maniatar_a_la_justicia
20100116 PERFIL. Pablo Barreiro de 26 años. Un joven socio dela hotelería K es el nuevo secretario de Cristina. Se suma al séquito de la Presidenta que es investigado por enriquecerse ilícitamente. Es hijo de un empresario y colaborador de Néstor Kirchner
2010-01-17 LN El problema de los Kirchner va más allá de Redrado. ….
….En junio de 2002, Cristina Kirchner pidió que el BCRA no utilizara reservas para pagarles a organismos de crédito….
20100117 Clarín El Gobierno oculta cuánto gasta en la Quinta de Olivos.-..Clarín pudo saber que allí se destina más de un millon de pesos por meses….OBRAS MILLONARIAS EN LA Casa Rosada…Presidencia cuadruplicó su presupuesto desde 2005 …. Lujosas reformas en el despacho del diputado Néstor Kichner …
20100118 Clarín Sobre los locos y las locuras Ovaldo Pepe
Si llamo a una sesión para tratar esto, el Loco me echa". La frase, del presidente de la Cámara de Diputados, el kirchnerista Eduardo Fellner, se refiere a Néstor Kirchner y a su frontal rechazo a explorar en el Congreso una salida política para destrabar la crisis en el Banco Central
La publicó Clarín el jueves y hasta el momento de escribir estas líneas no fue
desmentida. Y no sólo porque fue cierta, sino porque a Kirchner le reconforta
que todos sepan que él es quien manda, más allá de las instituciones y de misma
ley. El "Loco" nunca propone. Sólo dispone.
La frase, en verdad, no revela nada nuevo, ya que en el peronismo y en la
oposición es cada vez más extendido el uso de ese apelativo para definir el
estilo político iracundo del ex presidente, el hombre siempre dispuesto a patear
la mesa de cualquier acuerdo que provea racionalidad. Más allá de todo, la
frase es patética en sí misma porque pone al desnudo una enfermiza personalidad
autoritaria, y aún lo es más en el marco de un sistema político republicano y
democrático, donde se presume a la negociación como el punto de partida para la
construcción de consensos.
Lo que Kirchner, es decir el Gobierno, no tuvo ni tiene en cuenta es que su
todavía no desmentida "locura" es la que originó la crisis a través de los dos
DNU firmados por la Presidenta, en lugar de tramitar el uso de reservas y el
despido de Redrado a través del Congreso. Bastaba con un llamado a sesiones
extraordinarias y con procurar un acuerdo parlamentario con la oposición.
El escándalo institucional ya dejó secuelas que pueden ser un obstáculo para el
canje de deuda en marcha. Nadie gana políticamente: sólo pierde el país. Aún
así, parece más sencillo denunciar "confabulaciones" de la oposición, la
Justicia y los medios, que admitir los errores y corregirlos. A los "locos" es
algo que les cuesta mucho, justamente por eso: porque la locura los ciega.
2010 0121 LN Meca de los productores del campo
mpujados en principio por la necesidad de crecer en hectáreas, y atraídos por la ausencia de las restricciones a la producción y la exportación, los productores argentinos desembarcaron masivamente en el campo uruguayo, liderando el proceso de expansión agropecuaria que ese país vive desde hace más de un lustro.
MSU, El Tejar, Los Grobo (a través de ADP), Adecoagro y Perez Companc fueron los que lideraron la conquista agrícola de Uruguay, y fueron seguidos por centenares de pooles de siembra y productores medianos, ansiosos por aumentar su escala en el país vecino, donde no hay retenciones ni restricciones a la exportación de granos.
Según un ranking publicado por el semanario uruguayo Búsqueda , seis grupos de siembra argentinos manejan más de 400.000 hectáreas en ese país. En el ranking de las 10 empresas con más hectáreas figuran en primer lugar El Tejar (150.000); en tercer lugar, ADP (90.000); en quinto lugar, MSU (55.000); en séptimo lugar, Garmet y Adecoagro (45.000 cada una) y en octavo lugar, Kilafen (25.000). Garmet está vinculada a Perez Companc. Según estimaciones privadas, hoy los argentinos hacen entre el 60 y el 70% de la soja uruguaya.
La emigración de productores argentinos a Uruguay arrancó tímidamente en la campaña 2002/2003, con el boom agrícola local. Fue creciendo paulatinamente año tras año, pero en 2009 la tendencia explotó, y muchas empresas que no crecieron en superficie en la Argentina aumentaron sus siembras en el país vecino. Ejemplo de esto son El Tejar, Los Grobo y MSU, que en 2009 crecieron entre 15 y 20 por ciento en superficie en Uruguay, mientras que en la Argentina mantuvieron la misma cantidad de hectáreas sembradas en 2008.
"La Argentina ha hecho un aporte valioso para mejorar la productividad del campo uruguayo", suele repetir el presidente electo de Uruguay, José Mujica. Ahora buscará que ratifiquen su interés
20100121 La apropiación millonaria de fondos no pudo evitar el déficit.
En 2009 no alcanzaron los $ 36.000 millones tomados de las AFJP, el BCRA y el FMI
Se desencadenó así una crisis económica y social, con graves consecuencias financieras, caída del producto bruto interno (PBI), desempleo del 24% y 57% de la población bajo la línea de pobreza.
Sin embargo, la devaluación, junto con las políticas adoptadas a mediados de 2002 con ejes en el tipo de cambio libre con flotación sucia y la obligatoriedad de efectuar la liquidación en el país de las divisas, dio como resultado saldos positivos en la balanza comercial y permitió imponer retenciones a las exportaciones que, junto con el impuesto al cheque, hicieron que el superávit primario fuera del 2% en 2002 y del 3,4% en 2003, año en el que hubo además un aumento del 10% del PBI y un incremento de las reservas que dio un amplio respaldo a la masa monetaria.
Irónicamente, Domingo Cavallo con el impuesto al cheque, Eduardo Duhalde con la devaluación y Roberto Lavagna con su política cambiaria y fiscal fueron los que hicieron que Kirchner, más que en el infierno, se encontrara en las puertas del paraíso al inicio del gobierno.
Desde 2003 hasta 2007, las reservas, el superávit fiscal y el de la balanza comercial se transformaron en los paradigmas del modelo y la economía mostró signos de vitalidad y creció a tasas cercanas al 9%, recuperando el empleo y la inversión.
Lejos de aprovechar estas condiciones para corregir déficits estructurales, el Gobierno optó por el quiebre del sistema estadístico, la negación de la inflación, los subsidios discrecionales, el enfrentamiento constante con los sectores productivos, la apropiación de los fondos de la Anses y la subestimación de la crisis internacional. A lo que sumó, luego de la pérdida de las elecciones, el avance sobre los poderes del Estado, los medios de comunicación, y el uso de los recursos en asistencialismo y sometimiento a las provincias, con el fin de sostenerse en el poder.
El año 2010 nos encuentra, según estimaciones, con déficit fiscal y con la necesidad de conseguir financiamiento en dólares. A esto se responde con el Fondo del Bicentenario. Se exponen así las reservas a los acreedores internacionales, se limita la posibilidad de bajar las tasas de interés y acceder a los mercados voluntarios de crédito, se avasallan las competencias del Banco Central y del Congreso, y se termina amenazando al Poder Judicial.
