos Reutemann; ahora intenta mostrarlo como un incapaz a Macri.
Macri les debe a los capitalinos más eficiencia y prontitud en el conflicto de la seguridad. ¿Qué duda cabe sobre eso? Pero también es cierto que, a falta de calor popular en torno a su propia figura, Néstor Kirchner está tratando de exhibir a sus competidores presidenciales como hombres ineficientes en el control del poder.
Sin embargo, el kirchnerismo es lo que más se asemeja ante la mirada social al descontrol en los recursos del poder. Nada se puede hacer, nada se puede mejorar cuando se trata del espacio público. Esos son los mensajes implícitos que llegan desde la cresta del gobierno nacional.
Tales incapacidades no eliminan, con todo, el descalabro institucional. ¿Qué hacía Aníbal Fernández peleándose con Macri en nombre de la Policía Federal? ¿No es Julio Alak, acaso, el ministro de Justicia y Seguridad y, por lo tanto, el jefe directo de la policía? ¿O la policía es un coto reservado del ministro Fernández?
Sea como sea, los funcionarios nacionales y capitalinos decidieron hablarse y escucharse entre ellos cuando el ex futbolista Cáceres entró tres veces al quirófano con el cráneo perforado por la bala de un criminal adolescente. Los empujó la conmoción social que provocó el definitivo infortunio de Cáceres.
El minué sobre la policía era ya insoportable. ¿Era necesario tanto para hacer tan poco? ¿Qué debería suceder con los piquetes para que los que gobiernan se acuerden de ese interminable tormento social?
20091102 LN La impunidad y su inercia Editorial
El acostumbramiento a la falta de Justicia genera pasividad, premia el delito y corrompe los fundamentos democráticos
La reiteración de episodios de impunidad configura un escenario de incertidumbre, inseguridad y desconfianza que provoca, ante la falta de señales claras, un estado de letargo en el humor social.
Nada de eso es favorable al fortalecimiento institucional del país. Existe una "inercia de la impunidad" con una doble cara: por un lado, la de los hechos que, habiendo fracturado reglas ordinarias del sistema legal, concluyen su recorrido sin sanción alguna; por el otro, la de las sociedades que dejan lentamente el hábito natural de escandalizarse y se acostumbran a vivir en una amoralidad en la que se prescinde de la voluntad de distinguir entre el bien y el mal.
La raíz de ese fenómeno podrá radicar en múltiples razones, pero ninguna es más clara que la de las fallas de la Justicia a partir del momento en que entrega su independencia para dejarse dominar por intereses político-coyunturales. Desde el momento en que ella deja de emitir datos convincentes de respeto a normas e instituciones, se producen efectos nefastos de orden general. Ello perturba el sistema institucional y paraliza la planificación del crecimiento de cualquier empresa o nación.
La alteración de la escala de valores del orden natural de las cosas es así inevitable: todo se revierte cuando reina la impunidad y los ejemplos palmarios pasan a ser justamente los de quienes han sabido evadir la justicia y la condena social.
La democracia está conformada por instituciones políticas y judiciales representativas de la voluntad popular debidamente expresada. El pueblo retiene su carácter soberano y faculta a los gobernantes a gobernar con la obligación de rendir cuentas de manera oportuna. Eso se logra con la publicidad de los actos de gobierno. Por eso la responsabilidad ciudadana está lejos de agotarse con la emisión periódica del voto en comicios libres y limpios. Esa misma responsabilidad debe suponer un seguimiento cotidiano de la calidad de gestión en la administración de los negocios públicos.
Sólo de esa manera los ciudadanos se hallarán en condiciones de opinar sobre los actos de gobierno y la conducta de los gobernantes; en suma, de intervenir en la activación de un patrón razonable de premios y castigos. Si la ciudadanía participa de un control efectivo sobre los funcionarios de todos los niveles de gobierno -ejecutivo, legislativo y judicial, tanto en los ámbitos nacional, provincial como municipal-, se neutralizará el riesgo de que la política se reduzca al mero dominio del más fuerte.
Así como existe una retroalimentación positiva entre factores capaces de acelerar la espiral del progreso, también existen elementos que se potencian entre sí para inducir a la involución de una sociedad.
El acostumbramiento a la impunidad, la conducta de una Justicia que declina responsabilidades y, como consecuencia, el escepticismo y el desinterés social por las cuestiones públicas corrompen los fundamentos básicos de la democracia republicana. Se degradan las formas y el fondo del sistema; crujen las instituciones y el ciudadano común termina por sentir vulnerados sus derechos. Es difícil que capitales y empresas quieran invertir en un ámbito de incertidumbre e inseguridad generalizado. Así se destruye la posibilidad de crear empleo y de mejorar el bienestar general de la población.
Nadie puede esperar una democracia justa, duradera y sólida sin controles de rango constitucional, y no habrá controles de esa naturaleza sin una Justicia independiente y ciudadanos, partidos y organizaciones intermedias de la sociedad interesados en la evolución del país.
