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DESCARADA, OBSCENA, Y ESCANDALOSA CORRUPCIÓN

( la flota aérea presidencial). Por  Dr. Alfredo Raúl Weinstabl

Publicado en Opinión |

Periodismo de Verdad: 13 de Octubre de 2009

Transparencia Internacional define la corrupción como el mal uso del poder encomendado para obtener beneficios privados. Consiste en el  “abuso de posiciones de poder o de confianza, para beneficio particular en detrimento del interés colectivo, realizado a través de ofrecer o solicitar, entregar o recibir, bienes en dinero o en especie, en servicios o beneficios, a cambio de acciones, decisiones u omisiones”. 

 Este flagelo posterga el desarrollo de los pueblos, transmite a la comunidad costos injustos, destruye la competencia comercial, desacredita a la autoridad y altera la paz de las naciones.

La corrupción, en mayor o menor medida, es una lacra endémica en todo el mundo, pero se evidencia más claramente en aquellos gobiernos en donde el control del poder no está restringido, limitado o es exiguo o inexistente.

Cuando el poder tiene esas características tiende inexorablemente a corromperse.

Es precisamente el caso de la gestión de los Kirchner. Desde su asunción a la primera magistratura en el año 2003 hasta la fecha, su principal preocupación es la de acumular poder de la forma que sea.

No debería sorprendernos ya que es la misma conducta que utilizó en los largos años al frente de la provincia de Santa Cruz.

No puntualizaremos los innumerables y conocidos actos de corrupción del gobierno de los Kirchner ya que la lista llevaría seguramente varias hojas.

Desde el seguramente mayor acto de corrupción de nuestra historia, los desaparecidos fondos de la provincia de Santa Cruz, hoy estimados entre 1.000 y 1.900 millones de dólares que Kirchner hizo desaparecer hace ya casi quince años, sin ninguna explicación de los movimientos de los fondos y el detalle de toda la operatoria, intereses, comisiones, plazos, etc., el caso Skanska, la valija de Antonini Wilson hasta el intrascendente hecho (por el reducido monto implicado: solamente U$S 80.000.-) de la bolsa con dinero en el baño de la ex-ministra de economía Felisa Miceli.

La corrupción de los Kirchner supera con creces, ampliamente, el ranking entre los gobernantes argentinos pero también lucha por los primeros puestos dentro del ranking mundial.

Pero lo que los distingue y los hace diferentes a otros gobiernos corruptos, no es la impunidad que da el poder, tampoco la cantidad de hechos corruptos, sino el obsceno y descarado accionar a la vista de hasta el ciudadano más distraído.

Mientras siguen con su bandera política del reparto de la riqueza, ellos se siguen enriqueciendo en una medida que hasta en el exterior se comente sorprendido sobre la forma en que los Kirchner multiplican sus riquezas, sino también el incremento desmedido de la situación patrimonial de sus acólitos más cercanos y también otros allegados al poder.

Simplemente a modo de ejemplo, el ex chofer de Kirchner, Rudy Uolla Igor, convertido en pocos años en un próspero empresario de medios en Santa Cruz y que acaba de hacer un oferta millonaria para la adquisición de Telefe., hasta la más reciente investigación de dos secretarios privados de la presidente sospechosos por su vertiginoso enriquecimiento.

La lista sería demasiado extensa para ser expuesta y comprende dirigentes y funcionarios del oficialismo en diversas áreas. Pero el objeto de esta nota es exponer el uso discrecional y arbitrario de los bienes del Estado, en este caso la utilización de aeronaves privadas rentadas y de los seis disponibles de la flota presidencial.

Los Kirchner tienen un antecedente en el uso indiscriminado de las aeronaves. Años atrás enviaron el avión sanitario de Santa Cruz para traer un diputado de Corrientes con el fin de tener quórum para sancionar una ley.

Además de la flota presidencial, esta semana tomó estado público que Cristina alquilará ocho aviones de lujo, con un significativo standard de confort, y dos helicópteros civiles más.

Estas aeronaves no son utilizadas precisamente para tareas oficiales. El ciudadano Kirchner utilizó frecuentemente los helicópteros para su campaña política en los barrios del conurbano bonaerense pese a no tener ningún cargo oficial.

También son utilizados  para trasladar no sólo allegados y empresarios afines a la Casa Rosada, sino también mobiliario, materiales de construcción y otros objetos a su residencia en Calafate. Durante los días de descanso del matrimonio Kirchner en esa localidad, se utilizan para el transporte de los periódicos capitalinos. Hace unos días fue transportado un jarrón solitario y bolsas de dudoso contenido.

      Florencia Kirchner, la hija de Cristina, utiliza también discrecionalmente estos servicios  con sus amigas. Recientemente el Tango 10 voló 3000 Km. vacío, 6.000 Km. de ida y vuelta simplemente para buscar a la hija del matrimonio quien se encontraba en Río Gallegos.

      En años anteriores el ex presidente alquiló un Boenig 747-200 para viajar a Nueva York a un costo de U$S 300.000.- Pensemos que una hora de vuelo puede costar entre 2.000 y 5.000 dólares. ¿Hasta cuando los Kirchner seguirán despilfarrando cientos de miles y miles e dólares del erario público? Dinero que es suyo, mío y del resto de los argentinos.

La polémica referente al uso discrecional de las aeronaves oficiales ya está desatada y hay presentadas demandas judiciales sobre el inapropiado uso de las mismas.

       Muy seguramente los misteriosos aviones del ex secretario de Transportes, Ricardo Jaime están incluidos en este triste y oscuro paquete de descarada corrupción oficial. Una falta de transparencia total. Por algo será que dentro del pliego de la nueva contratación de aviones y helicópteros figura una cláusula que textualmente dice: “…“El adjudicatario se abstendrá en particular de revelar, total o parcialmente, las actividades desplegadas por su personal en ejecución del contrato o información sobre lugares de tránsito o permanencia, [...] debiendo ajustar su proceder a estrictas normas de silencio y discreción en oportunidad de ejecutarse dichos traslados”, dice, y agrega que la obligación “seguirá vigente después del vencimiento del contrato…”.

     ¿Hasta cuando seguirá este estado de corrupción y oscurantismo? ¿Hasta cuando seguirá el despilfarro, la frivolidad, la corrupción de la pareja real? ¿Cuándo volverá la transparencia de los actos de gobierno y la austeridad republicana de los gobernantes?

Dr. ALFREDO RAÚL WEINSTABL           alfredo@weinstabl.com.ar