La Argentina, con espíritu de grandeza, haciendo gala de sensatez y honestidad, debe sortear este absurdo comportamiento, que pone en riesgo una oportunidad excepcional.
El surgimiento de China, de los países de la Asean (siglas para la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) y de la India supone efectos de mediano y largo plazo de carácter permanente por la existencia de una demanda creciente de commodities , materias primas y alimentos.
Para dar respuesta a estas nuevas demandas, nuestro complejo agropecuario ha desarrollado una plataforma productiva excepcional, que ya desempeña un papel fundamental por su significativo aporte al PBI, su rol dinamizante en la economía, y porque sus exportaciones son determinantes en la obtención de superávit y divisas. Aprovechando estas condiciones, el objetivo debiera ser multiplicar su producción, de modo que, simultáneamente, los productores y el Gobierno aumenten sus ingresos, cambiando radicalmente la actual política, que se agota en un juego de suma cero.
Las manufacturas de origen industrial si bien han mejorado su productividad no gravitan como debieran en las exportaciones y dan como resultado una balanza comercial industrial negativa. En este sentido es imprescindible el impulso y la promoción del sector industrial, generador de empleo de calidad y bien remunerado. En consecuencia, el mayor desafío de nuestra economía es producir un salto cuali-cuantitativo que implique aumento de producción, productividad y competitividad en todos los sectores, fortaleciendo la incorporación tecnológica, la investigación y el desarrollo, la educación y capacitación que nos permitan acceder a la economía del conocimiento.
Estamos en condiciones muy favorables para poder alcanzar el objetivo de un desarrollo integral, sostenido y sustentable que respete la equidad en la distribución del esfuerzo y los frutos. Para ello son necesarias políticas que garanticen la estabilidad y el equilibrio institucional; reglas macroeconómicas previsibles; políticas de incorporación de tecnología, financiamiento, y estímulo a la inversión sobre los sistemas energéticos, logísticos y productivos.
En suma, Estado de Derecho; diversificación sobre la base de actividades competitivas; desarrollo territorial equilibrado con provincias que puedan optimizar todo su potencial; una correcta inserción internacional; búsqueda de nuevos mercados; la consolidación del Mercosur, y una distribución y redistribución equitativas del ingreso, que eliminen la abrumadora deuda social son bases imprescindibles para superar nuestras limitaciones y vencer los obstáculos que no nos permiten visualizar la verdadera potencialidad de la Argentina Oculta.
La autora es senadora (Confe-Mendoza) y fue ministra de Economía de su provincia
20100118 LN El sippenhaft, en Defensa.
Impedir ascensos de oficiales por ser parientes de acusados de represores es una práctica que recuerda a las del nazismo.
…..Estas prácticas políticas inherentes a los peores regímenes totalitarios encuentran un remedo en la Argentina presente. ….Llegará el día en que el Estado deberá hacerse cargo de los daños causados, pero mientras tanto no se puede silenciar tamaña situación…..
La Argentina, débil en sus instituciones y con pobreza de niveles intolerables, exisge trabajar con urgencia para revertir tanto deterioro físico y moral, cerrar tantas heridas abiertas y avanzar hacia la definitiva reconciliación nacional con instituciones vigorizadas para afrontar los crecientes desafíos de una república democrática.
Ayer, los abogados de Redrado, en un escrito, señalaron esa contradicción y pidieron a la Cámara en lo Contencioso Administrativo que solicitara un informe al Poder Ejecutivo. Algo a lo que la cámara podría acceder hoy mismo. Las juezas podrían temer que la Presidenta las tilde de juezas express o delivery , como hizo con la doctora Sarmiento.
En rigor, no son los jueces quienes, con sus medidas cautelares, intentan dominar al Gobierno, sino que siempre fue el Gobierno el que intentó maniatar a la Justicia, amañando los concursos para nombrar jueces amigos o amenazando a los díscolos a través del Consejo de la Magistratura.
La Presidenta parece ser partidaria de la estrategia del azote, sea éste un DNU para pasar por alto a la oposición y al Congreso, sea una palabra peyorativa para castigar con el escarnio a los jueces independientes.
Para el Gobierno, las instituciones son apenas un adorno de la democracia y tanto se puede respetar un dictamen o un fallo judicial cuando son favorables (por ejemplo, el que dictó el juez Norberto Oyarbide) como descalificarlos cuando son adversos.
Más allá de las palabras, de lo que en definitiva resuelvan las juezas y de que la permanencia de Redrado en el Central parece cada vez más complicada, el alejamiento del presidente del BCRA será otra prueba cabal de la falta de autonomía del banco.
En los últimos cuatro años, el Ejecutivo sondeó la posibilidad de usar las reservas para comprar una participación en Repsol, financiar el Plan Nacional de Infraestructura, pagarle al Club de París o subsidiar la venta de autos. Pero los intentos fueron resistidos por el BCRA. Esa misma deficiencia fue la que, la semana última, expuso a las reservas del banco a un embargo en Nueva York. Podrían quedar desprotegidas reservas en otros países como los US$ 8000 millones que hay en Francia. Podrá prosperar un acuerdo podría dejar sin sustento a Redrado, pero no mejorará la posición del BCRA ni de las reservas ni ocultará el deterioro de otras instituciones.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner no sólo desairó a los chinos por la intempestiva postergación de su viaje con el insólito pretexto de que el Poder Ejecutivo no puede quedar durante 10 días a cargo del vicepresidente Julio Cobos. El mayor desaire fue tal vez haber olvidado un viejo proverbio chino según el cual "el hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla".
Al llegar a la Casa Rosada, la actual jefa del Estado admitió que la calidad institucional era una antigua asignatura pendiente. Sin embargo, desde la reapertura democrática de 1983, sólo en dos oportunidades el titular del Poder Ejecutivo no convocó a sesiones extraordinarias del Congreso entre el 10 de diciembre y el 28 de febrero. En estas dos ocasiones, curiosamente, la presidenta era Cristina Kirchner.
Nunca desde la vuelta de la democracia presidente alguno, incluso estando su fuerza política en minoría, se tomó el atrevimiento de clausurar virtualmente el Congreso como en los tiempos que corren.
La crisis institucional derivada de los decretos de creación del Fondo del Bicentenario y de remoción del presidente del Banco Central, Martín Redrado, puso al descubierto contradicciones entre la posición gubernamental y el pensamiento que en otras oportunidades hizo público Cristina Kirchner.
Segunda contradicción: resulta paradójico que si la creación del Fondo del Bicentenario mereció un decreto de necesidad y urgencia, su discusión en el ámbito parlamentario no tenga para la Presidenta la menor urgencia, pese a que entre las facultades que la Constitución le asigna al Congreso figura el tratamiento de la deuda interior y exterior de la Nación.
Tercera contradicción: el objetivo original de aquel Fondo, anunciado con bombos y platillos, era otorgar garantías a los acreedores. Ahora, no hay funcionario que no admita lisa y llanamente que esos recursos servirán para pagar directamente la deuda y así liberar partidas presupuestarias para gastos corrientes.
Cuarta contradicción: la pretensión del gobierno kirchnerista de usar las reservas del Banco Central para hacer frente a pagos de la deuda y, en rigor, financiar el gasto público difiere de la posición adoptada por Cristina Kirchner cuando era senadora nacional por Santa Cruz.