Es, pues, imperioso que la Justicia recuerde la obligación de asegurar la observancia de las normas legales en vigor y renueve en todos sus cuadros el compromiso con la independencia y la imparcialidad de opinión. Si es necesario, deberá contribuir a la remoción de quienes desde sus filas conspiren contra los elevados objetivos de su misión.
Por su parte, la ciudadanía debe sacudirse el letargo que suscita en su ánimo tanto la impunidad como la injusticia, y demandar de jueces y funcionarios el cumplimiento de las obligaciones a las que están llamados.
En tiempos de agitaciones y crispación como los que se perciben en la Argentina, se impone afirmar, con todos los instrumentos de la legalidad, una verdadera democracia republicana en condiciones capaces de recrear el clima de confianza y seguridad indispensables para el ejercicio de la libertad y de los otros derechos que de ella se derivan.
20091103 LN Carrió: "Se instaló un poder espurio"
Enviará una carta a las embajadas en la que alerta sobre "una inusitada escalada de violencia" por Jaime Rosemberg
Convencida de que el Gobierno prepara "algo para diciembre", cuando su hegemonía parlamentaria llegue a su fin, Elisa Carrió decidió anoche distribuir a influyentes embajadas de países europeos y americanos una carta en la que advierte sobre una "inusitada escalada de violencia" instalada en el país, de la que culpó, sin nombrarlo, al ex presidente Néstor Kirchner.
"La Argentina sufre una inusitada escalada de violencia que tuvo un inicio verbal pero que recientemente ha acentuado aspectos alarmantes de violencia física", afirmó Carrió en el borrador de la misiva, que será entregada en los próximos días a las embajadas de los Estados Unidos, Brasil y las principales sedes diplomáticas de países de Europa en el país. La líder de la Coalición Cívica-ARI pensaba, entre otros hechos, en el reciente ataque sufrido por el titular del Comité Nacional de la UCR, Gerardo Morales, en Jujuy, por parte de piqueteros que responden a la dirigente kirchnerista Milagro Sala.
En colaboración con el embajador Miguel Espeche Gil y su grupo de asesores en temas internacionales, Carrió redactó una carta en la que emprendió contra el ex presidente Kirchner. "Se da una situación anómala: quien toma las determinaciones y realmente ejerce el poder no ha sido elegido para ejercer esas funciones", afirmó. Y continuó: "Esto socava la legitimidad del Ejecutivo que preside nominalmente la señora Cristina Fernández de Kirchnner. En los hechos se ha instaurado un poder espurio", castigó Carrió, en clara referencia al ex mandatario.
"Se hallan seriamente comprometidas las instituciones democráticas y republicanas", afirmó Carrió en el escrito, aunque más tarde deja claro su "compromiso absoluto con las instituciones democráticas".
Para la diputada electa, la oposición "tiene una pesada responsabilidad: la de ayudar a la Presidenta a terminar su mandato, evitando que se produzcan nuevos episodios de consecuencias destructivas".
En la Coalición Cívica están convencidos de que el kirchnerismo intentará, de una o de otra manera, retener el poder luego del 10 de diciembre, cuando la composición de las cámaras del Congreso refleje una paridad casi absoluta entre el Gobierno y la oposición.
En la intimidad, Carrió sostiene que no debería descartarse como hipótesis un intento de "victimización" del Gobierno, sobre la base de ciertas actitudes de la oposición. Por eso criticó tanto la reunión de buena parte de los opositores con el vicepresidente Julio Cobos como algunos movimientos políticos del ex presidente Eduardo Duhalde.
"El caso extremo reciente de Honduras es prueba de que el sistema no tolera la vulneración" de los derechos humanos y el sistema de gobierno institucional y democrático. Según fuentes partidarias, la carta será discutida en las próximas horas en el seno de la Coalición Cívica y con los socios radicales y socialistas del Acuerdo Cívico y Social. A más tardar en una semana será enviada a las principales embajadas extranjeras en el país.
20091108 LN Bajo el gobierno de gremialistas y piqueteros por Joaquín Morales Solá
La próxima esquina reserva siempre una sorpresa para los argentinos. Gran parte de la sociedad no pudo, por ejemplo, acceder a los diarios cuando ella quería, sino cuando lo quiso Hugo Moyano. Las cosas están fuera de control en el campo sindical y entre los movimientos piqueteros. Kirchner se ha convertido en un rehén de Moyano y éste hace las veces del arma más letal del ex presidente. La prensa argentina vivió una semana negra por el permanente y violento boicot de Moyano y sus fuerzas de choque. La violencia es un método que los une desde hace mucho tiempo al ex presidente y al líder cegetista.
Kirchner y Moyano tienen también otros intereses convergentes: el ex presidente quiere hacerle sentir al periodismo el peso del amedrentamiento cuando está reunida en Buenos Aires la Sociedad Interamericana de Prensa, la entidad más importante del continente en la defensa de la libertad de expresión. Kirchner comparte con Hugo Chávez, a su vez, un viejo rencor contra la SIP. El ex presidente argentino ya le dedicó descalificaciones y mentiras en otros tiempos.