En efecto, el 20 de junio de 2002, presentó en su condición de senadora, junto a los legisladores Jorge Yoma, Marcelo Guinle, Liliana Negre de Alonso, Raúl Ochoa, Nicolás Fernández y Graciela Bar, un proyecto de comunicación en el que se solicitaba al entonces titular del Poder Ejecutivo, Eduardo Duhalde, y al Banco Central que se abstuvieran de disponer de las reservas monetarias.
Otros tiempos
La misma iniciativa, presentada en tiempos del corralito bancario y firmada por la actual presidenta de la Nación, sostenía que el Banco Central era un "organismo descentralizado con total independencia de total subordinación al Poder Ejecutivo, facultades que le fueran otorgadas por la Constitución nacional", además de hacer referencia al artículo 3° de la carta orgánica de la entidad monetaria, según el cual ésta no podría estar sujeta a "órdenes, indicaciones o instrucciones del Poder Ejecutivo". Un criterio que no parece prevalecer hoy, a tal punto que el Gobierno ha removido por decreto a Redrado por no acatar las órdenes presidenciales (quinta contradicción).
La última contrariedad guarda relación con la ley que reglamenta el tratamiento parlamentario de los decretos de necesidad y urgencia (DNU). Cuando era diputada nacional, en el año 2000, Cristina Kirchner impulsó un proyecto que propiciaba textualmente que "conforme la prohibición prevista en el artículo 82 de la Constitución nacional, todo DNU deberá, para su validez, ser ratificado por ambas Cámaras" del Congreso. La ley actual, curiosamente impulsada por la propia Cristina Kirchner en 2006, siendo senadora nacional por la provincia de Buenos Aires y estando su marido al frente del Poder Ejecutivo, establece que sólo el rechazo por parte de las dos cámaras legislativas implicará la derogación de un DNU.
En la actualidad, el Poder Ejecutivo se ve claramente favorecido por la reglamentación de la ley. Bastaría con que apenas una de las dos cámaras apruebe los DNU o incluso no los trate nunca para que éstos sigan vigentes. Pese a eso, llamativamente, la Presidenta se resiste a convocar a sesiones extraordinarias y a que los DNU sean tratados antes de marzo, dando a entender así que teme no contar hoy con los apoyos legislativos suficientes.
La estrategia presidencial de esperar a marzo para que el Congreso pueda tratar el decreto del Fondo del Bicentenario apunta a ganar tiempo para convencer a la mayoría de los gobernadores provinciales de que sin el aval a ese fondo y sin la posibilidad de disponer de las reservas del Banco Central, un ajuste fiscal en sus distritos resultará ineludible.
Genia!", le gritó alguien del público. Ella, la Presidenta, sonrió, y dijo: "¡Yo qué voy a ser genia, ojalá! Si fuera una genia haría desaparecer a algunos como hacen los genios".
Silencio. Y enseguida, la rectificación, algo incómoda, de Cristina Kirchner: "No, soy mortal y estoy orgullosa de ser mortal, jamás voy a poder hacer ni quiero hacer desaparecer a nadie, ya hubo demasiados desaparecedores en la Argentina, desaparecedores de identidades, de hombres y mujeres, de niños que todavía buscamos y seguirán buscando incansablemente".
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) lamentó ayer las "graves descalificaciones" de la presidenta Cristina Kirchner hacia los periodistas que asistieron a la rueda de prensa en la que anunció la cancelación de su viaje a China por su compleja relación con el vicepresidente Julio Cobos.
En un comunicado, ADEPA advirtió que "la descalificación no oculta la información". "Una vez más el camino elegido por el Gobierno ante una información que lo incomoda o que altera su agenda es estigmatizar a sus emisores, más allá de la veracidad y pertinencia de su contenido. Cada hecho noticioso se pretende menoscabar mediante comentarios peyorativos", señaló.
"Los conflictos institucionales tienen origen y dinámica propios, existen más allá de los medios y están determinados por muy diversos actores de lo que la prensa da cuenta en su función informativa. Pretender homogeneizar el discurso público es otra forma de autoritarismo y va contra la propia naturaleza del periodismo y, más aún, de la pluralidad de voces que es constitutiva de la República", indicó ADEPA.
El aislamiento político y económico se agudizó en la Argentina de los Kirchner. Oficialistas y opositores protagonizaron un encierro tan grande a nivel institucional e internacional que no será nada fácil salir.
Las piezas de esta política de Estado de aislamiento son varias y la sumatoria conforma un peligroso cóctel:
· La decisión de la Presidenta de no ir a China por temor a que Cobos conspirara en su contra será un fuerte retraso en la política exterior. Dos embajadores de países centrales admitieron algo casi obvio: que ningún país que representa una economía sólida volverá a confiar tan fácilmente en un Estado que no cumple ni siquiera con las mínimas reglas de la diplomacia. Está claro que para China la Argentina nunca fue la panacea en términos comerciales. Según informes económicos privados, el año pasado China exportó a la Argentina por US$ 4380 millones y a Brasil, por US$ 15.911 millones. Incluso están mejor ubicados Perú o Ecuador en su relación con China. Pero los Kirchner dilapidaron cualquier pronóstico optimista. Como suele decir el analista internacional Juan Tokatlian, "desde hace ya demasiado tiempo en la Argentina la primacía de la política doméstica ha distorsionado la política exterior".
· El aislamiento en que quedó expuesto Cobos no sólo hace inestable institucionalmente al país, sino que lo pone en una situación difícil de explicar. El vicepresidente dijo que resistirá en su cargo por más que lo presionen. "Que me pidan el juicio político y si no llamo a una consulta popular para refrendar el voto de la gente", amenazó ante sus allegados. Un ex ministro del Gobierno comentó en las últimas horas que no entendía por qué Cobos no respondió lo razonable a la Presidenta: que el vicepresidente jamás iba a poder convocar a sesiones extraordinarias al Congreso como teme Cristina Kirchner simplemente porque para ello hace falta un decreto con la firma del jefe de Gabinete y otro ministro. Pero Cobos parece llevar al límite su aislamiento de los Kirchner como estrategia para victimizarse.
· El Congreso que denostó la Presidenta con la firma de los decretos del Banco Central actuará con corset. No podrá llamar a sesiones y evaluará la situación de Redrado con una comisión bicameral incompleta. Pero la oposición mantiene sus peleas de vedettismo y no logra unificar una posición para ir al recinto a imponer su criterio contra los DNU.
· Redrado también quedó solo. Ya no le responde parte del directorio del BCRA y hace circular encuestas que lo favorecen para sustentar su estrategia.
· La amenaza del Gobierno de reestatizar Telecom es otra muestra de aislamiento que espanta a inversores.
· Los Kirchner se aislaron completamente en los últimos días al punto de que un ministro que visitó Olivos se sorprendió del cuadro: define el matrimonio, Zannini asiente y Boudou y Aníbal Fernández sólo ejecutan.
La estrategia de aislamiento como política de Estado será una constante difícil de borrar en el corto plazo.
20100124 Clarín. El verdadero nivel de reservas que custodia el Banco Central. El Gobierno impuso el concepto de “libre disponibilidad” para tomar reservas. Pero ¿ cuánto dinero “libre” tiene el BCRA? …….
La decisión de la sala de feria de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal según la cual el Poder Ejecutivo no podrá disponer de las reservas del Banco Central para pagar la deuda pública sin el aval del Congreso no sólo le fijó un claro límite a la decretocracia. También puso al desnudo la improvisación de un gobierno que exhibe una creciente falta de reflejos políticos y al que todos los cálculos le salieron mal.
Si los Kirchner planeaban valerse de decretos y de vetos para burlar la falta de mayoría parlamentaria, las juezas Clara do Pico y Marta Herrera les propinaron una lección de educación cívica que los obligará a replantear su estrategia.
El fallo en el que las dos camaristas ratificaron la medida cautelar de la jueza María José Sarmiento sobre la creación del polémico Fondo del Bicentenario señala que el Poder Ejecutivo únicamente "puede ejercer legítimamente facultades legislativas que le son esencialmente ajenas" si las cámaras del Congreso no pueden reunirse "por circunstancias de fuerza mayor que lo impidan, como ocurriría en caso de acciones bélicas o desastres naturales", o que "la situación que requiera solución legislativa sea de una urgencia tal que deba ser solucionada inmediatamente, en un plazo incompatible con el que demanda el trámite normal de las leyes". En síntesis, nada le impedía al gobierno de Cristina Kirchner convocar al Congreso para que tratara, en sesiones extraordinarias, la posibilidad de que se garantizaran obligaciones del Estado con reservas.
Las camaristas destrozaron el argumento kirchnerista de la necesidad y urgencia a partir de las propias contradicciones en que incurrió el Gobierno. "La urgencia aducida no condice con la omisión de convocar al órgano parlamentario", señalaron en la sentencia. En otras palabras, era más que paradójico que si había una urgencia que justificara el decreto para crear el Fondo del Bicentenario no hubiera para la jefa del Estado apuro alguno para convocar al Congreso a tratar un tema que es de su competencia, como el pago de la deuda de la Nación.
Si bien la Presidenta ha dado la orden de apelar la decisión judicial ante la Corte Suprema, el más alto tribunal no intervendría en esta etapa por tratarse de una medida cautelar y no de una sentencia definitiva.
El futuro de Martín Redrado en el BCRA, envuelto en las disímiles interpretaciones de otro fallo algo más confuso, importa menos. Su suerte está echada. Cristina Kirchner podrá desprenderse definitivamente de él cuando la Comisión Bicameral del Congreso, presidida por Julio Cobos, emita su dictamen, independientemente de que éste resulte favorable al titular de la entidad monetaria. En algún momento Redrado será eyectado del Banco Central por cumplir con lo que le correspondía hacer. Claro que el Poder Ejecutivo ya no podrá manejar los tiempos de este proceso.
Así las cosas, la determinación de la Cámara en lo Contencioso Administrativo ha conducido hacia el peor escenario a un gobierno que nunca aprendió a conjugar el verbo negociar , sencillamente porque no figura en el genoma kirchnerista.
Es curioso. Desde el 14 de diciembre, cuando Cristina Kirchner emitió el decreto 2010/09, que creó el Fondo del Bicentenario, hasta hoy su gobierno no ha dejado de someterse a un enorme desgaste para evitar un final al que ahora se ve condenado por la Justicia: negociar con el Congreso.
No busquen explicaciones racionales. Hace tiempo que el Gobierno no tiene una estrategia. Hace tiempo que perdió la brújula y que se equivoca al dar la batalla en el terreno mediático, que es donde peor se mueve . La frase no sorprendería si no proviniera de un consultor en opinión pública que hasta no hace mucho era muy escuchado por Néstor Kirchner.
¿Por qué no se les ahorró al país, a los mercados y al propio Gobierno todo este mes de incertidumbre? La respuesta la dio una vehemente operadora de los Kirchner en el Poder Judicial: Porque en la lógica peronista la mayor señal de debilidad de la Presidenta hubiera sido convocar a sesiones extraordinarias sabiendo que podemos no tener el número necesario. A los radicales podrán preocuparles las instituciones. A nosotros nos preocupa el poder .
Desde esa lógica, había argumentos para que los Kirchner se resistiesen a convocar al Congreso para debatir los decretos sobre el Banco Central. La partida en la Cámara de Diputados estaba perdida hacía rato para el oficialismo. Y fuentes kirchneristas del Senado confiaron que la posición del Gobierno había perdido el apoyo del legislador del Movimiento Popular Neuquino Horacio Lores y de los justicialistas pampeanos Carlos Verna y María de los Angeles Higonet.
¿Qué alternativas le quedan ahora al gobierno kirchnerista? La primera sería olvidarse del Fondo del Bicentenario. En el propio Ministerio de Economía se afirma ahora que, en rigor, ese fondo no era necesario para asegurar el éxito del canje de deuda para los bonistas en default. Algo que, por cierto, contradice la supuesta urgencia del decreto 2010/09.
¿De dónde saldrían, en este caso, los recursos para financiar el déficit fiscal? Probablemente también del Banco Central, aunque no directamente de un manotazo a sus reservas, sino de una transferencia de sus utilidades, de la compra de letras del Tesoro por la entidad bancaria o de un incremento del porcentaje de adelantos transitorios. Un plan B sería una nacionalización de los depósitos bancarios, aunque con un pésimo impacto en los inversores.
Una segunda alternativa pasaría por negociar con el radicalismo y con la propia tropa un acuerdo que permita reflotar el Fondo del Bicentenario. No será sencillo: los radicales, convencidos de que Cobos llegará a la presidencia de la Nación en diciembre de 2011, no consentirán la dilapidación de las reservas, temerosos de que les toque gobernar en condiciones extremas. El gobierno nacional podría, en cambio, persuadir a algunos gobernadores provinciales de diferente signo político de que sin Fondo con reservas del Banco Central un ajuste fiscal en sus distritos será inevitable. Apelaría así a un proverbio chino que dice: Cuando el dinero habla, la verdad calla .
Con la nueva composición del Congreso y la pérdida de la mayoría parlamentaria del kirchnerismo, queda claro que, para el matrimonio presidencial, el Poder Legislativo se ha transformado en un aposento natural de la oposición al cual se debe eludir. Pero la irrupción del Poder Judicial marcando límites ha puesto al Poder Ejecutivo entre la espada y la pared. La disyuntiva parece ser el diálogo, que es una mala palabra para el oficialismo, o la continuidad de un proceso de tensión política, que podría terminar en anomia y que difícilmente pueda ser resuelto por la Justicia.
Entretanto, desde el oficialismo se seguirá recurriendo a los exabruptos y cultivando la desmesura. Como cuando se postergó el viaje presidencial a China con el pretexto de que el vicepresidente Cobos no puede quedarse 10 días solo al frente del país. Como cuando se ataca a la jueza Sarmiento por ser hija de un militar, empleando un argumento que tanto se les criticó a quienes justificaron la represión ilegal en los años 70 y que se sintetiza en la frase Algo habrán hecho . O como cuando la Presidenta cuestiona la acción de los llamados fondos buitre de adquirir bonos a precio vil para después buscar negociarlos con ganancias espectaculares, olvidando que la propia familia Kirchner compró terrenos fiscales en El Calafate por 132.000 pesos que vendió, apenas dos años más tarde, por 6.300.000. Un negocio que hasta los más hábiles operadores de los fondos buitre envidiarían.