Chávez y el gobierno argentino promueven ahora, también, una especie de contraasamblea de la SIP; está financiada por Venezuela y auspiciada por todas las agrupaciones kirchneristas conocidas y desconocidas. La SIP, por un lado, y Chávez y Kirchner, por el otro, tienen un disenso: la entidad cree en la libertad de prensa y estos hombres fuertes latinoamericanos la detestan. Esa es la verdad, desnuda y comprobable.
Moyano, por su parte, tiene la obsesión de amontonar más afiliados para su sindicato y de ratificar siempre su descreimiento en la prensa. El líder cegetista obstaculizó durante varios días la libre distribución de los diarios; Kirchner lo aplaudió desde Olivos. ¿Qué mejor pretexto que un supuesto conflicto entre sindicatos para entorpecer el afán real del periodismo? La Constitución protege la libertad de prensa, pero no puede protegerla de los intereses y de las estrategias informales de Moyano, espoleado por Kirchner.
Favores recibidos
Kirchner le pagó esos favores a Moyano antes de recibirlos. El jefe camionero se quedó con el control de más de 1000 millones de pesos de la Administración de Programas Especiales del Ministerio de Salud. Y logró, además, eliminar el tope de los seguros por riesgos de trabajo. Las empresas quedaron a merced de los jueces. En su época, cuando ese sistema rigió, significó una pérdida enorme para el Estado y la quiebra de un tercio de las aseguradoras. Nadie puede asegurar lo imprevisible. Cristina Kirchner debería buscar entre las cosas que firma cuando pregunta por qué las inversiones son tan reticentes con la Argentina.
El último jueves fue un día de furia. Un hombre común debió soportar dos horas de espera en la Panamericana, totalmente cortada por 200 trabajadores en huelga. Poco después, le costó más de una hora llegar hasta Leandro N. Alem al 700, donde está el Ministerio de Trabajo, pero ahí el tránsito ya estaba cortado por otra protesta.
Más tarde se encontró con otros dos cortes: en la Avenida de Mayo, frente al gobierno de la ciudad, y en la avenida 9 de Julio, frente al Ministerio de Desarrollo Social. El servicio de subterráneos no funcionaba. Algunos médicos en situación de rebeldía cortaban también la avenida Callao al 200.
No importa el nombre de ese hombre, pero importa saber que la vida le dio trabajo y familia. Cuando entrevió el último corte, llamó a su esposa por teléfono. Quiero irme de este país - le dijo, suplicando una complicidad-. Estoy cansado de pensar en que una bala asesina puede arruinar nuestra familia y estoy harto de perder el tiempo entre piquetes y huelgas. Este país no tiene arreglo , se desarmó.
La historia es real. Peor: es un diálogo que se reprodujo, con matices diferentes, entre muchísimos argentinos en los últimos días. Después del exilio político y del exilio económico, la Argentina enfrenta la posibilidad de sufrir otro exilio, empujado esta vez por la inseguridad y la anarquía pública. Las imágenes de los últimos días se parecieron bastante a las del caótico 2002; siete años es demasiado tiempo para cualquier paciencia.
Nada de malas noticias
Los Kirchner viven entre helicópteros y aviones, y a ninguno de ellos le gusta recibir malas noticias. Han perdido el contacto, por lo tanto, con la vida cotidiana de los argentinos. Sólo ese aislamiento puede explicar que piqueteros amigos del Gobierno hayan cortado la avenida 9 de Julio en apoyo al kirchnerismo, luego de que esa arteria clave de la ciudad estuviera atascada durante dos días por piqueteros opositores a la administración.
Es la eterna estrategia de Kirchner: ojo por ojo, siempre, no importa el costo social. ¿No fue eso, acaso, lo que hizo cuando se enteró de que la clase media capitalina lo caceroleaba en serio durante el conflicto con el campo? Entonces, ordenó a intendentes bonaerenses y piqueteros amigos que llenaran la Plaza de Mayo. ¿No fue lo mismo que decidió hacer cuando los líderes rurales convocaron a una masiva manifestación en el Monumento de los Españoles? Llamó a una concentración oficialista, el mismo día y a la misma hora, en la plaza del Congreso.
Dos clases de piqueteros
Los piqueteros se dividen ahora en dos grandes grupos: los oficialistas y los antikirchneristas. Los dos tienen líderes que han logrado con esos métodos financiar cómodamente sus actividades políticas.
Los oficialistas reciben, es cierto, otros favores por ventanillas menos transparentes. Pero todos los partidos de izquierda o de ultraizquierda han creado sus propias ramas de piqueteros; las actividades de éstos les permiten recibir contribuciones financieras del Estado.
Hubo un tiempo en que los primeros grupos piqueteros fueron achicándose por obra de dos factores: la bancarización de los subsidios (que esquivaba a los líderes codiciosos) y la caída del desempleo (que le quitó clientela a esos mismos líderes). Sólo quedaron en pie entonces los jefes piqueteros oficialistas, financiados con otros recursos.
Luis D´Elía es buen ejemplo de un jefe piquetero convertido en patrón de una fuerza de choque. Desde el boicot a las empresas Shell y Esso, por orden directa de Néstor Kirchner, hasta la violenta irrupción en la Plaza de Mayo para espantar a los caceroleros de la clase media capitalina, también por indicación del ex presidente, D´Elía pasó de ser un piquetero rebelde a cabecilla de un ejército paraoficialista. Sus interlocutores son el propio ex presidente y el jefe de la SIDE. La policía y la Justicia lo han protegido siempre.