20100124 Clarín Credenciales para la Niñez. Un negocio de $ 43 millones que se entregó en 48 horas.
La Anses adquirió 3,5 millones de libretas para que los desocupados que cobren el subsidio por hijo. Se hizo contratación directa y con dos dias de plazo. Huo sólo una oferta concreta. Y ganó. ………………
20100124 LN Quienes son los bonistas. …..((Extenso ))
….EE.UU. US$ 6649 millones que quedan bajo legislación en EE.UU.. 155 juicios. US$ 6,169 millones quedó después del canje de 2005, en Alemania 550 juicios. En Argentina US$ 1489millones. Miles de demandas se presentaron contra del default y la pesificación. Sin embargo en 2005, la CSJN desestimo muchos de los reclamos de los ahorristas. El caso Galli se toma como antecedentes en los juicios en contra del default. Hoy la vía legal está prácticamente descartada para los tenedores de títulos con ley Argentina.
El fallo de la sala de feria de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal conocido el viernes pasado y que le prohibió al Poder Ejecutivo Nacional tocar las reservas del Banco Central (BCRA) debe ser bienvenido, por cuanto ha fijado un claro límite a los abusos de un gobierno a la hora de recurrir a los decretos de necesidad y urgencia.
La sentencia de las camaristas Clara do Pico y Marta Herrera, que ratificó la medida cautelar de la jueza María José Sarmiento que suspendía el decreto 2010/09, por el cual se creó el controvertido Fondo del Bicentenario, realiza una ajustada interpretación del artículo 99 inciso 3 de la Constitución nacional. Este artículo señala que el Poder Ejecutivo no podrá en ningún caso, bajo pena de nulidad absoluta e insanable, emitir disposiciones de carácter legislativo. Añade que solamente cuando "circunstancias excepcionales" hicieran imposible seguir los trámites ordinarios previstos por la Constitución para la sanción de las leyes, y no se trate de normas que regulen materia penal, tributaria, electoral o el régimen de los partidos políticos, podrá dictar decretos por razones de necesidad y urgencia.
Las magistradas consideraron que el Poder Ejecutivo únicamente podría ejercer legítimamente facultades legislativas que le son esencialmente ajenas si las cámaras del Congreso no pueden reunirse por circunstancias de fuerza mayor que lo impidan. Y mencionan como ejemplos de esos casos excepcionales "acciones bélicas o desastres naturales", condiciones que, demás está explicar, no se presentan en la actualidad.
En conclusión, nada le impedía a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner convocar al Poder Legislativo a sesiones extraordinarias para que se abocara al análisis de un proyecto de ley oficial para la creación del Fondo del Bicentenario.
Las dos camaristas también recalcaron que otra circunstancia en la cual el Poder Ejecutivo podría recurrir a legislar por decreto sería que "la situación que requiera solución legislativa sea de una urgencia tal que deba ser solucionada inmediatamente en un plazo incompatible con el que demanda el trámite normal de las leyes". Pero también frente a esa posibilidad las juezas desestimaron el apuro del decreto 2010/09, en tanto "la urgencia aducida no condice con la omisión de convocar al órgano parlamentario" por la jefa del Estado.
La importancia de este fallo, más allá del tema que lo convocó, radica en que, a partir de ahora, ningún presidente podrá valerse alegremente de decretos de necesidad y urgencia para eludir el sabio camino para el tratamiento y la sanción de las leyes que fija nuestra Constitución.
Respecto de la cuestión de fondo, el uso de reservas del BCRA para afrontar obligaciones del Estado, está claro que es el Congreso el que, de acuerdo con la Constitución, debe arreglar el pago de la deuda interior y exterior de la Nación. Al mismo tiempo, existiendo una ley de presupuesto, es menester que el Poder Ejecutivo se atenga a ella y, de ser necesario un financiamiento adicional para el creciente gasto público, solicite a los legisladores una norma correctiva.
El desaguisado institucional al que se ha llegado por la falta de respeto del principio de división de poderes en que ha incurrido el gobierno kirchnerista debe aleccionarnos para que estos abusos, y la consecuente incertidumbre que se adueñó de la economía del país, no vuelvan a repetirse.
Como lo hemos señalado ya desde esta columna editorial, tanto el problema del financiamiento del Estado como las eventuales causales de remoción del presidente del BCRA deben ser objeto de un sereno debate parlamentario.
Frente al primer desafío, convendría recordar que las reservas sirven para respaldar el valor de nuestra moneda y no pueden ser empleadas como una caja al servicio de intereses políticos. La discusión no debería centrarse en qué fondos manotear, sino en cómo dotar de credibilidad internacional al país para poder obtener financiamiento a tasas tan razonables como las que, sin ir muy lejos, son capaces de conseguir Brasil y Uruguay.
El segundo problema, la situación de Martín Redrado al frente del BCRA, también deberá ser resuelta de manera imparcial, evitando los actos de prepotencia y de autoritarismo, al igual que los ataques personales y algunas inconducentes e inoportunas amenazas
Cazador, cazado. El ex presidente Néstor Kirchner utilizó el domingo pasado un servicial programa de la televisión pública para despacharse a gusto contra adversarios de todo género. Lo interesante ha sido que la factura de pago por tal exposición le ha sido presentada al cobro más rápido de lo habitual, casi de forma automática y, además, cara.
Debe de haberse tratado de una consecuencia inesperada y, sin duda, embarazosa para los conductores y el invitado especial de la noche. Un resonante tiro por la culata. Según Ibope, empresa que mensura los ratings en la televisión, aquel espacio de Canal 7 obtuvo sólo 2,1 puntos de audiencia. Fue superado por los niveles obtenidos en el mismo horario por los otros cuatro canales de televisión abierta.
Nada hay más desolador en la actividad política que hablar en el vacío.
Ha habido en la prensa de estos días noticias de mayor entidad institucional e interés general como para referirse a un programa que se emite por el canal oficial con el mero valor de un órgano propagandístico del Gobierno. Desde el punto de vista conceptual, el único hecho relevante habría sido el mismo de siempre: la utilización de los recursos del Estado para atacar a quienes disienten del oficialismo y ensalzar los actos que éste produce con resultados, de más está decirlo, que saltan a la vista, aunque no figuren en el Indec.
Esta vez, sin embargo, el módico rating de 2,1 puntos ha sido una noticia de importancia, a pesar de la queja de quienes se han incomodado con su difusión en medios afines a Canal 7. No se sabe de plumas que hayan caído con estrépito, excepto en este raro caso. Así lo han hecho aquellos 2,1 puntos sobre las cabezas del coro oficial, incluida la claque llevada al estudio del canal para aplaudir cualquier palabra, cualquier gesto del ex presidente constitucional y gobernante de facto en los días que corren.
Haber sido superado esa misma noche por un esforzado showman que también apareció ante las cámaras, pero triplicó en audiencia a Kirchner, ha sido una constancia llamativa de desinterés y fatiga en la opinión pública. El dato es revelador del hartazgo social frente a una figura política que ha saturado a la población con su discurso confrontativo, agraviante y tan poco afín a la búsqueda de los necesarios consensos que la Argentina necesita.
Ni los anuncios realizados en las páginas de información política de los diarios ni los comentarios en medios de otra índole de que el ex presidente iba a presentarse en el programa 6, 7, 8 ayudaron de mucho. De domingo a domingo, la cosecha de televidentes del programa apenas aumentó en 0,2 puntos.
Se hubiera imaginado que la curiosidad ciudadana podría haberse estimulado en mayor medida por las informaciones recientes de que 6, 7, 8 cuesta al erario público no menos de 580.000 pesos al mes. Pero no fue así. La sublevación de ánimos que puede producir un fenómeno como ése se manifestó de una forma bien distinta y, por cierto, mucho más dolorosa para cualquier dirigente político y cualquier comunicador social: el público, sencillamente, cambió de canal.
20100130 Clarín Las contrataciones directas del Estado
En materia de contrataciones y usos de los recursos
públicos, el Estado promueve prácticas que favorecen la corrupción y causan
perjuicios que deben ser soportados por el conjunto de la sociedad.
Como ocurre en otras dimensiones de la Administración Pública, muchas veces se
esgrimen razones de urgencia para evitar el cumplimiento de los procedimientos
legales. Este es el caso de la confección de 3,5 millones de libretas para los
padres habilitados para cobrar la Asignación para la Niñez, un contrató de 42
millones de pesos que se tramitó en sólo dos días.
Pero esta contratación no es más que un ejemplo de una práctica estatal que
muestra el predominio de la excepcionalidad por encima de los procedimientos
normales.
Por ley, las contrataciones estatales deben ajustarse a un trámite licitatorio,
el cual debe ser público, respetar de un modo igualitario a los oferentes y
defender el interés colectivo. Sin embargo, entre 2004 y 2009 las compras
directas -esto es, que no cumplen con dichas exigencias sea porque se aleguen
razones de urgencia o se concreten por montos que no exceden los 75 mil pesos-
llegaron casi a duplicarse, pasando del 35 al 63 por ciento.
Además, también se han denunciado diversas licitaciones que en sus pliegos
incluyen requisitos de cumplimiento posible tan sólo por una contraparte en el
mercado, la cual presentaría vínculos con las autoridades. En este renglón, y
según legisladores bonaerenses opositores, el ejemplo de mayor actualidad se
refiere al llamado a licitación de la autovía 2, la ruta más rentable de la
Argentina.
Estos mecanismos de disposición de los recursos públicos logran persistir por la
debilidad de los organismos de control y la falta de transparencia en el
funcionamiento de los resortes del Estado.
Esta ausencia de voluntad y compromiso en luchar contra la corrupción provoca
una dilapidación de recursos que le pertenecen a toda la sociedad y señala una
de las principales asignaturas pendientes para esta Argentina del Bicentenario.
En un contexto
de falta de transparencia y debilitamiento de los organismos de control se han
incrementado de un modo irrazonable las contrataciones públicas directas.
20100130 Clarín Redrado se bajó del Central y lanzó graves acusaciones
Llamó anoche a una rueda de
prensa y anunció que su ciclo estaba "terminado". Dijo que la Presidenta intentó
removerlo "ilegalmente". Y reveló que había evitado una devaluación en 2008 y la
compra de acciones de YPF con las reservas. Por Alejandro Gallo.
En una
conferencia de prensa convocada sólo con media hora de anticipación y con
durísimas críticas al Gobierno de Cristina Kirchner, anoche Martín Redrado
renunció a la conducción del Banco Central. "He decidido definitivamente
alejarme de mi cargo de presidente del Banco Central", en un gesto que él mismo
consideró "republicano". Y denunció que el Gobierno tienen una "voracidad sin
límites".
Redrado justificó su decisión en el "permanente avasallamiento que hace el
Gobierno Nacional que pretende llevarse por delante los ahorros de todos los
argentinos". Y preservó los 5 años y 4 meses que convivió como titular del
Central durante las gestiones kirchneristas (la del ex presidente Néstor
Kirchner y la de la actual Presidenta).
Con su decisión, el ahora ex presidente del Banco Central se adelantó al
pronunciamiento que el martes próximo haría la Comisión Bicameral que preside
Julio Cobos. Fuentes cercanas al vicepresidente confiaron que la Bicameral
sesionaría igual para cumplir con el pedido de la Presidenta de pronunciarse a
favor o en contra del decreto de necesidad y urgencia con el que Cristina K
destituyó a Redrado el 15 de diciembre. Clarín había adelantado en su edición
del martes que Redrado renunciaba luego de ir, como lo hizo miércoles y jueves,
al Congreso.
"Cumplí con todos los pasos institucionales y el Gobierno no", disparó Redrado y
admitió: "Estoy cansado del tema". En medio de la conferencia de prensa, en el
Hotel Plaza, se supo que el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, salió a decir:
"para nosotros, la renuncia no existe". Redrado se enteró de ese dicho a través
de la pregunta de un periodista. "Siguen las incongruencias por parte del
Gobierno, es un limbo jurídico", respondió sin ocultar su sorpresa.
Con estilo precavido (jamás mencionó a nadie), el ex titular del Central enumeró
los límites que él dijo haberle puesto al kirchnerismo. Se refirió a "la compra
de Repsol-YPF" y a que "evitamos un devaluación".
En tono más político, Redrado dijo que "nunca resistí", en alusión a los dichos
de la Presidenta y del ministro de Economía, Amado Boudou, de que quería
"atornillarse a su silla". E insistió en que "he cumplido todos los pasos
institucionales y el Gobierno no".
Siguiendo con la política, cuando se le preguntó si será candidato en el 2011,
el ex presidente del Central volvió a sonreir y dijo: "Se dijeron un montón de
barbaridades estos días, soy un economista profesional", se escudó.
De impecable combinación de azules y grises y brillantes gemelos, ayer Redrado
no escatimó fotos. Tampoco insinuaciones de que el Gobierno buscará usar al
Banco Central para fines políticos propios.
-¿Cree que su alejamiento del Central implica que el gobierno de Cristina
Kirchner usará las reservas del Central?, le preguntó Clarín.
-Tiene que hablar el Congreso... este Gobierno tiene voracidad de llevarse las
reservas, una voracidad que no tiene límite.
De manera indirecta, en su discurso, el ex presidente del Central insinuó "esa
voracidad". "No puede ser la misma persona la que gasta que la que imprime los
billetes", comentó y enfatizó que "la inflación está muy afuera de los brazos
del Banco Central, tiene más que ver con los brazos de la política". Y le
atribuyó a su gestión en el Banco Central y no a las políticas del Gobierno que
"los argentinos no tengan que salir a hacer cola para comprar dólares". Con la
renuncia del Redrado, ahora las miradas podrían concentrarse en lo que muchos
consideran el fondo de la cuestión. El otro DNU que crea el polémico Fondo del
Bicentenario por el que el Gobierno le pide al Banco Central 6.569 millones de
dólares de las reservas para pagar la deuda. Un destino que algunos empiezan a
mirar con desconfianza.
ANTES: Los niveles de inflación medios deterioran la distribución del ingreso y contribuyen al aumento de la pobreza”
Desde hace algunas semanas, la Presidenta y su esposo intentan conjurar las dificultades del malhadado Fondo del Bicentenario con diatribas en contra de la Justicia.