Fue Cristina Kirchner quien se olvidó de aquella política de bancarización de los subsidios sociales cuando anunció un paquete de ayuda para formar cooperativas que beneficiaría a 100.000 desocupados. La bancarización es contraria a la política del oficialismo, que necesita alimentar con recursos frescos a los amigos, sean éstos intendentes o líderes piqueteros.
Memorias del infierno
La reacción previsible de los piqueteros de izquierda y de ultraizquierda (no comprendidos por aquellas filantropías) fue la insurrección en la avenida 9 de Julio. Interminable revuelta. Según Cristina, la culpa fue de la prensa por contar esos tormentos sociales y por quejarse de "los pobres y los negros". Ningún otro presidente democrático tuvo un discurso tan implícitamente racista como el que deslizó la jefa del Estado. Nadie, en síntesis, habló de "negros" como habló ella.
En esas memorias del infierno, la política formal hace sus cosas en el Congreso o en los partidos, pero es la informalidad de la política la que termina gobernando.
Los subterráneos pararon por un enfrentamiento entre camarillas sindicales; no hubo ahí ningún planteo laboral serio. A la ruta Panamericana la corta ahora cualquier delegado gremial que no puede hablar por teléfono con el ministro de Trabajo. Moyano decide cuándo los diarios podrán llegar a la sociedad, mientras les dedica intimidación y violencia a supuestos adversarios que sólo tienen las palabras para defenderse.
El problema es ahora y será también después. Gremialistas y piqueteros están condicionando seriamente la política. ¿Qué próximo presidente podrá enfrentar, sin crisis mediante, semejante trama de intereses y de privilegios creada por el kirchnerismo? Quizás aquel hombre común estaba equivocado: la Argentina tiene arreglo, pero antes deberá dejar atrás la sima que separa a los gobernantes de la realidad.
20100410 Clarín. El ajuste que Boudou oculta. Ganadores y perdedores con el avance de la inflación.
…….Hasta podría decirse que en varios sentidos, el proceso inflacionario resulta funcional a las necesidades del Gobierno. Porque mejora los ingresos fiscales y licua ciertos gastos públicos, como las deudas en pesos, los salarios y las jubilaciones. ……
20100412 Clarín Intiman a dos secretarios de Cristina a que justifiquen su enriquecimiento.
Son Isidro Bounine y Héctor Muñoz, Sus patrimonios crecieron 45 y 78 veces… El juez Federal Claudio Bonadío intimo la semana pasada … …
Entrevista con Juan Carlos Romanín
20091115 LN "El límite de la tolerancia ya se venció" por Ricardo Carpena
Símbolo de la rebeldía en Santa Cruz, el obispo de Río Gallegos critica el estilo de confrontar y dividir del Gobierno, aunque admite que la oposición "es muy tibia" y que como sociedad "estamos anestesiados"
RIO GALLEGOS
No es el responsable de que los Kirchner hayan perdido las últimas elecciones en Santa Cruz, su propia tierra, pero sí de haberse transformado en una suerte de guía espiritual de la rebeldía que se instaló en la provincia del matrimonio presidencial. Se llama Juan Carlos Romanín, es el obispo de Río Gallegos y está tan preocupado por el clima de violencia que vive la Argentina que advierte, con bastante dramatismo: "El límite de la tolerancia ya se venció".
Romanín, que acaba de participar de la 98ª asamblea plenaria del Episcopado, se recibió de enemigo público del kirchnerismo cuando encabezó, hace dos años, una masiva movilización por las calles de la capital santacruceña para exigir que se castigara al ex ministro provincial Daniel Varizat, que había atropellado con su camioneta a 17 manifestantes.
El prelado recibió a Enfoques en la sede del obispado, que está apenas a 150 metros, en la misma manzana, de la calle en la que aquel "pingüino", hombre de confianza de Kirchner, puso primera en su moderna 4x4 y embistió contra quien se pusiera por delante.
Hoy, cuando Varizat sigue libre y con su carnet de conductor intacto, pese a que un tribunal santacruceño lo encontró responsable penal de 23 delitos, Romanín no se olvida de él ni tampoco de los Kirchner: "El estilo del Gobierno es el de confrontar -afirma- . Cuando hablamos lo mismo, somos todos amigos. Pero cuando los índices de pobreza para nosotros son del 40 por ciento y para ellos, del 20, ahí somos enemigos".
De todas formas, el obispo de Río Gallegos está convencido de que la oposición política en nuestro país se muestra "muy tibia", aunque admite que "algo nuevo están haciendo". Y destaca: "Son minoría, y justamente lo que aquí se están tapando son las minorías".
Romanín afirma que todavía lo espían y que se sigue sintiendo hostigado por una parte del periodismo provincial, especialmente por los medios de Rudy Ulloa, ex cadete de Kirchner que hoy se transformó en multimillonario. Pero aclara que no se considera opositor ni está en campaña: "No me enrolo con nadie".