El lenguaje oficial se fue plagando de descalificaciones hacia ese otro poder del Estado. Las medidas cautelares concedidas por los jueces comenzaron a denominarse "fallos exprés". Los límites establecidos por los tribunales son presentados como una "judicialización de la política". Néstor Kirchner fue más allá, hasta hablar del "partido judicial" e insinuar algunas críticas a la Corte Suprema. El ministro Julio De Vido tildó de "chicanas" las sentencias que vienen dificultando el avance del oficialismo sobre la empresa Telecom, en una tal vez involuntaria evocación del dramaturgo francés del siglo XVII Jean Racine, creador del abogado Chicanneau en su obra Los l itigantes. Esta descalificación de la Magistratura alcanzó también a funcionarios extranjeros, como el neoyorquino Thomas Griesa.
Por debajo de estos vituperios se tiende a una visión muy peculiar de la Justicia, que la Presidenta desnuda a diario, pero cuya expresión más completa tuvo lugar durante su última conferencia de prensa. En esa ocasión Cristina Kirchner incurrió en tres afirmaciones muy llamativas en alguien que se ufana de defender los derechos humanos.
En principio, desdeñó los reclamos llevados a los juzgados, utilizando como argumento los antecedentes de los abogados que patrocinaban las presentaciones. La Presidenta desacreditó a tres letrados por estar "identificados con la década del 90 y sus privatizaciones", como si ese pasado fuera inhibitorio para el ejercicio profesional. La impugnación se vuelve más insólita cuando se advierte que el principal vocero del Gobierno en la embestida contra Telecom, Rodolfo Barra, fue el ministro inspirador de la reforma del Estado de aquellos años.
La doctora Kirchner menospreció también la independencia de una jueza por sus antecedentes familiares. No hizo nombres, pero seguro se refería a una funcionaria que es hija de un militar retirado, ya muy anciano. Sin poder disimular su propia desviación, aclaró de inmediato: "No se trata de una causal de recusación". No es la primera demostración de que el Gobierno viene estableciendo en el país una especie de delito de filiación, por el cual los hijos deben pagar por los presuntos pecados de sus padres. Una visión del castigo habitual en la antigua Grecia, antes de la constitución de la ley y del Estado. Desde esta columna editorial se viene denunciando esta perversidad, muy recurrente en la selección del personal militar para los ascensos escalafonarios.
El tercer criterio quedó explicitado también en aquel diálogo con el periodismo, cuando la Presidenta dijo: "La Justicia debe ser independiente del oficialismo y de la oposición. De lo que no puede ser independiente es de los intereses del Estado, porque el Estado es único y se divide en tres poderes: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. Entonces ese Poder Judicial debe velar, no por el interés del Gobierno, sino por el interés del Estado, que él también representa". Una premisa que, llevada al extremo, impediría a los particulares litigar en contra del sector público.
Sería un error imputar sólo a la señora de Kirchner esta concepción autoritaria de la legalidad. Por su boca habla, de forma acaso inconsciente, una larga tradición autoritaria, que acompaña casi todo el pasado nacional.
Su postulado central es muy sencillo: la Justicia no tiene por qué ser ciega. Es decir, los derechos y las garantías de quienes recurren a ella deben reconocerse o denegarse según sea la identidad de los abogados que los reclaman. La legitimidad de las sentencias también depende de la genealogía de quienes las redactan. Y el veredicto final será éste o aquél según quién sea el litigante: si se trata de resguardar la esfera privada frente a la pública, los tribunales deberían desconocer cualquier pretensión.
Este menosprecio por las reglas arraiga en una interpretación más general de la vida pública. Es habitual que los gobiernos, cuando comienzan a padecer dificultades de conexión con la opinión pública, pretendan sustituir los argumentos por la exhibición de emprendimientos materiales, aun cuando no fueran, por su dimensión, impactantes (por ejemplo, una pileta de natación, como la que inauguró la Presidenta hace pocos días). Esa oposición entre obras y razones se sostiene en un supuesto inaceptable e incorrecto: las leyes y los procedimientos deben ser invalidados cuando se interponen a la voluntad del gobernante. De aquí deriva otro desvarío: toda institución debe resignar su autonomía frente a los imperativos del poder administrador. Desde los tribunales hasta el Banco Central deben subordinarse, se sostiene, a "la política".
Este modo de pensar, que corroe las formas republicanas, es censurable aun en los casos en que "la política" cuenta con la legitimidad electoral. Pero se vuelve patético cuando los deseos a los que pretende dar vía libre han perdido el respaldo de la voluntad popular.
La supuesta contradicción entre la capacidad de acción del Ejecutivo -que se ufana de buscar "la felicidad del pueblo", como sostiene el discurso oficial- y las obstrucciones de los demás poderes de la Constitución incurre también en un error práctico. El incumplimiento de la ley, el personalismo, el imperio de la voluntad del que gobierna por sobre los procedimientos, la confusión del Estado con el gobierno, el partido y el caudillo son refractarios a cualquier corriente de inversión. El populismo insiste en ignorar el vínculo que existe entre seguridad jurídica y progreso socioeconómico, a pesar de que la relación entre ambos fenómenos sea muy evidente. Lo demuestra la estrepitosa caída en los niveles de inversión de un país en el que lo poco que queda por inaugurar son piletas populares.
Dos cosas han quedado claras en medio de la enorme confusión creada en torno al Banco Central, sus reservas y la forma de destituir a su presidente. Una es que el kirchnerismo ha conseguido un control mucho mayor que el que ya tenía sobre la autoridad monetaria y sus manejos. La otra es que si quiere disponer de las reservas, debe negociar con un grupo de legisladores más grande y exigente que los que hasta diciembre último, antes del cambio de composición del Congreso, le permitió sacar leyes a su gusto. La presidenta Cristina Kirchner pareció disponerse a gobernar por decreto de necesidad y urgencia y negarse a convocar a extraordinarias. Esa estrategia falló.
También queda claro que las reservas se usarán para financiar gasto público, pero será con el apoyo de la oposición y no en contra de ella. Muchos gobernadores quieren salir de la asfixia financiera, no sólo los Kirchner quieren seguir en el poder más allá de 2011.
La oposición hará valer su colaboración y evitará, en la medida de lo que le resulte posible, limitar el uso de las reservas, pero buscará que quede algo en las arcas para 2012, con la esperanza de poder contar con esos recursos si llegan a la Casa Rosada. Tarea difícil la de limitar al kirchnerismo, desesperado como está por fondos y que dispone de argucias para financiarse descapitalizando al Central. Sólo debe repetir algunos de los recursos de los últimos años. Pagar a los organismos multilaterales con reservas, hacer contabilidad creativa para que aparezcan ganancias que luego se transferirán al Tesoro son apenas dos ya antes utilizadas.
En estos aspectos y por un camino bastante más tortuoso que el que esperaban los Kirchner han logrado una victoria, quedándose finalmente sin intermediarios con el Central. Néstor Kirchner y Aníbal Fernández ya han lanzado sus gritos de guerra contra el próximo enemigo al que parece que atacarán pronto: la Corte Suprema.
El problema es que la victoria sobre el Banco Central puede ser una del estilo kamikaze si el matrimonio gobernante no procede con una cautela que hasta ahora no ha mostrado. Hasta ahora los mercados no han reaccionado mal y resulta conmovedor ver cómo funcionarios que hablan pestes del capitalismo, los mercados internacionales y los financistas, dicen que el Fondo del Bicentenario era buenísimo porque precisamente los mercados, según ellos, lo recibieron bien. Es una curiosidad descubrir que Diana Conti adhiere a la teoría de los mercados racionales a pesar de que considera monstruos a otros argentinos con iguales convicciones a ellos.