También destaca que no le preocupa que Néstor Kirchner sea elegido presidente en 2011, pero pide transparencia en los comicios, que "estén las boletas necesarias y que no haya listas sábana que confundan."
Nació en Sarandí, partido de Avellaneda, el 4 de noviembre de 1954. Es hijo de un mecánico y de un ama de casa que tuvieron ocho hijos. Desde muy chico se acercó a los salesianos de Don Bosco. Se convirtió en sacerdote en su Sarandí natal, trabajó primero en Bernal y luego, como vicario y párroco, en Ensenada.
Luego, Mar del Plata y, seis años después, la designación en la diócesis más extensa de la Argentina (y con menor densidad de población) que tiene su sede en Río Gallegos, pero que comprende los territorios de Santa Cruz, Tierra del Fuego, Antártida y las Malvinas.
Fue casi un milagro haberlo encontrado en su oficina: el prelado recorre, siempre por tierra y en camioneta, entre 25.000 y 30.000 kilómetros por mes. Y no puede frenar sus ganas de hablar de su reciente viaje a Malvinas, adonde estuvo en octubre con familiares de soldados desaparecidos en las islas.
"Pude acompañar a mucha gente que necesitaba hacer un duelo de 27 años. Llegamos a una base militar cerca de Darwin y de allí nos llevaron al cementerio. Sólo un poco más de 190 tumbas están identificadas, pero figuran las placas de los 649 fallecidos. La misa fue muy emotiva. Había mucho viento, mucho frío, mucho dolor. Llevábamos la imagen de la Virgen de Luján. Hay un cúmulo de resentimientos que hay que sanar. Y pensar en estrategias nuevas de paz, a partir de la diplomacia. Me quedó más fuerte una convicción: ningún conflicto merece el derramamiento de una sola gota de sangre."
En su asamblea plenaria, el Episcopado advirtió sobre "la situación de pobreza dramática", pero también destacó que la democracia "no se fortalece en la conflictividad de las calles y rutas, sino en la vigencia de las instituciones republicanas". ¿Es sólo un llamado de atención o hay disposición a comprometerse más con la solución de estos temas?
-Toda la situación social que se está viviendo nos preocupa muchísimo. Y este encuentro sirvió para animarnos a todos a volver a fraternizar, a crear vínculos nuevos para destrabar todos los conflictos que tenemos. Incluso el título del documento lo dice: "Somos hermanos, somos hermanos, queremos ser nación". Y, a partir de esas ideas, analizar la realidad, pero también dar alguna respuesta concreta. Tenemos que levantar la esperanza y los deseos de crear algo nuevo.
-¿La pobreza se siente más en una diócesis como la suya?
-No estamos ajenos a la realidad del país. Los índices que manejo son de Cáritas: tengo muchas parroquias que han duplicado el número de personas que van a pedir comida. Y muchos hombres, padres de familia, que van a pedir ropa o calzado, porque no tienen trabajo. En mi diócesis eso no sucedía. Es un índice claro.
-¿La clase dirigente asume que la pobreza exige deponer diferencias y sentarse a acordar políticas urgentes y concretas?
-Cuando uno presenta una situación así, parecería que los está acusando. Además de la pobreza, yo tengo el problema de la droga, de los suicidios, que no son de una persona o de un gobierno, sino de todos. En la medida en que se den cuenta de que son realidades que tenemos que afrontar en conjunto, las soluciones van a llegar en forma más rápida. Pero si alguno considera que es el único que puede dar una solución...
-Usted tuvo una postura muy fuerte en el conflicto provincial de 2007. Incluso llegó a denunciar en ese momento que allí "el que disentía se convertía en un enemigo". ¿Eso sigue vigente en Santa Cruz?
-Sí. Sobre todo en el nivel de los gobiernos. Los que no son del partido, sufren. La gobernadora Fabiana Ríos está sufriendo mucho. Es muy claro. Cuando uno no es cercano, tarda en llegar la coparticipación, tarda en llegar la ayuda, o directamente no llega, y entonces las cosas se traban, se dificultan más. Y el deseo parece que fuera trabar a un gobierno más que ayudar al bien común. El partido pasa a ser lo primero. Hay muchas familias que están sufriendo por eso.
-Néstor Kirchner concurrió a la ceremonia en la que usted asumió el obispado, en 2005. ¿Lo volvió a ver? ¿Pudo hablar de estos temas con él o con la Presidenta?
-No.
-¿Qué piensa sobre ellos?
-Tienen un estilo de gobierno muy característico, que no comparto. No critico ni juzgo las ideas, pero sí la estrategia de confrontar, de dividir. Eso nos hace mucho mal.
-¿Le atribuye solamente a esa estrategia la mala relación del Gobierno con la Iglesia?
-Justamente a esas estrategias. El estilo del Gobierno es el de confrontar. Entonces cuando hablamos igual, de lo mismo, somos todos amigos. Pero cuando los índices de pobreza para nosotros son del 40 por ciento y para ellos, del 20, ahí somos enemigos.