Pero un súbito cambio en la manera de evaluar los manejos monetarios podría restaurar la fuga de capitales que se registró durante más de dos años y que se llevó unos US$ 40.000 millones. ¿Cómo reaccionarían los Kirchner en ese caso? Redrado, al renunciar, sembró sospechas. Reveló que, como se sabía por trascendidos, a finales de 2008 una parte del Gobierno quería devaluar. El economista se adjudicó el mérito de haberlo evitado, pero sea por renuncia o remoción ya no estará.
El jefe de la Comisión Nacional de Valores, Alejandro Vanolli, es un oficialista que aceptó el cargo luego de que su antecesor, Eduardo Hecker, se alejara del cargo por una trifulca con Guillermo Moreno, su pareja y Ana Edwin, quienes se le presentaron para exigirle a los gritos que lanzara una embestida contra Papel Prensa.
Vanoli, mucho más alineado con la Casa Rosada, ha criticado a Redrado por no haber extremado el control de capitales en medio de la fuga. Es decir, le imputa no haber hecho más difícil que quienes lo deseaban pudieran comprar dólares. El propio Redrado, críptico pero admonitorio, dijo que mientras estuvo en su cargo se mantuvo la libertad del mercado cambiario. Cerca del Gobierno están, por ejemplo, los especialistas del Plan Fénix, que aconsejan un control total del mercado de cambios, al estilo de lo que hizo Malasia durante la crisis asiática de 1997. Sería para la Argentina volver al pasado, con un más que probable retorno a los mercados negros.
Pero no es el único retorno al pasado que se propone. En el Gobierno hay planes para reformar la Carta Orgánica del Banco Central, para poder usar las reservas para dar crédito de fomento, por ejemplo. Un proyecto lo hizo la presidenta del Banco Nación, Mercedes Marcó del Pont. Y también una reforma de la ley de entidades financieras, diseñada por Carlos Heller, que podría derivar en la nacionalización lisa y llana del sistema bancario.
El problema es que no sólo sería volver al pasado, también esa clase de manejos parecen incompatibles con un canje exitoso y un retorno a los mercados voluntarios. El Gobierno congeló los dos proyectos, que navegaban viento en popa, en cuanto el ministro Amado Boudou logró convencer al matrimonio Kirchner que con el canje era posible volver a financiarse en los muy líquidos mercados internacionales a tasas muy convenientes. Para un país con déficit financiero es más que tentador.
El viceministro de Economía, Roberto Feletti, por ejemplo, quiere hacer fondos de inversión con las reservas, al estilo de China y algunos estados árabes. El pequeño detalle es que esos países en muchos casos no tienen déficit y, más importante, no están en default.
Otro punto no menor que no se menciona es que, a diferencia de la Argentina, donde el superávit comercial es privado, en esos países algunos de esos fondos se forman con los dólares que ganan en el exterior exitosas empresas con participación estatal. Por ejemplo, el estado de Bahrein es propietario del 30% del capital del grupo inglés McLaren, conocido internacionalmente por su equipo de Fórmula 1, y tiene un conjunto de empresas de alta tecnología. En cambio, en la Argentina las empresas estatales, como Aerolíneas, suelen ser fuente de importantísimos déficits y una carga para el Tesoro y los contribuyentes.
Algunas de las otras alternativas en danza son colocarle una letra del Tesoro en pesos a los bancos locales y con los fondos recaudados comprarle a las reservas del Central los dólares para pagar la deuda. Es posible. La banca pública no tendrá más remedio, aunque cada vez es más difícil encontrar liquidez ociosa. Los privados podrían aceptar con gran disgusto y los extranjeros se resisitirán todo lo que puedan.
Otras alternativas son todavía más peligrosas, como capturar parte de los depósitos en dólares que no pueden prestarse a quienes no tienen ingresos en moneda extranjera. Una letra del Banco Central o un encaje remunerado se han mencionado como posibilidades. Pero la contrapartida puede ser una enorme desconfianza en el sistema financiero.
Para los Kirchner y sus planes los límites pueden venir de una violenta fuga de capitales o de un embargo al Central por parte de los holdouts por el uso de las reservas. Si el público comienza a desprenderse de los pesos a gran velocidad porque cree que perderán su valor por devaluación o inflación, entonces las cosas serán más difíciles.
¿Pero por qué razón tiene déficit fiscal la Argentina, que tiene la presión fiscal más alta de la historia, que siguió aumentando los impuestos en medio de una recesión y cuyo gobierno se ha apropiado de sumas multimillonarias de ahorro privado? El nivel de gasto público es el más alto de la historia, pero su eficiencia deja mucho que desear. En cuestiones sociales, pero también en infraestructura, que es justamente donde también se promete aplicar las reservas. En esa área el Gobierno saca sus peores notas en materia de transparencia, con sobreprecios escandalosos, como en el caso Skanska. El precio de capturar el Banco Central puede ser la pérdida definitiva de la confianza.
20100117 LN Admitió el Gobierno que el gasto obliga a usar reserves. En informe a la Corte indicó que sin el Fondo del Bicentenario no podrá cumplir con el presupuesto. …..
20100124 LN El no pago de la deuda. Las obligaciones de un Estado deben por principio ser honradas o, si esto resulta imposible, negociadas rebuena fe. …………………….
20100131 PERFIL. Entrevista Luis Barrionuevo. Dirigente sindical – Jefe )
,,,,”Kirchner ( ex Presidente ) esta yendo como loco para adelante porque sabe que va preso”
20100131 PERFIL. Kirchner ( ex Presidente ) compró US$ 2 millones cuando estalló la crisis financiera. Fue en 2008, pocos días de la caída del banco Lehman Brothers, que desató la corrida mundial. La información consta en las listas del BCRA que Redrado amenazó publicitar.
También compraron el sindicato de camioneros, Juan Carlos Relats y las provincias de Buenos Aires, Tucumán y San Luis.
20100131 Clarín. Recursos naturales en peligro. El Gobierno no sabe cuántas tierras de frontera pertenecen a extranjera. Expertos calcular que el 20% del territorio ya fue vendido a pesonas o empresas de otros países. Pero la Casa Rosada no lo puede precisar, porque no armó la Base de Datos que prometió hace un año.
20100131 Clarín. Un verano del carajo por Alejandro Borenstein. Hmor. ( con muchas verdades inteligentes )
20100131 Clarín Mafia de los remedios : descubren más aportes sospechosos a la campaña KL. Se trata de depósitos cash en una cuenta de un empresario que financió al FPV ( Partido político del kirchnerismo )
20100131 Crítica de la Argentina “ Cristina tiene que hacerse cargo de haber hecho pareja con un traidor” por Fernando “Pino” Solanas. ( Entrevista extensa ) ……
20100131 OTRO ENGAÑO DE LA MINERIA. Cerro solo, Chubut: el fabuloso negocio de uranio ..( Página entera que conservo )
20100131 Clarín. La Argentina, con mala fama.
Segunda candidata a un default. Y los bonos más peligrosos del globo. …detrás de Grecia, entre los candidatos a un default este año y los bonos públicos locales, son considerados como los mas riesgosos del planeta financiero, según una reciente encuesta que la agencias de noticias realizó entre más de 800 suscriptores de sus servicios en todo el mundo ….