-La relación se resintió aún más cuando la Iglesia dijo que la pobreza era "escandalosa".
-Forma parte de lo mismo. Así como nos trataron a nosotros, trataron a los docentes, a los del campo, a los militares, a todos. Todos caímos en la volteada. Nadie está exento.
-Así como está el flagelo de la pobreza, existen noticias como el aumento del patrimonio de los Kirchner, de un 158% en un año.
-Ahí se están dando mensajes. Mensajes muy fuertes, que lastiman y que duelen. Como pastor de la diócesis, me cuesta acompañar a la gente. Uno se compadece, se emociona y llora con ellos y, al mismo tiempo, se lastima con la injusticia. Se me hace difícil el mensaje religioso. A veces vale más el abrazo y el estar y no decir una sola palabra que un gran discurso o una gran homilía de denuncia, que, en el fondo, la escuchan los que están adelante o los periodistas. A la gente pobre no le llega.
-¿A usted lo siguen espiando? ¿Lo siguen hostigando?
-Sí. Hay alguna prensa local para la que parezco prohibido. Y hay notas que son demasiado agresivas. O con calumnias hacia mi persona.
-¿Lo dice por los medios que son propiedad de Rudy Ulloa?
-Sí. Hubo gente de nuestras parroquias que hasta ha juntado firmas para decirme: "Estamos con vos. No te asustes, no tengas miedo, sabemos que esto es así". Por un lado, todo eso lastima, pero hace ver la verdad.
-Pero, ¿cuál es la verdad? Una verdad es que los Kirchner perdieron las elecciones hasta en su propia provincia. Pero se manejan como si hubieran ganado.
-Eso también se niega. Aquí, cuando hacíamos las manifestaciones, que eran multitudinarias, los ministros minimizaban todo. En el conflicto del campo hubo manifestaciones que fueron muy grandes. Y con las elecciones del 28 de junio es como que no hubiera pasado nada. Eso duele. Como la prepotencia de los que levantan automáticamente las manos en el Congreso. Eso lastima las instituciones democráticas.
-Otra verdad es que Daniel Varizat, el funcionario kirchnerista que atropelló a 17 personas, está libre y puede seguir manejando.
-Ahí hubo agresión física y psicológica. Y no hubo respuesta. Vale todo. Esa noche del incidente estuve en el hospital, vi gente que se moría en terapia intensiva, a la que se le veían hasta los huesos. Después de eso, ¿qué? Que cualquiera agarre una camioneta y haga lo que quiera. Ese fue el mensaje que recibimos. Igual, si tenés un cargo político sos impune. Eso quedó instalado. Con mucho dolor. Sufro mucho por eso porque se está haciendo escuela al revés.
-En el gobierno nacional lo ven como a un opositor. ¿Cómo lo afecta esa imagen?
-Me dicen que me meto mucho en política. Pero, ¿qué es la política? Yo quiero el bienestar de la gente y le pido a Dios el pan nuestro de cada día. Parece que si vos hablás mal de algo estás haciendo política para un partido. No me enrolo con nadie.
-Hay un clima de violencia que crece en el país y que le preocupa a la Iglesia, pero, ¿le preocupa realmente a la gente común?
-El límite de tolerancia ya se venció. Hay agresiones extremadamente delicadas en todas partes, situaciones impensadas que suceden incluso dentro de una familia, de un colegio. A una iglesia nuestra, por ejemplo, la destruyeron totalmente. Se perdió hasta el respeto a lo sagrado.
-La sensación es que la violencia forma parte de lo cotidiano y la sociedad no se sorprende.
-Estamos anestesiados. Es tal el caudal de información, que uno queda involucrado o lo ve como algo anecdótico. No podemos seguir así.
-La que reaccionó frente a la inseguridad fue Mirtha Legrand, que convocó a un acto. ¿Está bien?
-Todo lo que pueda ayudar a concientizar y a sensibilizar nos hace bien. Una de las peores cosas es la indiferencia. Hay que jugar por el bien común, no por el bien personal, no por eso de que "salgo a la calle porque me tocó a mí". Nos toca a todos.
-Usted le carga al oficialismo la responsabilidad de muchos problemas. ¿Y la oposición?
-La veo muy tibia. Con buenas intenciones, algo nuevo están haciendo, como dice el profeta Isaías. Son minoría, y justamente lo que aquí se está tapando son las minorías. Si nos pudiéramos escuchar estaríamos en un camino muy lindo de sanación.
-¿Le preocupa que Kirchner gane las elecciones en 2011?
-Ojalá se respeten los códigos democráticos. No voy a analizar candidatos, pero sí voy a preocuparme de que la metodología esté bien, que al votar estén las boletas necesarias, que no haya listas sábana que confundan, que esté todo como corresponde para que vivamos en democracia. Si fulano de tal quiere ser presidente y fue elegido por la mayoría, bendito sea. Pero si hubo corrupción, no, eso no.
MANO A MANO
La imagen que tenía de un obispo era más parecida a la de alguien burocratizado, menos apegado a los problemas cotidianos de la gente. Juan Carlos Romanín hizo trizas esa imagen. Recorre obsesivamente su diócesis. Ya llegó a las Malvinas y ahora se propone ir a la Antártida. Recibe y atiende a todo el mundo. Habla tanto con el gobernador como con el desempleado. Y, además, no anda con vueltas para opinar. Se sabe que está en la vereda de enfrente de los Kirchner. En la provincia de los Kirchner. La mayoría de la sociedad santacruceña lo ha convertido en un símbolo. Sabe que lo espían y se siente hostigado, pero no toma ningún recaudo. Confiesa que le costó el cambio de Mar del Plata a Río Gallegos, pero que en un momento se consoló al pensar: "Agrandé un poco el patio". No debe de ser sencilla su tarea. Y entendí cómo soporta algunos sufrimientos de su misión cuando me reveló sus simpatías futbolísticas: es de Racing.
20091104 LN A un año de la reforma jubilatoria
Con la eliminación de las AFJP, el Estado se apropió de los fondos previsionales y los emplea para cubrir necesidades fiscales
Se cumple un año de la sanción de la ley que dispuso la transferencia forzosa y la apropiación de los ahorros de quienes habían optado por aportar al sistema de capitalización para su futura jubilación. El tiempo transcurrido permite analizar algunos aspectos de esa medida, aunque no es suficiente para percibir consecuencias que sólo se harán evidentes en un horizonte más prolongado.
En efecto, el sistema que había sido creado en 1995 apuntaba a resolver un problema de mediano y largo plazo. Tal como había sido diseñado, el nuevo régimen complementaba en sus etapas iniciales el mecanismo estatal de reparto, pero con el correr del tiempo, en un futuro lo sustituiría gradualmente. De esa forma y con un esfuerzo fiscal importante durante los primeros años, se planificó sustituir un sistema que iba inevitablemente a la bancarrota, o que para evitarlo demandaba el desvío y la absorción creciente de otros impuestos.
Se dispuso que el 15 por ciento de los impuestos coparticipables se canalizaran al pago de las jubilaciones estatales para enfrentar la transición. El régimen de capitalización, que se demolió de un solo golpe hace un año, tenía un objetivo de largo plazo y respondía al criterio equitativo de hacer corresponder el esfuerzo realizado durante la etapa laboral con el beneficio jubilatorio. No obstante, no dejaba de lado la solidaridad, expresada en la llamada prestación básica universal.
Se sospechó que el cambio obedeció más a inminentes necesidades fiscales que a pretendidos objetivos estructurales o doctrinarios, y la sospecha hoy se comprueba cuando se observa que el precario superávit primario de 2009 hubiera tenido signo negativo si el fisco no hubiera contado con el flujo de fondos que antes se canalizaba a las cuentas particulares administradas por las AFJP. Alrededor de 10.000 millones de pesos fueron reorientados a la caja estatal durante los primeros nueve meses del corriente año, cifra superior al superávit primario de 8550 millones obtenido en este mismo periodo.
El retorno de estos aportes a la caja del Gobierno no se correspondió, como debería haber sido, con la devolución a las provincias del 15 por ciento de los impuestos coparticipables. Pero, además, el Estado se apropió de los aportes acumulados durante los trece años anteriores por un monto algo superior a 90.000 millones de pesos. Este dinero que era administrado por las AFJP de manera de preservar su valor real y además generar una renta en beneficio de quienes eran sus titulares, pasó ahora a integrar el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), manejado por la Anses.
Podrá haber críticas sobre la eficiencia de las administradoras privadas o sobre el nivel de sus comisiones. Todo eso era perfectible, pero queda claro que en el año transcurrido bajo la administración de la Anses, esos fondos han sido utilizados en apoyo de necesidades fiscales y de políticas del Gobierno, en lugar de privilegiar el resultado para los futuros jubilados.
Por ejemplo, los depósitos a plazo fijo se han hecho a tasas de interés menores que las del mercado, debiendo los bancos aplicarlos a financiar la compra de automóviles o heladeras dentro de planes oficiales pomposamente anunciados desde el atril presidencial. Se presta a empresas y proyectos en forma discrecional y se han suscripto reiteradamente emisiones de títulos públicos nacionales, y ahora también provinciales. El reciente programa de un subsidio a la niñez, cuyo objetivo no está en discusión, será solventado también por la Anses.
Las cifras publicadas sobre el saldo del FGS que parecerían indicar hasta un leve incremento nominal no se ocupan de aclarar su creciente irrecuperabilidad e iliquidez, ni tampoco el deterioro real producido por la inflación. La comisión bicameral tardíamente constituida para controlar el correcto uso del FGS no parece estar en condiciones de corregir su utilización discrecional siguiendo dictados políticos y urgencias presupuestarias del Poder Ejecutivo Nacional.
Debe reconocerse que durante los trece años de vigencia del sistema de capitalización, los sucesivos gobiernos les impusieron a las AFJP la absorción de bonos estatales en una proporción mayor a la que prudencialmente se había previsto.
Sin embargo, hubo una gestión razonable y además se alimentó el mercado de capitales permitiendo al sector privado encontrar una fuente de financiamiento que de otra forma no hubiera existido. Esta posibilidad prácticamente ha desaparecido desde que la Anses tomó los fondos.
Pero todas estas circunstancias, si bien graves, resultan menos relevantes que el agravio al derecho de propiedad que constituyó la confiscación lisa y llana de todo lo ahorrado y aportado por cada afiliado. Además, se agrega la hipocresía de buscar el apoyo o al menos la resignación, mediante la promesa incumplible de un futuro mejor beneficio jubilatorio.
A un año de la contrarreforma previsional podemos comprobar el uso incorrecto de los fondos confiscados y la probabilidad de que sean irrecuperables o se esfumen antes de que quienes los constituyeron con su esfuerzo lleguen a su edad de jubilación. Ni siquiera se han devuelto los aportes voluntarios a quienes creyeron, como la ley les decía, que su propiedad y preservación estaban aseguradas.
El sistema de reparto sigue y seguirá necesitando de la apropiación creciente de otros impuestos ante la realidad del aumento más rápido del número de jubilados que del de aportantes. Se necesitará irremediablemente volver a crear un sistema de capitalización, más allá de las declamaciones ideológicas o populistas, y de la enorme frustración de haber dado un enorme paso atrás, violando el derecho de propiedad y la buena fe de los ciudadanos.
20091115 Clarín. Pasado oscuro: Echegaray pedía la libertad de Videla y Massera.. Fue mientras cursaba Derecho en Mar del Plata y militaba en una agrupación juvenil de la UCeDé. Sus ex compañeros lo recuerdan como un defensor de los militares por su lucha contra la guerrilla. Y no entienden que ahora sea un kirchnerista. El kirchnerista Echegaray era por aquellos tiempos el típico “facho” señalado por los sectores de izquierda.
20091114 PERFIL. ….
Prefieren no recordar que el apellido Kirchner compartió siete boletas electorales con el apellido Menem ….
boudou denuncio a las admistradoras privadas
20091114 PERFIL FIEL: los fondos de jubilaciones rendían el doble en las AFJP
Un estudio asegura que si el sistema previsional no se hubiera estatizado, la rentabilidad hubiera alcanzado 44% contra el 16% que logró en manos de la ANSES. Compra de acciones en la mira.
En la misma semana en que el ministro de Economía, Amado Boudou, anunció que investiga a las ex administradoras de fondos de jubilación y pensión (AFJP) por haber comprado acciones “a valores muy altos” que “a los pocos días” se desplomaron, se difundió un informe privado que sostiene que la rentabilidad de estas administradoras, entre enero y junio de este año, hubiera más que duplicado la obtenida en igual lapso por la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS).
Boudou, factótum de la estatización del sistema previsional privado, sostuvo el jueves que se registraron “maniobras con precios de acciones” de empresas cotizantes en la Bolsa por parte de las ex AFJP y que “se están investigando”.
Sea cual fuere el resultado de tal investigación, un estudio conducido por Santiago Urbiztondo, economista jefe de FIEL, concluyó que la rentabilidad que hubieran obtenido las AFJP entre enero y julio de este año hubiera alcanzado el 44% (en términos nominales, es decir, sin descontar la inflación), mientras que la cartera que dirige Diego Bossio logró tan sólo un rendimiento del 16% (también en términos nominales).
La ANSeS informó que entre el 5 de diciembre de 2008 y junio de este año, la cartera de las ex-AFJP estatizada pasó de $ 80 mil millones a $ 93 mil millones, de lo cual se deduce que la rentabilidad fue del 16% nominal, muy inferior al 44% que hubieran logrado las administradoras. A este resultado llegó Urbiztondo suponiendo una cartera similar a la que armaban las AFJP, con 60% en títulos públicos, 25% en acciones locales, 10% en Wall Street y 5% en plazo fijos locales.
En rigor, sólo pueden hacerse análisis limitados de cómo la ANSeS administra los fondos porque los detalles de la valuación de la cartera y de los activos específicos no son públicos.
Tampoco se difundió la rentabilidad del flujo de nuevos aportes que pasaron a manos de la ANSeS luego de la estatización.
Según Urbztondo, la crisis financiera mundial no era “un drama insoluble” para los afiliados a las AFJP ya que sólo el 5% de los afiliados tenían 60 años o más, la evolución posterior de los mercados mostró una fuerte recuperación y se podría haber recurrido a un esquema “multi-fondos” como en Chile. En cambio, consideró el economista, “regresamos a un sistema menos justo, más ineficiente, sin claras ventajas macroeconómicas e inconsistente temporalmente”, ya que aparecen nuevos destinos para fondos previsionales, como el beneficio para la niñez, las inversiones “productivas” y los regímenes especiales.
“Me parece muy bien que investiguen cualquier maniobra de las ex-AFJP, que, por otra parte, demostraron un muy escaso compromiso con la defensa de sus afiliados, aparentemente priorizando acotar el daño de sus accionistas en actividades conexas que desarrollan en el país”, consideró Urbiztondo en diálogo con PERFIL,
“De todas formas, la contra-reforma previsional de 2008 fue una medida cortoplacista, infundada, y altamente contraproducente para los jubilados futuros del país”, aseguró.